lunes, 2 de enero de 2017

MUJERES PORTUGALUJAS: GUMERSINDA Mª MAYOR, "MARI LA CHURRERA" (1860-1949)


Nació en Aguilar del Río Alhama (Logroño) y casada, según creemos, con un churrero ambulante, tuvo su primer hijo Tomás, en 1899, en Bilbao, y entre 1902 y 1904 a los otros dos, Félix y María Encarnación Giménez Mayor en Ortuella.
Este matrimonio pudo ser el que se hizo cargo de Gregorio del Campo, cuando iba de lazarillo de un ciego camino de la fiesta de Gallarta, y coincidió con ellos que iban al mismo sitio, ganándose el corazón de ella que al final de la fiesta convenció a su marido para que se quedaran con el muchacho. La aceptación del churrero diciéndole ¡Pinche! ¡Vamos, ya eres de los nuestros! ha pasado a formar parte de la pequeña historia jarrillera. Creemos que en la amplia saga de “los pinches” y “las pinchas” siempre se guardó una cierta relación de afecto familiar con ella.
Tras quedarse viuda, y casada con Severo Cea, de profesión jornalero y natural de Castronuño (Valladolid), se establece en Portugalete en 1907 según el padrón de 1945, y en el padrón de 1915 figura domiciliada en General Castaños nº 7 con su marido y tres hijos.
Parece ser que compartió con su primer marido el negocio de churrera, el cual debió ejercerlo durante toda su vida, por lo que se la conocía como “Mari, la Churrera”. Fue muy recordada la cancioncilla que repetía por la calle: “A la churrera no hay quien la gane. Tres a la chiquita y cuatro si me da la gana”.
En la década de los años 20 su figura, llevando junto a ella su perro “el moro”, era habitual acompañando al grupo de Exploradores portugalujos, los modernos Boy Scout.
Por los anuncios aparecidos en los programas de fiestas, vemos que en 1932 tenía un bar en la calle “Mª Díaz de Haro, frente a la Plaza”, con el nombre de BAR MARI, anunciando: Se sirven comidas. Café, vinos y licores de todas las marcas. Refrescos de todas clases.
Si en esta localización no encontrado referencias, si se la recuerda antes de la guerra en el nº 1 de la calle Coscojales, con el nombre de “La simpática” Bar Mari. En los programas de fiestas de 1934 y 35 se anunciaba ofreciendo: Se sirve cerveza, licores, refrescos y vinos de las marcas más acreditadas. CAFÉ EXPRES
Tras los años de guerra, quiere volver a tener un bar y en 1939 se presenta al concurso que el Ayuntamiento anuncia para alquilar el bar que se abriría en el nuevo edificio del Mercado de Abastos tras haber sido bombardeado el antiguo. Ella ofrecía 50 ptas. mensuales, contra Francisco Jaureguizar que ofrecía 105 ptas. a quien se le concedió provisionalmente. En el Archivo Histórico se conserva su cédula personal que presentó en este concurso.
Al año siguiente intenta conseguir el traspaso del bar existente en General Castaños 28, siéndole denegado el permiso en enero de 1940 por la Secretaría de Orden Público del Gobierno Civil, dado los informes desfavorables que tenía del Ayuntamiento.
Será finalmente en 1941 cuando tiene la oportunidad de coger el traspaso del bar del nº 18 de Coscojales y el 2 de enero de 1942 consigue la autorización municipal. La licencia concedida a nombre de María Mayor Murillo, señala según costumbre en aquellos años de posguerra e inicio de una férrea dictadura, “en la inteligencia de que por su parte y por la de cuantos figuren al frente del establecimiento, se ha de observar una conducta ejemplar y digna, bastando el menor motivo de informes desfavorables que reciba el Ayuntamiento para dejar sin efecto la autorización concedida”.
Lo primero que hace es cambiar el cartel que ponía Serrano, por Mari Bar.
Como tenía ya 81 años, sería su hija también Mari de 35 años, quien se haría cargo del bar y ayudada luego, al ir creciendo, por sus hijas. En 1945, vivía en Santa María nº 12.1º con su hija María Jiménez, el marido de ésta, Manuel Heredia y las hijas de ambos Blanca Nieves de 16 años y Gloria de 15 años.
Si Mari Mayor Murillo “la churrera” fue muy conocida seguramente por su simpatía, según anunciaba ella misma en el nombre del bar, su hija Mari Jiménez, que siguió siendo conocida como “Mari la churrera”, también lo fue y luego su hija Gloria, y en este blog ya contamos su incidente de 1946 con el jefe de municipales Ramón Armendariz que intentó cerrarle la taberna.
Como señalábamos en dicha entrada las dos mujeres, hija y nieta de “Mari la churrera” fueron muy populares y queridas en el pueblo, y la primera fue de las pocas mujeres, junto con "Mari la navarrilla" a las que se podía ver nadando en la ría antes de abrir el bar.
En 1993 habiendo ya fallecido, así como su hija Gloria a cuyo nombre estaba la licencia del local, su otra hija Blanca pide una prorroga en la licencia, cogiéndolo a continuación sus actuales dueños.


Como no disponemos de ninguna foto, encabezamos este entrada con el grupo de conocidos portugalujos que el día de la Virgen de la Guía de 1981 se fotografiaron junto a Gloria frente al bar, y con tres de sus anuncios en los programas de fiestas de 1932, 1935 y 1945.

3 comentarios:

  1. Y es que allá donde vayas siempre hay alguien de Castronuño

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  2. Comentario trasladado de facebook:

    Interesante artículo, como todas las publicaciones del Mareómetro. Todos los que tenemos “una” edad recordamos el Bar de Mari la Churrera con cierta nostalgia….
    En referencia al segundo párrafo del artículo, el que hace referencia al “pinche”, me gustaría hacer una rectificación-aclaración ante la posibilidad que en el artículo se sugiere.
    Mi bisabuelo,FACUNDO SOLDEVILLA “el churrero” procedente de Oyón (Alava), fué quien se encontró por esos caminos de la zona minera con Gregorio del Campo, y se lo llevó con su familia a Portugalete. Desde entonces la relación con mi familia fué siempre muy estrecha.
    Mi abuelo FRANCISCO SOLDEVILLA (Paco el churrero), fue el padrino de Dionisio del Campo “Nisio” (padre de José Ignacio, palangrero, a quien se le conocía como “pájaro loco”). Y siempre se mantuvo un especial cariño con todos ellos. Recuerdo el afecto con que trataban a mi madre cuando íbamos a la pescadería de “las pinchas” en la Plaza del Mercado..
    De esa relación ya escribió hace años Pedro de Heredia….
    Lo bueno de leer estos artículos es que nos animan a recordar cosas que nos han ido contando las generaciones anteriores.
    Un saludo
    MARI CARMEN RANERO SOLDEVILLA

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  3. Muchas gracias Mª Carmen, lo corregiremos antes de publicarlo en el proximo Cuaderno Portugalujo

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