viernes, 16 de noviembre de 2018

TRAS EL ENCUENTRO PORTUGALUJO DEL HOTEL DE AYER Y EL HOMENAJE A FAUSTI




Tras la cita de ayer en el HOTEL para presentar el último numero de CUADERNOS PORTUGALUJOS, reconocer su aportación con el Premio Fotografias Antiguas Portugalujas a Maria Jesús Navarro y el homenaje a nuestro querido vecino portugalujo FAUSTI, queremos dejar constancia de nuestros agradecimientos.

No podemos olvidar al Area de Cultura del Ayuntamiento que sigue financiando estos Cuadernos y que el GRAN HOTEL PUENTE COLGANTE nos cede sus salones y ayer, sumándose al homenaje a Fausti ofreció un vino o refrigerio en uno de sus salones con lo que el encuentro permitió a los asistentes departir entre sí y felicitar personalmente a los protagonistas del acto.

Trasmitir a todos los asistentes y a los que a través de las redes sociales también se habían adeherido, en nombre de Fausti y su familia el agradecimiento por la impresionante muestra de cariño de que fue objeto.

Entre los asistentes debemos reseñar la actuación de nuestros amigos LOS BARBIS, y la presencia de los maximos responsables de la compañía Amarradores Puerto de Bilbao, que nos dejaron su opinión sobre nuestro personaje:

Un hombre enorme por su dedicación a un pueblo, a sus gentes y de sobremanera enamorado de un trabajo duro y exigente como el de amarrador.

Faustino Ovejero Martin “Fausti” permanecerá siempre en el recuerdo de la Villa de Portugalete, pero al mismo tiempo quedará en la historia del amarre. Desde la que fue, es y será tu casa, ENHORABUENA. Gracias por pertenecer a esta profesión dura pero llena de grandes aventuras.

Como suele ser habitual el CUADERNO PORTUGALUJO está ya disponible en los sitios habituales y en nuestra página web, así como la colección de fotografías que ayer presentamos dentro de IMÁGENES PORTUGALUJAS ANTIGUAS 2017, a las que se puede acceder desde aquí pinchando en su titulo.














HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (2)




Dado el éxito y a que Portugalete había pasado de los 12.211 habitantes en 1950 a 22.514 en 1960, en Mayo de 1960, se lanzan a la primera ampliación de la Academia, instalándose en el piso primero-izquierda de la misma casa con el fin de descongestionar la lonja o de captar nuevos alumnos. Contratan entre otros profesores a Pili Ruiz para impartir cursos de Bachillerato Elemental y tengo que decir que son los años de los que guardo mejores recuerdos.

Los recreos se disfrutaban en las calles ya que apenas pasaban coches o llegaba el “cacharro de Sirimiri”, el camión de Berriatua o el autobús de Gallarta. Jugábamos grandes partidos de futbol en el solar existente entonces, entre las actuales calles Correos y Gipuzkoa, con la gran morera junto al taller de Pradas, como muda espectadora. Un campo en cuesta cuyas porterías se marcaban con cuatro morrillos a los que se unían el montón de carteras cuando salíamos de clase. En las épocas de lluvias, se formaba un gran charco en la trasera de las casas de Correos, en la portería “de abajo”, y cuando caía el balón en él, el que lo había tirado se las tenía que ingeniar para sacarlo a pedradas o a pie descalzo.

Al estar matriculados por libre, aquellos viajes en tren al Instituto de Bilbao para realizar los exámenes nos parecían “el no va más”. Viajar en tren, el colosal edificio del Instituto, los pupitres individuales o para dos como mucho, los bocadillos en el Parque de Dª Casilda entre la sesión de exámenes matutinos y vespertinos, la vuelta a Portu comentando que tal nos había ido la cosa. Aún recuerdo el examen de dibujo lineal que tuve que realizar de pie con el brazo izquierdo “inyesao”.

Pili destacó por su espíritu emprendedor a favor de los alumnos y de la participación de los padres en la educación de los hijos. Un domingo al mes acudían casi todos los padres y alguna madre de los alumnos a una reunión  de la “Escuela de Padres”, analizando los métodos y marcha de los estudios. También organizó el “Club de los muchachos” para desarrollar actividades educativas en los días que no había clase, encuadrándose en las ramas de Periodismo, Montaña, Fútbol y Danzas Vascas.

Los de Periodismo acompañaban a las salidas al monte o al partido que se jugaba contra otros colegios, redactando un reportaje que luego era expuesto en cartulinas en los pasillos de la Academia. El hermano mayor de éstos, Juantxu, prestó su apoyo a Pili en la puesta en marcha del nuevo proyecto. Por su parte, el grupo de danzas comenzó a ensayar en la Casa Parroquial de la mano de Jose Ignacio Beitia, que era hermano de Javi, alumno de la Academia. Aquel embrión en el que participamos Mendizabal, Fernández, Castillo, Duque, Goikolea, Mugarra, Garaizabal, etc. pronto se convirtió en el ELAI ALAI incorporando miembros del Colegio Santa María, El Carmen, cuadrillas de calle y amigos,  etc.

El piso tenía dos aulas, una delantera en forma de “ele”, formada previo derribo de tabiques, por tres habitaciones que daban al Ojillo y otra trasera que daba al jardín de las monjas donde daba clases Leo García y se utilizaba fuera del horario escolar para trabajos y charlas de orientación que impartían entre otros, Pili Ruiz y el párroco D. Pablo Bengoetxea.

 Las fotos de grupo que existen de aquella época, que se pueden consultar en https://www.flickr.com/photos/portugalete-academia-sanantonio/albums/ muestran la forma de vestir con sus trincheras, pantalones cortos y las medias de rombos que estaban de moda, y sobre todo, que están sacadas en medio del crecimiento galopante que estaba sufriendo la villa.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO


HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (3)




En 1965 y “con el fin de poder atender a las numerosas solicitudes para ingresar en este centro que quedan sin poder ser atendidas por falta de espacio”, solicitan al ayuntamiento la debida autorización para “abrir dos clases para niños, en el local entrepiso derecho del nº 4 de la calle General Mola, donde actualmente se hallan las oficinas de Correos”. El local de los antiguos Correos antes de su traslado en 1965 a Carlos VII de unos 78 m2 no terminó de convencerles a pesar de recibir el permiso de apertura en Agosto de 1965, buscando nuevo emplazamiento para la ampliación.

Cuando algunos ya dejamos la Academia, el siguiente paso lo dieron en 1966 al adquirir la primera planta del nuevo edificio con entrada por la Travesía de Siervas de María (escaleras del Ojillo a Zubeldia), que se acababa de levantar en la antigua finca de Urioste que luego ocupó la Clínica del Dr. Savín. Consiguieron la Licencia de Apertura el 9 de Febrero de 1967. La ampliación llevada no supuso en un principio la desaparición de la actividad en los locales antiguos. Los recreos se realizaban en el Campo de San Roque como se ve en las fotos superiores. 
En 1970 la Villa iba camino de tener 45.589 habitantes que llegarían a 57.813 en 1988. 
Los anuncios insertado en el Programas de Fiestas de 1967 y 1972 ya citan la AMPLIACIÓN con varias clases nuevas (siete) y amplias (36 a 45 m2), así como que también existía una “sucursal” en Santurce y que el profesorado era de lo mejor, con un Director titulado con Premio Extraordinario. Se citaban los centenares de actuales y exalumnos que podían confirmar la “Magnífica preparación” y el “Magnífico porvenir”.



En una relación de centros de enseñanza publicada por Tasio Munárriz en este blog, nos da cuenta que la Villa contaba en 1972 con 13 centros públicos, sin contar Náutica y Música y 21 privados. La Academia contaba con 279 alumnos y cobraba 300 ptas. al mes a cada alumno.

Según hemos podido saber ahora, en 1974, el matrimonio se lanzó a ampliar sus conocimientos, matriculándose en la Universidad de Deusto en Filosofía y Letras, terminando solo Olga, ya que D. Antonio (me resisto a poner solo Antonio) debido a su mucho trabajo, no encontraba tiempo libre para estudiar. ¿Le castigarían a él por no hacer los deberes? .Jeje!!.

Una nueva ampliación se solicitó y consiguió en Julio de 1974 sobre un nuevo local en la misma planta (nº 3 Dcha.), anexo al adquirido en 1967, con el fin de dotar al centro de una o dos aulas más, sala de biblioteca, de ciencias y sala de profesores. Esta ampliación la justificaban “para atender las numerosas solicitudes de plazas escolares, y que, de otra forma, nos veríamos obligados a rechazar ya que, para el próximo curso, no disponemos de ninguna plaza en los locales actuales”. Portugalete seguía creciendo en población llegando en 1975 a los 54.501 habitantes. Los 15 vecinos del nº 3 no estaban de acuerdo con el permiso otorgado y mostraron su malestar firmando una reclamación al Ayuntamiento en Abril de 1974. El Ayuntamiento recomendaba un acceso diferente al portal nº 3 y así se hizo, accediendo por el interior de la Academia existente. No parece que los vecinos consiguieran detener el proyecto de ampliación.

D. Antonio murió el 2 de Junio de 1976 quedando todo a cargo de su esposa. El cierre definitivo se produjo al finalizar el curso 1990-91. Habían pasado 40 años desde la puesta en marcha de su sueño.

A pesar de los años transcurridos, cada mes de Mayo nos reunimos en torno a una mesa para recordar los tiempos pasados, que bien mirados, no fueron tal malos.

JOSE LUIS GARAIZABAL


NOTA: Los expedientes del AHMP 
en los que he localizado los datos son
 C428-7, C596-34, C628-8, C682-23,
 C1006-27 y AHMP (1950, sin catalogar)
 

jueves, 15 de noviembre de 2018

CARTAS MARINAS (15): 1783, P. GALLETTE




En esta carta del Golfo de Vizcaya desde San Sebastián hasta Castro Urdiales de 1783, el término utilizado es P. Gallette localizado junto a Mamariga en el denominado R. Nansa.

Es parte de una serie, junto con otros dos completa la cornisa cantábrica, donde se puede ver qué tipo de actividad comercial se realizaba en algunos de los puertos, tales como mineral de hierro y pescado.

Como autores figura Giacobe Alagna, y Gerard Hulst van Keulen. Este natural de Amsterdam (1733-1801) hijo de Johannes II, continuó la saga de sus antecesores como cartógrafo, autor, editor, productor y vendedor de instrumentos matemáticos y de ayuda para la navegación.
José Antonio Soto

miércoles, 14 de noviembre de 2018

EL SOS DE UN PORTUGALUJO: LA VIDA ES UN DERECHO, NO UNA OBLIGACIÓN.




Este blog se dedica a recuperar y recordar la historia portugaluja, su gente, sus costumbres … y para salir todos los días necesita de la colaboración de muchos amigos con ideas afines a las nuestras.

Hoy uno de mis amigos, a quien siempre recurro pidiendo colaboración y que acepta encantado, me envía la carta que ha redactado su hijo desde sus propias vivencias deseando que sea pública y se difunda como denuncia a la situación de las leyes sobre la Eutanasia en el estado español.

Desde mi responsabilidad como redactor de este blog y apoyando su contenido lo incluyo en esta entrada de hoy
Rubén Las Hayas Nuñez 



S.O.S. LA VIDA ES UN DERECHO, NO UNA OBLIGACIÓN.



Me llamo Danel Aser, ni soy periodista ni escritor, así que de antemano pido disculpas por esta pobre redacción.

Hace 5 años, en nochebuena... habíamos disfrutado de una gran cena en familia, nos habíamos entregado los regalos y todos dormían en sus habitaciones. Me desperté con mucha sed y me dirigí a la cocina para coger un vaso de agua. Justo antes de encender la luz, frente a la ventana, apoyada en la encimera sobre su brazo derecho y con el izquierdo tapándose la boca, vi a mi amatxu. Allí estaba ella: sola, a oscuras; llorando desconsoladamente mientras se mordía el brazo con rabia para que nadie la escuchase. Dudé unos segundos; ella aún no me había visto. No sabía si debía dejarla desahogarse en soledad o acompañarla. Finalmente me acerqué y la dije:

—Amatxu.

Ella se asustó y tras decirme dos veces que me fuese por favor, se abrazó a mí y rompió a llorar sin poder casi respirar. No recuerdo el tiempo que estuvimos abrazados y llorando juntos mientras no paraba de repetirme:

—Te quiero, te quiero, os quiero, perdonadme por favor, os quiero, perdonadme...

Yo solo le abrazaba y lloraba con ella. Poco a poco se fue calmando y recuperando la respiración. Me agarró las manos con fuerza y mirándome fijamente a los ojos me dijo:

—Me tienes que prometer una cosa.

—Dime —le repliqué.

Ella insistió:

—Prométemelo: el día que no recuerde uno de vuestros nombres, ese primer día que veas que os confundo, que no sepa como os llamáis... por favor, no esperéis a que me olvide de vosotros, a que no os reconozca como hijos o que no reconozca a aita. Ese día me tienes que ayudar a marchar. 

Y así lo hice. Se lo prometí.

Mi amatxu se llama Maribel, tiene 75 años y le diagnosticaron Alzheimer hace doce. Lleva junto a mi aita, su marido, 63 años. No me he equivocado de número, ella tenía 13 años cuando se conocieron y desde entonces han compartido este viaje juntos. Cómplices, amigos, amantes, esposos, padres. Mujer fuerte, luchadora, defensora, cual leona, de su marido, de sus hijos, de su familia y amigos, de su pueblo y de su tierra. Monógama, pero madre de todos. Vivió su vida a corazón descubierto y nos enseñó a amar, amándonos con locura.

 Recibió la noticia de su enfermedad y tras un tiempo de desconcierto y pánico, comenzó recibir clases de inglés y de euskera, hacer sudokus diariamente (yendo contra natura) y ralentizar así la evolución de su enfermedad. La batalla fue larga y dura, pero su lucha imperiosa le permitió disfrutar un tiempo mayor del estimado, de unos años más de cordura, lucidez, felicidad y autonomía.

La enfermedad ha ganado la partida. Mi ama no sabe quien soy, no solo no recuerda nuestros nombres, sino que tampoco nos reconoce como sus hijos, y pocas veces reconoce al hombre con el que ha estado 63 años, como su marido. A veces soy su hijo, otras su padre, amigo, marido, desconocido e incluso su enemigo. Depende del momento. Y yo… no he cumplido mi promesa.

Sí. Sabe que nos quiere y se siente a gusto bajo nuestra protección. Nuestra compañía le relaja. A eso nos hemos agarrado, como a un clavo ardiendo, quizá por miedo a negar la evidencia. Mi amatxu, no atiende a razones, no usa la lógica, no solo es incapaz de construir una frase completa sino que ni siquiera acaba una palabra. Se las inventa. Tiene su propio idioma. No se puede vestir sola, quiere irse a su casa cuando está en ella, no puede salir sola a la calle porque jamás sabría volver. Muchas veces la tenemos que dar de comer. Mi amatxu se mea, se caga, y hay que limpiarla y cambiarla todos los días. Últimamente, cuando tiene ganas de ir al baño, hace la acción inversa a la que debe hacer para expulsar las heces, y es mi aita quien le ayuda a sacarlas poco a poco, sin hacerla daño, para que no se hinche y sufra de dolor. Dolor tiene, y mucho. Este dolor le afecta a diferentes partes del cuerpo a lo largo del día, pero como no puede comunicarse y no puede explicar donde le duele, no podemos ayudarla. ¡Qué pensará!: «esta gente a quien pido ayuda solo me mira con condescendencia y me abrazan y acarician, ¿porqué no me ayudan con mi dolor? »

Nadie puede imaginar el grado de impotencia que sentimos al ver llorar y hacer gestos de dolor a la mujer que más queremos, sin ser capaces de ayudarla. Mi amatxu se pierde en casa. Pocas veces reacciona a su nombre o a los apodos con los que la hemos llamado toda la vida. Se tumba a descansar con los ojos abiertos y la mirada perdida. En muchas ocasiones caen lágrimas de sus ojos vacíos y sin expresión. Y yo… sigo sin cumplir mi promesa.

Mi amatxu sufre; cada día, cada hora. Y hay un estado aconfesional (que no laico) que insiste en tipificar la eutanasia como delito. Mi amatxu tiene firmadas sus últimas voluntades, y nosotros no podemos hacerlas cumplir porque un estado determina que mi ama debe seguir sufriendo.

Pidió no vivir sin lucidez, pidió no vivir con dolor, pidió no vivir sin poder recordar… Pidió no vivir así. Si recuperase esa lucidez y cobrara consciencia de su estado actual, de su sufrimiento y del de quienes la rodean, acabaría con su vida, no sin antes habernos reprochado no haber cumplido sus últimas voluntades. Y a mí en particular, con la promesa que le hice.

La gente me dice que si le quitase la vida a mi madre, ese acto me generaría un remordimiento de por vida. El remordimiento es el que tengo ahora por permitir que mi amatxu viva así, o mejor dicho por mantener el cuerpo de mi ama con vida. Porque de ella esto es lo que queda: un cuerpo al 90% con una analítica casi perfecta, pero con dolores que no podemos identificar y una mente al  5% ausente y triste, con segundos de lucidez durante el día.

El artículo 15 de la Constitución española dice así: «Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o ¿Qué es la muerte más que el último momento de la vida? ¿Acaso la muerte no forma parte de la vida? Si toda persona tiene derecho a que se respete su vida, ¿por qué no se respeta el derecho que tiene mi ama a no querer seguir viviéndola?

Mi amatxu sufre: mental y físicamente. Todos los días. El gobierno español incluye una ley en el código penal que hace referencia a aquellas personas que practican la eutanasia, aplicándoles una condena de privación de libertad entre 2 y 8 años. Si no me equivoco, la Constitución española, que se creó tras la muerte de Franco, permitió que el estado español pasase de un “régimen dictatorial” a un  “estado social y democrático de derecho”, que propugna como valores superiores del ordenamiento jurídico “LA LIBERTAD, LA JUSTICIA y LA IGUALDAD”. ¿Me van a castigar a mí con una privación de libertad de 2 a 8 años, por defender la libertad de mi ama?

Voy a hacer también referencia al derecho internacional y a la legislación extranjera a la que el gobierno tantas veces apela. La CCT (Convención Contra la Tortura) ofrece una definición de “tortura y de tratos inhumanos y denigrantes”, conforme a la cual, en su primera definición dice así: «I -dolo de producir sufrimiento físico y mental. II –tener por finalidad la obtención de información o confesión».  Este delito está tipificado como un delito especial, que solo puede ser atribuido a aquellas personas que tengan autoridad o sean funcionarios públicos.

“Dolo”; dentro de la definición anterior, se refiere a ‘un acto voluntario y/o consciente’. Ahora bien, la jurisprudencia internacional, particularmente la europea, ha interpretado que los tratos inhumanos y denigrantes, son conductas análogas a la tortura, pero que no alcanzan ese grado de intensidad si el punto dos de la definición anterior no se lleva a cabo. Es decir, si no se da la premisa de finalidad de obtención de confesión, esta conducta no estaría tipificada como tortura. Eso sí, los tratos inhumanos y denigrantes hacia la persona estarían contemplados como conductas análogas a la tortura.

 ¿Acaso tenemos unos políticos ignorantes, que no conocen el sufrimiento de miles de pacientes con enfermedades  terminales y degenerativas, terriblemente dolorosas mental y físicamente y que no tienen cura alguna? Si es así, no deberían ocupar esos puestos. Si no es así, quizá tendría que recurrir a mi derecho a denunciarles por conductas análogas a la tortura y trato denigrante a mi amatxu. Ellos son los creadores y los que se encargan de un obligatorio cumplimiento de una ley que impide que yo acabe con ese sufrimiento y siga permitiendo esa degradación humana y ese dolor continuo. Solo me dan dos opciones:

1.    Mi amatxu es libre, deja de sufrir, tiene una muerte digna y yo voy a la cárcel.

2.    Yo soy libre, y mi madre sigue sufriendo sin descanso.

 ¿No será que en este estado aconfesional (aquel que no reconoce ninguna religión como oficial), la iglesia católica tiene tanta fuerza, que determina la base ética y/o moral de algunas de sus leyes? (la eutanasia, el aborto…). No tengo nada en contra de ninguna religión (pese a no comulgar con ninguna de ellas), pero tendríamos que tener la libertad de acogernos a cualquiera o a ninguna. No puede ser que un estado que se declara aconfesional, tenga leyes con bases morales/éticas directamente vinculadas a la religión católica. ¡¿De verdad la institución que representa esta religión me va a dar lecciones de ética y moral?! Una institución que entiende como normal que los sacerdotes no se puedan casar o que entiende que los homosexuales y las lesbianas sufren de una enfermedad. Una institución que defiende una absurda castidad mientras millones de personas mueren de sida en África por no permitir que se usen preservativos. ¡¿De verdad que la institución que lleva siglos ocultando los abusos de niños y permitiendo que sus miembros sigan cometiendo actos pederastas, va a ser quien dictamine lo que es ético y moral?!

¿Quiénes son ustedes (gobierno e iglesia) para determinar quizá no voluntariamente pero si conscientemente este trato inhumano y denigrante hacia mi ama? ¿Quiénes son ustedes para decidir por los demás, algo tan personal como su derecho a vivir o morir? ¿Quiénes son ustedes para decidir una ley que obligue a mi ama a sufrir hasta su muerte?

No confundamos el derecho a la vida con el derecho a vivir. ¡Ya basta! Ustedes no pueden tener ese derecho. No les corresponde.

 Y YO… SIGO SIN CUMPLIR MI PROMESA.



Danel Aser Lorente Tellaetxe

09/11/2018

TICIANA ITURRI LANDAJO (1904-1969). LA PRIMERA DOCTORA EN MEDICINA DE BIZKAIA




Un mes mas el periódico enportugalete.com en su número 137 correspondiente a noviembre nos ofrece la ficha nº 110, de la portugaluja TICIANA ITURRI que no incluimos en el nº 24 de CUADERNOS PORTUGALUJOS por lo que la hemos recuperado en el siguiente que será presentado mañana jueves en el HOTEL a las 7 ½ de la tarde.






martes, 13 de noviembre de 2018

HUESPEDES DEL HOTEL EN 1902





El HOTEL como denominamos por antonomasia los portugalujos al actual GRAN HOTEL PUENTE COLGANTE, donde con el boom del turismo encontramos a gente de todas las nacionalidades, además de los que llegan por eventos deportivos, científicos, musicales, o de cualquier otro tipo, va a acoger el jueves en su salón Ibaizabal, a uno de los tradicionales ENCUENTROS PORTUGALUJOS DEL HOTEL de la gente del mareómetro.

Sin embargo el motivo de esta entrada es el estadillo que ha localizado en el Archivo Histórico Municipal (C165 N54) José Luis Garaizabal, con la relación de huéspedes que el Administrador del Hotel facilitaba al Delegado de Vigilancia de la Provincia, en el verano de 1902.

Figuran solo los hombres, cabeza de familia, y destacan entre sus profesiones los abogados, encontrando también a rentistas, propietarios, médicos y un actor, que venían desde Madrid o Barcelona, pasando por Oviedo, San Sebastián, o Cestona.

Este “actor” era Fernando Díaz de Mendoza y Aguado, empresario teatral, y director, además de actor, que venía con su esposa la famosa actriz María Guerrero, y que dominaron un amplio periodo de la escena teatral española e hispanoamericana. Les acompañaban sus hijos y como vemos él había nacido en Murcia y tenía 40 años. Moriría en 1930. Nieto de este matrimonio fue el conocido actor Fernando Fernán Gómez.

Muy relacionado con el teatro era también su vecino Federico Balart Elgueta, natural de la provincia de Murcia, critico tanto de arte como teatral, además de periodista y poeta. En su carrera política llegó a ser Consejero de Estado. Tenía 71 años y moriría tres años después cuando había sido convocado a sentarse en la Real Academia de la Lengua.

Entre los abogados, además de José Fernandez Cossio y Julio de las Cuevas, figuraba el famoso abogado, impresor, periodista y político gallego, natural de Mondoñedo, César González-Seco a quien acompañaban las “propietarias” Condesa del Val y Micaela Romero, también muy conocida en dicha localidad gallega.

Otro huesped era Ramón Castillo decano del Colegio de Abogados y director del Banco de España de Ávila en aquel entonces y que en su carrera política fue diputado y senador por Avila en diversas legislaturas.

En cuanto al médico que hemos citado, era Eduardo Moreno Zancudo (1853-1908) nacido en Oliva de Mérida, académico y miembro de la Sociedad Española de Hidrología Médica, colaborador en numerosas publicaciones médicas y que fallecería seis años después visitando otra zona de aguas como era el  balneario de la Toja.

No sabemos si sería la única hoja de registro, pero lo que está claro es que el nivel de los huéspedes era de gran categoría.