Mostrando entradas con la etiqueta Portugalujos en América. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Portugalujos en América. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de septiembre de 2024

XABIER LAUZIRIKA Y LA BANDERA DE PORTUGALETE




Continuamos con el tema del remo portugalujo y su historia, siguiendo el trabajo que nos ha facilitado Xabier Lauzirika.
Dejando al margen la totalidad de las pruebas, embarcaciones, tripulaciones, tiempos, etc. que abundan en su trabajo, nos fijamos hoy en la Bandera de Portugalete, que en su XXX edición del pasado mes de julio ganó la trainera portugaluja en su actual nueva etapa.

Esta regata comenzó el año 1982, y se estableció para que tuviera lugar en agosto, con las fiestas patronales, en torno al día 15 festividad de la patrona.
La primera bandera se la adjudicó Kaiku, en doble jornada, siguiéndoles en años sucesivos, Orio, Zumaya (84, 85 y 92) Santurtzi (86, 87, 89, y 96), San Juan (90), Hondarribia (88), Kaiku (91), San Pedro (93), Raspas del Embarcadero (94), Ondarroa (95 y 97) y en 1998 Portugalete, que ya en 1996 había quedado segundo a 12 centésimas de Santurtzi, en una decisión muy polémica y protestada de los jueces.
Las fotos que acompañan a esta reseña, del 9 de agosto de 1998, XVII Bandera de Portugalete, también son de Xabier Lauzirika (Estrobo), quien constata que “la última victoria de Portugalete en traineras se remontaba a 1981 en Laredo” y añade a continuación los nombres de la tripulación portugaluja:
Xabier Rodríguez (patrón), Aitor Gil, José Ignacio Rodríguez, Cobo García, Carlos Sánchez, Antonio Flores, Javier Pino, Unai Vilches, Julen González Rua, José Ignacio López, Juan José Minguez, Bernabé Oiarbide, Alvaro Sánchez e Iñaki Oyagüe.

Publicado el 1 de agosto de 2011

domingo, 29 de octubre de 2023

EL REMO PORTUGALUJO EN EL ARCHIVO FOTOGRAFICO DE "ESTROBO"


Xabier Lauzirika, que durante muchos años cubrió las reseñas periodísticas de remo en el diario EL CORREO, bajo el seudónimo de Estrobo, ha puesto a nuestra disposición las fotografías relacionadas con Portugalete que existen en su archivo fotográfico, así como datos complementarios que nos ayuden a recuperar la historia de este deporte en la Villa.
Agradecemos sinceramente su total predisposición a ayudarnos y como ilustración a esta entrada elegimos la foto de nuestra trainera en 1985, participando en la bandera de La Concha y otras del Campeonato de Euskadi celebrado en Mundaka. Una muestra además de la calidad con que sacaba las fotos.
Esperemos que el pie de foto que figura en su archivo, “aunque último, Portugalete estuvo en la Concha”, ante la nueva etapa que tenemos por delante, pronto sea una anécdota.

Publicado el 19 de julio 2011
 

domingo, 11 de junio de 2023

PORTUGALUJOS EN CUBA: CLETO TEJADA

 


Ya hace tiempo que desde Cuba Eduardo Luzarraga Tejada nos envió información de Cleto Tejada, con la que compusimos el articulo para un Cuaderno Portugalujo.

Para agradecerle su colaboración y como muestra de que sigue con sus investigaciones, recogemos algunos párrafos de su última misiva en la que nos informa de su entrevista con dos ancianas, primas hermanas, Amada Mª Donéstevez y Mª Josefa Tejada Avello:

Los esposos Don Cleto Tejada y Doña Irene Martínez y Portela viajaron a Portugalete para ver a la familia. Cuando el matrimonio sale de Cuba, Doña Irene estaba embarazada y no lo sabía, de manera que en su estancia en España, comienza a crecerle el vientre y tiene el hijo en Portugalete.

Cuando llegó el momento de regresar a Cuba la madre de Don Cleto dijo a Doña Irene que si ella había dejado a sus hijas con su madre en Cuba entonces, como ella estaba tan sola quería quedarse con Pablo para criarlo y hacerle compañía. Así Pablo permanece en España hasta los 9 años y cuando Don Cleto lo fue a buscar se lo encontró hecho todo un españolito, su forma de hablar, sus costumbres, bueno, todo.

 Pablo llega a Cuba y entonces Don Cleto tramita la matricula en un colegio de Nueva York donde asistían cubanos, para que se preparara ya que Don Cleto tenía comercios y necesitaba personal preparado. En ese colegio Pablo confronta problemas con los cubanos que eran estudiantes ya que en esos tiempos la situación estaba muy tensa entre Cuba y España, ya había pasado la guerra de los 10 años, estaban también los preámbulos de la guerra del 95. En ese colegio era profesor de Gramática, nada más y nada menos, que José Martí, que logró reunir a todos los cubanos y a Pablo, al cual le había tomado un gran afecto y les explicó que Pablo era tan cubano como ellos pero que por problemas de familia se crió en España y era por eso que su comportamiento era como el de los españoles. 

Para Pablo, José Martí constituyó un paradigma ya que pudo apreciar de cerca su sinceridad y capacidad intelectual. Posteriormente viene para Cuba, contrae matrimonio y tiene un hijo al cual le llama Cleto que estudia medicina. Este Cleto 2º, por llamarlo de alguna forma, tiene dos hijas hembras, ambas viven en Cienfuegos y por lo tanto se pierde el apellido Tejada.

 Tengo que volver a estar con esa anciana que tiene fotos e información de Pablo y de la madre de Don Cleto en Portugalete, le sacaré unas copias y se las haré llegar, y quiero contactar con su nieta en Cienfuegos. 

Publicado el 24 de febrero de 2009

 

lunes, 13 de febrero de 2023

LOS RECUERDOS DE LOS VIEJOS ESCLAVOS DE MANUEL CALVO EN CUBA.

 


 Hace un año en una entrada con este mismo título dimos la noticia de la aparición en Cuba de una obra del investigador de San José de las Lajas, Félix Horta García, que hoy tras un viaje de nuestro colaborador Txomin Hermosilla tenemos en nuestras manos con su dedicatoria.

Al margen de que volvamos sobre su contenido, que aporta algunas nuevas noticias sobre la estancia de nuestro indiano Manuel Calvo en Cuba, hoy anticipamos algunas noticias sobre sus esclavos.

El libro se adentraba en la historia del antiguo cafetal, luego convertido en ingenio azucarero, ambos con el nombre del querido pueblo de su fundador, PORTUGALETE, donde sus primeros pobladores fueron negros que tras ser arrancados de su tierra natal eran vendidos, rebautizados todos con el apellido Calvo y a punta de látigo les fue impuesta una identidad ilusoria que resultó en el fenómeno de la transculturización.

El autor recurrió no solo a los archivos locales, sino sobre todo dando voz a la palabra acallada de sus nietos, los descendientes aun vivos de los esclavos, todos con el apellido Calvo.

Por los registros de su iglesia parroquial vemos que en el apogeo del contrabando negrero, los últimos esclavos introducidos en el cafetal PORTUGALETE ascendieron a 112 entre el 15 de febrero y el 27 de marzo de 1863.

Pertenecían a los grupos étnicos: Lucumí, (46%) congo (39%), macúa, carabalí jausa, arará, y mandinga. 64 eran varones y 48 hembras. Desde los primeros tiempos se produjo una diversidad étnica, patrón establecido en las plantaciones para fomentar y mantener la desunión por las distintas lenguas y leyendas

En la memoria de la población solo quedó el recuento de los conga porque eran la nota alegre que impusieron con sus tambores la música africana. África fue tomada por los portugueses, mi abuelo Leopoldo y Manuela Calvo eran esclavos congo portugués o engunga, recuerda uno de ellos.

En los precios en el mercado de esclavos llama la atención la alta valoración de los miembros de la etnia, conga. A nosotros de jóvenes también nos llegó el dicho, ante el alto coste de una cosa, de “vale un congo”.

Un anciano al que entrevistó, José Inés Calvo, a partir de los relatos de su abuela, le contó una de las tretas del amo en el tráfico ilegal a través de la Compañía de Navegación Trasatlántica.

Este utilizaba a los esclavos de confianza, los que enviaba en veleros a las costas de África, para que con los toques de tambores, atrajeran a los nativos a una fiesta en la cubierta del barco, donde eran embriagados con aguardiente. A la mañana siguiente estos despertaban estupefactos, prisioneros encadenados ya de camino a Cuba. “Congo musabulé, a la isla va el congo musambulé”.

El autor nos dice que aunque parezca novelado este relato hay que recordar que ya la escasez de fuerza de trabajo conllevó a la importación de canarios, al principio a través de Manuel Calvo, quien en 1889 participó por vía  marítima en el suministro de braceros españoles para la industria azucarera.

También recoge que al margen de los relatos de crueldades que se dieron por parte de los blancos, el portugalujo dejó una estela de bondad y compasión.

Algunas de las versiones recogidas entre los descendientes:
Manuelito era bueno con los ecrabos… no le gustaba castigar a nadie… cuando estos se escapaban a las fiestas de otras fincas cercanas, les decía a las autoridades que no les dieran golpes y los llevaran al ingenio.

Algunas fugas que se dieron en el Portugalete se solucionaban en caso de reincidencia con la venta del esclavo al ingenio Unión-Fernández con mayores correctivos y controles

Fieles a sus concepciones defendían al amo, el cual en su estancia en el ingenio era caritativo, mientras condenaban al mayoral, para ellos el exponente del rigor del trabajo y sus vicisitudes.

Un anciano desvalido, Ta Pelayo, se irritaba con una mujer burlona que gritaba, Manuel Calvo murió por malo…

El se arrodillaba, con los ojos fijos en el cielo, para maldecirla:

Y uté tambié va a morí, con su cara colorá que parece un guanajo.

De todas maneras una realidad que puede confirmar el trato más humano que los esclavos recibían la encontramos en este párrafo de la historia de aquella zona cubana:

La abolición de la esclavitud produjo una marcada carencia de brazos en las plantaciones azucareras debido al éxodo de los trabajadores hacia las zonas urbanas, sin embargo esta causa no afectó al central PORTUGALETE, en el cual a pesar de ser libres y poder hacer lo que les parezca, cuantos viven en la finca y antes fueron esclavos, siguen allí casi en su totalidad.

 


 

 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

TRAS LA HUELLA PORTUGALUJA EN CENTROAMERICA


 Siguiendo, de la mano de Goio Bañales, con la presencia de los portugalujos en la conquista de las tierras del nuevo mundo americano y su participación en la consolidación como estados modernos llegamos hoy a Centroamérica.
Ya en 1514 cuando Pedrarias Dávila, gobernador de estas tierras conocidas como Castilla del oro, salió hacia ellas con una armada de 25 navíos y 2000 hombres, iban portugalujos como el grumete Juan de Portugalete, que se quedó en Cuba, así como Pedro y Sancho de Portugalete, y años más tarde, en 1548, figuran comerciando por Nicaragua, Gregorio y Sancho de Ugarte con el también portugalujo Pedro de San Martín.

En 1600 aparece ocupando el cargo de Contador de la Real Hacienda de Guatemala el portugalujo Francisco de Otañes y la Loo, hijo de Francisco de Otañes y Clara de la Loo.
Dedicado a la milicia, en 1584 había servido en Flandes, donde participó en la expugnación de Terramunda y recorriendo los principales dominios de la corona española en Europa, como Colonia, Namur, Luxemburgo, etc.
Fue veedor de Aragón, en 1587, ocupó el cargo de Entretenido de la Capitanía General de la Mar y siendo Contador de la avería de la Casa de Contratación, decidió embarcarse para América a ocupar el citado cargo real.

Otro portugalujo que ocupó el puesto de alcalde de la Villa de Sonsonete (actualmente pertenece a El Salvador) fue Sebastián Zuazo Coscojales, hermano del famoso Diego de Zuazo, arcediano de la catedral de México.
Hijo de “don Sebastián de Fontuso y Suazo y de doña Agustina de Coscojales” vivía en Sevilla, allí se había casado en 1669, cuando se embarcó para las Indias donde viviría tres años escasos. Tras ser secretario del capitán general Fernando Francisco de Escovedo, gobernador de Campeche, fue cuando consiguió el cargo de alcalde mayor de la villa de Sonsonete y además Tesorero Real.
Su esposa que se había reunido con el en 1679, reclamó la restitución de 500 doblones de oro que él había pagado por el citado cargo de alcalde mayor.

Otro portugalujo que anduvo por estas tierras de Guatemala, fue Ventura de Murrieta, que ocupó el cargo de alcalde mayor de la provincia de Sebaro.
Capitán de la real armada, en la que sirvió 26 años como oficial de mar y guerra, fundó capellanía en Portugalete, con un capital de 3.500 ducados, por su testamento otorgado en Valladolid en 1758.


jueves, 24 de septiembre de 2015

TRAS LA HUELLA PORTUGALUJA EN MEXICO



Seguimos hoy recogiendo la huella que los portugalujos dejaron en la formación de las actuales naciones y estados americanos, en concreto en México.
El más antiguo, allá por el siglo VII, fue Juan de Echeverría, que fue gobernador. Suponemos que como tantos otros portugalujos de su época dejó su pueblo siendo joven y dedicado a la milicia hizo carrera en los territorios de Nueva España, contrayendo matrimonio con la hija del capitán Ambrosio de Cepeda, afincado en la localidad de Coahuila. Consiguió forjarse una buena situación económica y de relaciones con los estamentos dominantes en la colonia y cuando quedó vacante el cargo de Gobernador del estado de Nuevo León, el virrey Marqués de Laguna, le nombró Gobernador, en 1681.
Ya en el siglo siguiente, destacaremos a José Mª Ajeo, alcalde de Acapulco, y a Agustín de laPeña, sindico del ayuntamiento de México.
El primero de ellos, que ya presentamos en uno de los números de Cuadernos Portugalujos, emigró muy joven a América instalándose en Acapulco, donde llegó a ser una de las personas más influyentes y acaudaladas. En febrero de 1821 al proclamarse en dicha ciudad la independencia de México, fue nombrado alcalde.
Tras diversas peripecias regresó a Madrid, y a pesar de tener la distinción de Caballero de la Orden de Isabel II, que no le reportaba renta alguna, no aceptó el puesto de oficial tercero del Real Tribunal de Cuentas de la Isla de Puerto Rico, porque con ello no podía mantener a su familia y es que su ruina era total, no teniendo “para comprar ni un solo pedazo de pan” y tenía que mendigar para alimentar a su mujer e hijo, ambos enfermos y en cama.
Desconocemos cómo concluyó la vida de este portugalujo, que como tantos otros, había luchado a favor de los derechos de la monarquía frente al derecho de los pueblos a su libertad y la paga que tuvo, al menos la que conocemos, fue la más cruel de las miserias.
En cuanto a Agustín de la Peña, destacó como personaje público formando parte como síndico del Ayuntamiento de México capital, puesto en el que demostró especial sensibilidad hacia temas de enseñanza y salud. En Portugalete, aunque fuera un nombramiento honorífico, le aclamaron como “alcalde juez ordinario y de sacas”.
Finalmente citaremos a JoséMª Castaños Llano, que llegó a tener una importante flota de barcos propios con rutas hacia California, y Macao, en China. Fue el primero que introdujo el peso mejicano en Asia, siendo nombrado cónsul de los EEUU y de España, en México. En 1840 volvió a Europa y en Bélgica contrató a un ingeniero especializado en fábricas textiles que construyó en 1841 la de Bellavista, por lo que se le considera pionero de la industria textil en el estado de Jalisco, y ahora el pueblo de Bellavista lo considera su fundador.


lunes, 14 de septiembre de 2015

EL MUNICIPIO DE PORTUGALETE EN ARGENTINA



Si en la entrada anterior hablábamos de la presencia de portugalujos en Argentina, hoy queremos recordar la existencia de la localidad de Portugalete en aquellas tierras y para ello además de las fotos facilitadas por Txomin Hermosilla recurrimos al trabajo de Oscar Alvarez Gila sobre su fundación que se puede consultar en la Biblioteca Digital Portugaluja: Elempréstito de Murrieta y la fundación de las colonias Portugalete…

El artículo recoge el proceso que llevó a la fundación, en 1890, de esta colonia denominada “Portugalete”, en el norte de la provincia de Santa Fe (Argentina). Dicha fundación se inscribe dentro del proceso de conquista y ocupación de las tierras indígenas de la región del Chaco, en el último cuarto del siglo XIX.
La denominación, junto con las de las colonias vecinas de Santurce, Algorta y San Cristóbal, se debe a que esta zona fue colonizada por la casa de banca Cristóbal de Murrieta, de Londres. Este santurtziarra que en Portugalete le recordamos por su ayuda monetaria al Hospital allá por el siglo XIX, con su pueblo natal Santurce, colaboraría en la construcción en 1859 de una carretera que enlazaba el puerto pesquero con la villa, la fundación en 1860 del Colegio de Náutica con su dotación, o el patrocinio tres años más tarde del colegio femenino de las Hijas de la Cruz.

Oscar nos recuerda también que Portugalete ha sido la tierra de origen de numerosos emigrantes que, ya desde el siglo XVI y prácticamente hasta nuestros días, optaron por buscar en Ultramar un lugar donde asentarse y prosperar. El carácter marinero de la villa, ciertamente, favoreció este movimiento, por los lazos que la actividad náutica, y también la comercial, generaron entre Portugalete y América. A esto se unieron, posteriormente, los procesos migratorios que ligaron durante siglos al País Vasco con América, sobre todo desde mediados del siglo XVIII y, con unas pequeñas interrupciones, hasta la tercera década del siglo XX: durante este periodo, Euskal Herria fue una de las regiones europeas que tuvo una mayor participación en el poblamiento inmigrante americano.
Fruto de todo ello son, así, las localidades americanas que ostentan actualmente el nombre de Portugalete, localizadas en Cuba, Argentina y Bolivia.

El artículo se centra en el estudio del proceso fundacional del citado Portugalete de la provincia argentina de Santa Fe.
La traza del pueblo fue aprobada por el gobierno provincial de Santa Fe el 18 de septiembre de 1890; y apenas un mes más tarde, el 18 de octubre, se llevó a cabo la escritura de donación de los terrenos para los edificios públicos.

De hecho, esta última fecha es la que tradicionalmente se ha venido considerando como la del nacimiento oficial de Portugalete. En las inmediaciones de la nueva población se establecían, además, otras tres colonias, también de reciente creación y surgidas del mismo impulso poblador. La primera de ellas, de nombre Santurce, había sido establecida en 1887; las otras dos, Algorta y San Cristóbal, se levantaron al mismo tiempo que Portugalete, es decir, en 1890.


viernes, 11 de septiembre de 2015

TRAS LA HUELLA PORTUGALUJA EN ARGENTINA



Seguimos investigando la presencia de los portugalujos en la construcción de las naciones americanas y hoy nos detenemos en la república argentina.
A comienzos del siglo XVIII, en 1704, encontramos a Antonio de Larrazábal, en Buenos Aires, donde tuvo el cargo de maestre de campo general, teniente de gobernador, justicia mayor y juez de apelaciones.
A finales de dicho siglo, (1780) otro portugalujo, Tomás Arrigunaga y Archondo, aparece participando en la campaña contra el inca Tupac Amaru, sublevado contra el gobierno español, llegando a ser uno de los personajes realistas mas importantes de los que actuó en la guerra de la independencia de aquel país.
Ocupó diversos cargos en el ejército, y fue alcalde de Salta en varias ocasiones. Tuvo una actuación destacada en 1.807 cuando se produjo la invasión inglesa en Buenos Aires, ya que desde su puesto de gobernador intendente de Salta, movió todos los resortes de armas y dinero para auxiliarla
Cuando se produjo la revolución contra la dominación española, se distinguió participando en varias batallas, sufriendo todo tipo de padecimientos, prisiones, multas, secuestros, confiscación de bienes y delación de sus propios hijos situados en el bando contrario al suyo.
En el siglo XIX otros portugalujos emigran a Argentina pero con dedicación fundamental a los negocios, como fueron los hermanos Juan, José y Braulio Chavarri y Alisal, Gregorio Uzquiano o Bernardo Castet Lejárcegui.
El que más huella dejó en aquel país fue José Chavarri y Alisal (1819-1880) quien impulsó un importante proyecto colonizador a unos 100 kms de Rosario donde adquirió terrenos de pastoreo de campos desiertos en la que construyó precarios edificios y sementeras, fundando en 1873 la Colonia Caridad, que hoy tiene el nombre de Colonia San Genaro.
Fue socio de un primo suyo Carlos Casado del Alisal, actualmente considerado como uno de los personajes más representativos del desarrollo económico agroexportador del Cono Sur latinoamericano y cuya empresa Carlos Casado S.A. ha llegado a nuestros días.
Murió en 1880, soltero y sin descendencia, en la casa de Carlos Casado, y en el lecho de muerte realizó su testamento, nombrándole administrador y único albacea testamentario, excluyendo expresamente a su hermano Juan y nombrando a Braulio, que entonces estaba en Portugalete, heredero universal. Este hecho produjo un largo conflicto judicial, que enfrentó a Casado con la familia Chávarri, de la que formaba parte Víctor Chávarri y Salazar y que constituyó un Consejo familiar, en Portugalete, representado por su hermano Juan, que acabó pisando la cárcel.

La foto de esta entrada corresponde al municipio argentino de Portugalete fundado en 1890 por iniciativa del santurzano Murrieta y del que hablaremos en la siguiente entrada.



miércoles, 2 de julio de 2014

VISITAS GUIADAS EN LA VILLA Y EN LAS MINAS DE PORTUGALETE DE BOLIVIA.


En el nº 8 de Cuadernos Portugalujos Mario Giorgetta nos descubrió el pueblo minero de Portugalete en Bolivia, que situado a más de 4.000 m. de altura se encuentra totalmente abandonado.
Hoy es Fabiola Mitru, con quien nos une una buena amistad, la que nos envía una guía con diversos circuitos turísticos en el sud-oeste de Bolivia, entre los que ha incluido una ruta para conocer este pueblo minero, que algún portugalujo de siglos pasados bautizó con el nombre de su pueblo natal: Portugalete.
Hemos recogido en la biblioteca digital portugaluja, las páginas dedicadas a esta ascensión:

Por otro lado nos informan que desde el 15 de junio están realizándose visitas guiadas gratuitas a la Basílica de Santa María a cargo de la Asociación de Amigos de la Basílica, en colaboración con el Ayuntamiento, de las que recogemos el cartel anunciador, y con una impresionante acogida.
Igualmente nos congratulamos del establecimiento por iniciativa particular, de visitas guiadas a nuestro Casco Histórico, lo cual servirá para dar a conocer a los visitantes, que cada vez son más numerosos, la importancia histórica de nuestra Villa de Portugalete.


miércoles, 5 de junio de 2013

CUANDO VÍCTOR CHÁVARRI MONTÓ EN CÓLERA (2)


Continuamos con el incidente que en noviembre de 1885 protagonizó Víctor Chávarri y que ayer nos descubrió Jose Luis Garaizabal:

Al día siguiente acordaron “que en vista de la gravedad que revisten las declaraciones del Guarda Sanitario, D. Casto Obejas (sic) y del Médico encargado de la Inspección Sanitaria del barrio de Aceta, D. Nicasio de Retuerto y de lo expuesto en la comparecencia del dicho Sr. Retuerto y de su comprofesor, D. Gregorio Sainz Trápaga, se acordó pasar el tanto de culpa a los Tribunales de Justicia, comisionando al regidor Síndico para el nombramiento de Procurador y Abogado, en el momento que sea requerido este Ayuntamiento”.

El 28 de Noviembre se trató en el pleno los gastos producidos por el derribo de una chabola en Aceta y la fumigación durante dos días que efectuaron dos miñones en el citado barrio.

Un mes después, el 15 de Diciembre, en el pleno se dio lectura del despacho que el Sr. Juez de Instrucción ha remitido al municipal de esta Villa, por si este Ayuntamiento quiere mostrarse parte en la sumaria que ante el primero se instruye, por consecuencia de la denuncia presentada ante el Juzgado sobre desacato a la autoridad local por negarse al reconocimiento facultativo y fumigación de sus ropas, en la época que el cólera morbo estaba causando bastantes víctimas entre los obreros de la fábrica de “La Vizcaya”, de la cual el Sr. Chávarri es Director Gerente, puesto a discusión este asunto, habiendo usado la palabra todos los Señores Concejales concurrentes, se acordó por unanimidad renunciar al derecho que la Ley concede a este Municipio para mostrarse parte en esta causa, dejando a los tribunales de justicia en libertad lo que para la misma proceda.
Firmaron, F. Carranza, Escalante, Dionisio de Castaños, Timoteo de Otaduy y Ortiz.

No sé como acabaría la cosa, pero me imagino que el poder de D. Víctor podría con la osadía del Ayuntamiento. Si doy con las actas, seguro que da para otra jugosa entrada.


martes, 4 de junio de 2013

CUANDO VÍCTOR CHÁVARRI MONTÓ EN CÓLERA (1)



José Luis Garaizabal nos dice que de forma casual ha dado, en el AHMP, con las actas de un incidente protagonizado por D. Víctor Chávarri (1854-1900).
Y respetando la redacción que hizo de los incidentes el Sr. Secretario D. Fermín de Álvaro ¿? sugiere que cada uno se ponga en el papel del humilde guarda y que saque las conclusiones que le parezcan sobre el ilustre personaje que mereció un monumento en la Plaza (1903) costeado por suscripción popular. Nos recuerda que tal vez la mejor descripción la publicó el periódico obrero La Lucha de Clases, que en su necrológica escribió: Hombre, te aborrecemos, Industrial, te admiramos.

Empezamos recogiendo hoy la descripción de los hechos según cuentan las actas del 14 de noviembre de 1885 y mañana continuamos con el tema:

“El motivo principal de la reunión municipal extraordinaria fue el tratar y resolver lo que proceda en vista del atropello cometido por D. Victor Chávarri en la persona del guarda sanitario D. Casto Obejas (sic), puesto por este Ayuntamiento en el punto de la Canilla, con el fin de evitar que por dicho punto pase ninguna persona burlando la Inspección establecida en Aceta, y cuya denuncia es la siguiente:

Que a las 8 ¼ de la noche se le presentó D. Casto Obejas (sic) y le manifestó que sobre las ocho menos cuarto de la citada noche se personó en el referido sitio de la Canilla, D. Víctor Chávarri, procedente de la fábrica “La Vizcaya”, punto infestado, acompañado de otros cuatro individuos a quienes no conoce, con insistencia de pasar a la villa.

Que en vista de esta actitud, le expuso cortesmente que hiciera el favor de volver atrás con sus compañeros e ir por la carretera para ser inspeccionado en la establecida en el barrio de Aceta, a lo que contestó el D. Víctor, que si quería ir al agua y que él respondía de sus compañeros; a esta contestación tan inoportuna le manifestó el guarda que eso poco a poco y que en su caso procuraría que fuesen al agua los dos, diciéndole también que hiciera el favor de ir con él a la presencia del Sr. Alcalde, para que este resolviera lo que tuviera por conveniente, contestándole que no le reconocía para nada y que no iba, que fuese solo; al presentarle el guarda el título facilitado por este Ayuntamiento, en el que aparece como tal guarda sanitario, le dijo el D. Víctor que fuera a su casa y que allí la leería, marchándose seguidamente con sus compañeros con dirección a sus casas.

En vista de que por tercera vez, ha faltado D. Victor Chávarri, al cumplimiento de la inspección médica establecida en el barrio de Aceta, y de haber faltado a los delegados de este Ayuntamiento y Junta de Sanidad y a los mismos facultativos, teniendo en cuenta de que su procedencia es punto infestado y que de consentirse es muy fácil vuelva a reproducirse la enfermedad sospechosa en esta Villa, teniendo además en cuenta que una mujer de esta vecindad y que trabajaba en la fábrica “La Vizcaya”, ha sido atacada recientemente del cólera, se acordó tener aislado al referido D. Víctor Chávarri y después de tomar las declaraciones convenientes al guarda sanitario, facultativos y demás personas a quien ha faltado, se resolverá lo que proceda”. 

martes, 15 de enero de 2013

LEONOR TEJADA CONDE-PELAYO: ESCRITORA PORTUGALUJA EN MEXICO



  Como en el área de cultura del Ayuntamiento están intentando recuperar la imagen de las portugalujas en la historia, siempre discriminadas, recordamos hoy a una mujer que aunque su vida ha trascurrido lejos de su querida villa natal, nunca olvidó sus orígenes, destacando en el mundo de las letras, y digna de figurar en el Diccionario Biográfico Portugalujo que está en preparación.

Dentro de cuatro años se cumplirá en centenario de su nacimiento, en 1917, en el seno de una familia de librepensadores, ya que su abuelo fue el famoso “médico de los pobres” Juan José Conde-Pelayo, su tío Volney uno de los mayores conocedores de la teorías marxistas en España, y su padre José Tejada, músico y actor.
A los diez años, al morir su padre, su madre se traslada a Paris donde ella realizará sus estudios centrados en el aprendizaje de los idiomas, francés e inglés, que tan bien se le daban al tener conocimiento previo del esperanto que le enseñara su abuelo.

Con la entrada del ejército alemán en 1940 en París, viaja a Berlín, donde reside tres años, aprendiendo el alemán. Vuelve a París donde tiene a sus dos hijos, y tras divorciarse, en 1948 se traslada con ellos y con su madre a Guatemala, donde le esperaban otros años difíciles. Profesora de francés y formando parte de un grupo teatral, conoce a su segundo esposo, actor y locutor, con quien se traslada en 1960 a México al ser nombrado éste agregado de prensa en la Embajada de Guatemala.
 De aquí ya no se movería desarrollando toda su actividad intelectual, como escritora, traductora y profesora, que le dio fama internacional.

Ha realizado dos centenares de traducciones para distintas casas editoriales, entre las que destaca las dos primeras novelas de Los hijos de la tierra, de la estadounidense Jean M. Auel: El clan del oso cavernario y El valle de los caballos. Como escritora destaca su extremada sencillez y sentido del humor, (con 92 años publicó “A carcajada medio limpia” recogiendo chistes que guardaba en su memoria) y aunque considerada como la “gran maestra” o “distinguida lingüista” ella matizaba que solo era “una ex maestra dotada de una honorable intuición idiomática”.
Entre sus obras, al margen de las de tema lingüístico o de gramática, o la dedicada a la guerra del Pérsico, destaca la novela Por la senda del rayo (1978). Dedicada a su madre Leticia Conde-Pelayo de Tejada, que fallecería dos años después en México, es una novela con trama ficticia pero enmarcada en hechos, personajes, lugares históricos y autobiográficos en la que la protagonista sigue su mismo periplo vital desde París hasta México.
En 1988 escribió “Los Conde-Pelayo de Portugalete” donde, con Portugalete en su recuerdo, recoge la vida de su abuelo y la segunda generación de Conde-Pelayos portugalujos.
Leonor que ya desde París, con 16 años, volvió por primera vez a su Villa natal, lo hizo después en diversas ocasiones, destacando el viaje de 1985 para depositar las cenizas de su madre en el mausoleo de Dr. Conde-Pelayo.

viernes, 9 de marzo de 2012

EL INDIANO PORTUGALUJO JOSE DE ANDIA Y SU HISTORIA DE TAHITI


José Ramón de Andía y Varela nace en Portugalete y es bautizado el 26-05-1736. Hijo de Diego Antonio de Andía y Varela y Usparicha y Vicenta Antonia de Zamorategui y Zuriondo. Viajó a Buenos Aires y después a Chile, donde contrajo matrimonio con Francisca de Regis Durán, de familia bien acomodada, el 8 de enero de 1755 en la Catedral de Santiago.
El matrimonio residió en la casa de la familia materna frente a la iglesia de la Compañía. José, realizaba el trayecto mercantil entre Perú y Chile para sus negocios particulares o de su suegro, figurando en 1767 como uno de los maestres que realizaban habitualmente la ruta entre El Callao y Valparaíso. Tuvieron nueve hijos: Gregorio, Ignacio, Ramón, Francisco de Borja, Josefa, Pilar, Miguel, José y María del Carmen.
Para un sucinto apunte biográfico de los varones y extenso de María Josefa remitimos al excelente trabajo de don Antonio Dougnac Rodríguez, presidente del Instituto Internacional de Historia del Derecho Indiano y miembro de la Academia Chilena de la Historia, quien me ha facilitado amablemente su artículo Josefa de Andía y Varela (1768-1841), una mujer de su época de la Revista Chilena de la Historia y Geografía, 152, 1984, págs. 7-35. De todos ellos, Ignacio es, quizás, la figura más destacada sumando a sus dotes de escultor y pintor las de calígrafo, herbolario y genealogista considerándose una figura importante en la cultura chilena.
Pero José de Andía y Varela sería uno más de los indianos portugalujos que probaron suerte y formaron una familia lejos de su patria natal sino fuera por el importante legado que dejó en forma de libro. Todo se remonta a 1774 cuando, a instancias de Manuel de Amat y Junient, virrey, gobernador general y capitán general de los reinos de Perú y Chile, se le concedió el honor de acompañar a la fragata La Águila, capitaneado por Domingo de Bonechea, en su expedición a Tahití a bordo de su paquebot El Júpiter. Se trataba de la segunda expedición de este tipo ordenada por Amat ante el temor de una colonización británica de la isla y con intención de convertir a “los infieles que la habitan” llevando, al efecto, a dos padres franciscanos y varias especies de animales “para que procreasen en aquella isla”. Dejó todos los detalles del viaje anotados en Relación del viaje hecho a la isla de Amat, por otro nombre Otahiti y descubrimiento de otras adyacentes en los años 1774 y 1775.
En ella, describe Tahití y a los tahitianos (costumbres, religión, comida) además de dar breves reseñas de otras islas, a las que, en algunos casos, bautiza como en el caso de la Isla de las Ánimas “a causa de haberla encontrado la víspera de la conmemoración de los difuntos”. Pese a su minuciosidad a la hora de presentarnos la topografía, los dos reinos allí establecidos, las enfermedades reinantes, etc. no olvida su finalidad cristiana y al hablar del matrimonio dice que “no les es lícito a los hombres tener más de una mujer, ni a éstas más de un hombre. Este es un principio muy grande para la facilidad de la introducción de la religión católica”.
Copiamos el retrato que en 1947 Joaquín de Sarriera, antepasado de Amat, tan acertadamente da de Andía en la introducción a la obra:
“Adivinamos, a través de su relato, un carácter entero y austero, piadoso, caballeresco y humano, y una mentalidad que llamaríamos científica por el cuidado con que anota no sólo los detalles de la navegación a fuer de buen marino, sino también el paisaje geográfico, la fauna y la flora, las costumbres, lenguaje y religión de los polinesios. Siente evidente simpatía por aquellos indígenas de buena presencia, alegres y confiados, aunque abomina sus supersticiones, sus danzas lascivas y su pereza. Andía es el primer narrador español de aquel paraíso, de aquella isla de ensueño”.
La rama de los Andía y Varela está bien estudiada en este enlace:
Daniel Docampo

lunes, 26 de diciembre de 2011

RECUERDO A ALFREDO COBOS REIMUNDEZ (1916-2001) Y A XABIER LAUZIRIKA FALLECIDO AYER.

Después de estos días de fiestas navideñas empezamos la semana totalmente en blanco, así que echamos mano del último personaje que teníamos pendiente de publicar en el blog de los que aparece en la última fichas de enportugalete.com correspondiente al mes de diciembre. De Alfredo Cobos, a quien muchos conocimos pues es todavía relativamente reciente su desaparición, quizás se ha dicho todo pero es importante que su imagen y su ejemplo perdure entre nosotros.
Al abrir el ordenador también nos hemos encontrado con el fallecimiento de Xavier Lauzirika, conocido como Estrobo en el mundo del remo, donde gozaba de un gran prestigio, pues era una verdadera enciclopedia viviente del mismo. Hace unos meses colaboró en un libro sobre la historia de Kaiku, pues como él decía «qué hago yo con tanta información, no quiero irme al otro mundo y llevármela conmigo». Igualmente a nosotros, este verano, nos pasó todos los datos que tenía sobre el remo portugalujo y diversas fotografía y colaboró en el artículo sobre la Historia del remo que recogimos en el último Cuaderno Portugalujo. Descanse en Paz.

viernes, 15 de julio de 2011

ALBUM FOTOGRAFICO DEL CENTRAL PORTUGALETE DE CUBA


Al hilo de las dos entradas anteriores sobre los Portugalete que existen en el mundo, Txomin Hermosilla ha puesto a nuestra disposición un trabajo que realizó hace unos años con motivo de su visita a Cuba y al ingenio PORTUGALETE de Cienfuegos, del que nos habló en un Cuaderno Portugalujo.
El autor que presentó en 2004 una exposición en la torre Salazar sobre los Portugalete del mundo, nos dice que en Cuba existen tres localidades con este nombre, la primera en San José de las Lajas, provincia de La Habana, que desde 1961 se llama Liberación, la segunda en Palmira, provincia de Cienfuegos, que desde 1961 se llama Elpidio Gómez y la tercera en las afueras de la Ciudad de Camagüey, provincia de Camagüey.
Señala que también en el continente americano existe con el nombre de Portugalete:
En Argentina, una Comuna en la provincia de Santa Fe.
En Bolivia, en el Municipio de Atocha, provincia de Sud- Chichas, Potosí.
En Colombia, la mina Portugalete en el Valle de Cauca y en la ciudad de Soatá existió la Vereda (barrio) Portugalete, ahora existe el Sector Portugalete.
En España lo encontramos, entre otros sitios:
La Coruña, en el municipio de Muros.
Lugo, en el Municipio de Carballedo.
Zamora, en el Municipio de Robleda- Cervantes.
Huelva, en Zufre, terreno llamado Portugalete.
Pontevedra, en Ponte Caldelas, calle al otro lado del río.
Cáceres, en Villa del Campo, zona alta del pueblo.
Guadalajara, en Durón, zona y calle más alta del pueblo.
Malaga, en Alozaina, Paraje- Partido de Portugalete-Molino, y en Cártama, restos arqueológicos, cortijo, lagar, y comunidad de regantes Acequia Portugalete.

Además es fácil encontrar por todo el mundo, Ranchos, Estancias, Ríos, Puentes, Calles, Plazas, Avenidas, Travesías, Rúas, Playas, Clubs, (Portugalete flyfishing club de Madrid), Sociedades, Colegios, Barcos, etc, que tienen el nombre de Portugalete.
El álbum citado se puede consultar en la BDP en el apartado gráfico de fotografías, dentro de los reportajes fotográficos
http://bibliotecadigitalportugaluja.com/pdf/Fotografias/Album%20Central%20Portugalete.pdf


jueves, 14 de julio de 2011

PLANO DEL PORTUGALETE DE CAMAGÜEY (CUBA)


Si ayer hablamos de las noticias recibidas del Portugalete de Bolivia, hoy hacemos referencia al plano de Camagüey en Cuba donde se encuentra el término de Portugalete.
Nos lo envía José Fontela, de la Oficina del historiador de Camagüey, y corresponde a 1958, ofreciéndonos además toda su colaboración y ayuda posible, así como la sus compañeros historiadores para la investigación sobre el Portugalete camagüeyano.
Trasmite además su agradecimiento por el envío de medicinas recibidas de Txomin Hermosilla, responsable de la asociación El Dolmen.

miércoles, 13 de julio de 2011

PLANOS DE BOLIVIA CON LA MINA PORTUGALETE


Mario Giorgetta después de unos meses en Bolivia siguiendo con sus investigaciones sobre el pueblo minero de Portugalete del que ya tratamos en uno de nuestros Cuadernos Portugalujos, se encuentra de nuevo en su país desde donde nos envía material cartográfico del tema.
En su misiva nos dice, “a fines de enero aproveché una vez más para subir a la mina de Portugalete. Mi intención era la de buscar y de recorrer el antiguo camino que conectaba la mina con las poblaciones de la zona templada, en donde los mineros se abastecían de alimentos y de herramientas, bajando los afluentes del Río Tupiza en un camino de varios días. (…)
Tras visitar algunos sitios en la mina, que particularmente habían llamado mi atención en los estudios que efectué el año pasado (mi documento “Huella Vasca en Bolivia”) crucé el cerro que separa la mina Portugalete de la mina Tatasi para visitar la corta población de mineros que allí todavía subsiste. El sendero sube de Portugalete a un paso de 4.360 metros para bajar a continuación unos trescientos metros de altura hacia Tatasi en una horita de camino. Los mineros de Tatasi viven allí ya hace generaciones y probablemente también son descendientes de los mineros portugalujos de la época. La gente es igual como la tierra en que vive – dura y porfiada, pero más buena que el pan. Me comentaron que son ciento veinticuatros mineros con sus familias y que mayormente trabajan en Portugalete rastrillando los viejos desmontes de los socavones.”

En este viaje se ocupó también de Oploca y de su historia en el siglo XVIII, del que está comprobando si Portugalete formaba parte, y finalmente consiguió diversos mapas detallados de la mina Portugalete del Instituto Geográfico Militar, que nos ha enviado y que nos han servido para preparar el detalle que ilustra esta entrada.

viernes, 28 de enero de 2011

SOBRE INDIANOS PORTUGALUJOS

En el próximo libro de la Colección El Mareómetro, LA ÚLCERA, con la que se cierra la trilogía portugaluja de Juan Antonio Zunzunegui, éste recoge todas las noticias que tenía de los indianos portugalujos y que incorpora a su personaje principal Don Lucas. Un portugalujo embarcado a los 13 años, que “empezó de pinche barriendo la tienda, luego dependiente de mostrador, de allí a habilitado para ser más tarde socio industrial y más tarde patrono” y a quien a su regreso las malas lenguas le acusaban de negrero.
Buscando ilustraciones Roberto Hernández Gallejones, gran aficionado al cómic, nos ofrece un curioso ejemplar editado hace medio siglo en México, dedicado en la serie Vidas Ejemplares, al fundador de la compañía trasatlántica que el otro día citábamos al hablar de Manuel de Otaduy.
En una de las viñetas tras el mostrador de una tienda de ultramarinos, se nos dice que “en la Habana se asoció con un paisano llamado Manuel Calvo y ambos pusieron una tienda que les dio magníficos resultados”.

Aprovechamos esta entrada para volver sobre la familia de Manuel de Otaduy sobre la que se nos preguntaba desde México. Timoteo de Otaduy y Azpuru (Arechabaleta 1826), se casó con la portugaluja Agapita Ruiz y Bernaola (n. 1827). En el padrón municipal de 1880 figura como carpintero y propietario y su mujer como tendera. Tenían tres hijos, Nieves (n.1861), Manuel (n. 1863) y Eleodoro (n.1867).
Sobre Timoteo y su actuación durante el Asedio a la Villa en 1874 nos habla Roberto en su trabajo en la BDP
En cuanto al hermano pequeño Heliodoro, según vemos en el libro de la Colección El Portugalete años 20, fue elegido alcalde en 1922 pero al año siguiente le destituyó el golpe militar de Primo de Rivera.
Finalizaremos con la anécdota que contó el doctor Angel Alday el día de la presentación del libro de Tasio Munarriz sobre su parroquia revolucionaria. El bastón que él llevaba y que enseñó a los asistentes, lo trajo de Cuba Manuel Calvo para Heliodoro Otaduy, hermano de su secretario personal, y de éste pasó a su sobrina Mª Carmen Mendizabal esposa de Don Angel.

viernes, 14 de enero de 2011

PORTUGALUJOS EN CUBA: MANUEL DE OTADUY Y RUIZ (1863-1939)

Hoy que no tenemos la cartelera cultural pues su autor Txomin Hermosilla se encuentra en Cuba tras las huellas de los portugalujos que en el siglo XIX anduvieron por allá, traemos aquí el perfil de uno de ellos como fue Manuel de Otaduy con unas ilustraciones que nos facilitó ya hace tiempo.
Era hijo de Timoteo de Otaduy y Aizpuru, un carpintero guipuzcoano de Arechavaleta que había llegado a la Villa en 1848 casándose con la portugaluja Agapita Ruiz. Nacido en la calle del Medio, al igual que otros jóvenes de aquellos años marchó a Cuba en 1881 cuando tenía 18 años. Su carrera la hizo a la sombra de Manuel Calvo que lo colocó en La Habana, en la compañía naviera que había fundado junto a Antonio López y P. Satrústegui, llegando a ser su apoderado.
Con la independencia de Cuba y al abandonar la isla Manuel Calvo, su figura alcanzó gran relevancia. En junio de 1900 una revista habanera publicaba un artículo apologético sobre la Compañía Trasatlántica Española, cuyos tres principales barcos eran el Alfonso XII, el Antonio López, el Manuel Calvo, y el P. de Satrustegui, aludiendo a la generosidad mostrada en el traslado de los deportados a Cuba, y cuyo consignatario Manuel Calvo, que a pesar de sus 84 años seguía activo pero residiendo en la península, era “dignamente sustituido” en sus funciones por su sobrino Manuel Otaduy.
Al regreso de Calvo a Portugalete en 1898, Otaduy visitó nuevamente su Villa natal, viaje relacionado seguramente con los asuntos económicos del indiano.
La importancia que alcanzó su persona en la sociedad cubana lo reflejan las crónicas de la época al citarle como poderoso comerciante, hacendado y banquero (fue Secretario del Banco Hispano Colonial). Así al inaugurarse en 1901 el magnífico frontón Jai Alai de La Habana, auspiciado por el torero Luis Mazantini, por donde pasaron los mejores pelotaris de la época, él fue elegido como Presidente de la sociedad formada al efecto. En 1902 era vicepresidente del importante Casino Español, y también ocupó, entre otros cargos, la presidencia de la influyente Asociación Vasco-Navarra de Beneficencia de la que luego seguiría hasta su muerte, en 1939, como Presidente de Honor. Igualmente en el The New York Times de 28 de setiembre de 1913 recogemos la noticia de que la Corte Suprema de Cuba le había designado vicepresidente de la Compañía Cubana de Puertos.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

NOTICIAS DE UN PORTUGALUJO INQUISIDOR EN PERU: MATEO DE AMUSQUIBAR

En el libro de la Colección El Mareómetro, Crónica de la historia de Portugalete. Siglos XVII y XVIII entre los portugalujos que participaron en la colonización americana se cita a Mateo de Amusquibar y Ochoa de Recalde cuya única noticia de que disponíamos era que ocupó el cargo de Inquisidor del Tribunal del Santo Oficio de Perú durante un largo periodo (1744-1763).
Hoy es Daniel Docampo quien completa un poco más la figura de este personaje:
“Mateo de Amusquíbar no ha pasado a la historia de Perú precisamente como un hombre célebre. Aunque nació en Bilbao, sus padres fueron vecinos de la Villa. En Francisco Moyen o lo que fue la Inquisición en América (1868) de Benjamín Vicuña Mackenna encontramos el dato:
“Era este clérigo natural de Bilbao, según consta en su testamento, y fueron sus padres don Domingo Amusquíbar y doña María de Aroma, Ochoa de Recalde, ambos originarios del lugar de Portugalete en España” (p. 94).
Estudió Derecho canónico en la Universidad de Valencia entre 1730 y 1735 ejerciendo la abogacía de 1738 a 1740 fecha en que se ordenó presbítero y con tan sólo 26 años fue nombrado fiscal de Tribunal de Lima. A partir de 1744 y hasta su muerte en 1763 desempeñó el cargo de Inquisidor del Tribunal de Lima con no pocas polémicas, entre ellas la acusación de ser el cabeza pensante de extender el miedo a la ciudad de Lima por medio de unas supuestas revelaciones de varias religiosas que vaticinaban la destrucción de la ciudad por la ira de Dios.
Además de diversas disputas con eclesiásticos, desatendió en varias ocasiones su oficio dilatando, por ejemplo, doce años el juicio de un famoso reo llamado Francisco Moyen acusado de hereje por algunos comentarios hoy en día risibles y no se privó de ningún lujo en su vivienda”.