martes, 12 de julio de 2022

LUCITA LA CARNICERA, ENPORTUGALETE.COM

 


Ya hace tiempo que hablando de los comercios antiguos, dedicamos una entrada a Lucita la carnicera del Ojillo. Hoy antes de incluirlo en el Diccionario Biográfica Portugalujo y con la colaboración de su nieto Unai, lo presentamos en el periódico emportugalete.com del mes de julio. Al igual que en los demás personajes, aprovechamos su ficha para recordar a otra gente de su entorno o de su saga familiar como es en este caso la familia Palacio.

Nacida en la calle del Medio, fue uno de los personajes populares del Ojillo de posguerra. Era hija de Primitivo Soto miembro de la Agrupación Socialista en su primera época, de la que fue presidente en 1917 y candidato a concejal en 1920, y de la popular María López Peláez, que en 1922 puso un kiosko de frutas en el Cristo, y luego una tocinería. Con ella, al igual que ayudaba su hermano Primi, Lucita aprendería el oficio de carnicera.

Casada con Josetxu Palacio Olivares (1911- 1988), hijo de Salvadora y Florentino, unos carranzanos llegados a la Villa a finales del siglo XIX y que tras distintas dedicaciones como la venta de cerdos en la plaza de la Ranchería, acabaron montando un horno siendo muy populares sus viejos carros cubiertos con los que repartían su rico pan. Llegada la guerra Florentino, perdió a su otro hijo Eugenio y él también murió en Nocedal cuando huía el día que entraron las tropas franquistas a la Villa.
Tras la guerra Josetxu siguió como panadero y ella abrió una carnicería en el nº 7 del Ojillo, donde vivía toda la familia Palacio, siendo muy recordada con su blanco delantal y sus puntillas, al margen de sus apreciadas morcillas, que junto con las de Javi Gárate en la calle del Medio fueron muy populares en la Villa.
Si ya su madre fue taquillera del cine Ideal, algo moderno entonces, a Lucita la encontramos formando parte de un grupo femenino, El Clavel, poco habitual también para aquella época.
De sus cuatro hijos, Alfre, Mª Jesús, José Andrés y Juan Carlos, recordaremos al primero, Alfredo Palacio Soto, (1940-2019) uno de  los fundadores del Lora Barri, concejal, responsable del Area de Cultura, y miembro de la Junta de Caridad del Hospital Asilo.
Su nieto Unai Zabala Palacio, y su nieta Marta Palacio Simarro, son un referente en la hostelería jarrillera. 

 

 

lunes, 11 de julio de 2022

SOBRE EL TOPÓNIMO LOS HOYOS, EN PORTUGALETE.

  


Si bien Los Oyos (sic) se cita como apellido en 1499 (Txomin Etxebarría Mirones: Orígenes históricos de Portugalete. Relación toponímica, p. 36), como topónimo no aparecerá hasta 1578 (según me refiere José Luis Garaizabal), citándose en 1589 “el Crucifijo de los Hoios(José Luis Garaizabal: Topónimos de Portugalete, p. 28). Otras veces, como en 1679, se escribe con la grafía Los Oyos (Txomin Etxebarría: obra citada, p. 58). Esta grafía cambiará ligeramente en subsiguientes textos, muchas de las veces al situar la citada ermita de El Crucifijo de los Hoyos.

Pero lo que ahora nos interesa es el origen de su significado. Jose Manuel López Díez, en su “Diccionario histórico de las calles de Portugalete”, nos dice en la página 102: “evidentemente alude a unas concavidades u honduras formadas en la tierra. No obstante la filóloga Isabel Echevarría acerca esta etimología a nuestro medio encartado: en las hablas montañesas, el plural de hoyo también designa “campos de dolinas”. Las dolinas son depresiones circulares más o menos grandes, originadas por la disolución de zonas calizas como esta”.

Podemos desarrollar más esta teoría. Bernardo Dorado en su “Compendio histórico de la ciudad de Salamanca”, nos dice que el arroyo de Santo Domingo discurría por la zona Este de la población, llegando a la Plazuela del Mercado del Grano, donde se estancaba. Allí formaba una pequeña laguna denominada El Hoyo. En la obra citada, página 21, don Bernardo cita un documento de 1398 donde se dice que “se compró una parte de la muralla vieja de la calle Asadería y se derribó para aprovechar la piedra, y con el ripio del derribo se comenzó a cegar la laguna del Hoyo”.

Como vemos, el topónimo es idéntico al portugalujo, y puede dar explicación a la denominación de nuestro barrio. Recordemos que antes decíamos que Los Hoyos definen tanto “unas concavidades u honduras formadas en la tierra”, como las “depresiones circulares más o menos grandes, originadas por la disolución de zonas calizas”. Y esto no sólo era lo que pasaba en el estancado río salmantino, sino que es precisamente lo que aún hoy día sucede en nuestro rural barrio. Veamos.

En las fotos adjuntas vemos, en el barrio de los Hoyos, una depresión alargada que fotografié en julio de 2018, totalmente seca. A continuación vemos esa misma depresión o dolina en diciembre de 2020, después de varios días de lluvia. La dolina pues, se ha colmatado de agua. Bien. ¿Por qué ocurre esto?

Esto sucede cuando, como se decía más arriba, las zonas calizas más superficiales se disuelven, volviéndose “esponjosas”, lo que les permite absorber y retener cierta cantidad de agua. Esto se denomina capa freática. Por debajo de esta capa existe una superficie inferior más dura, impermeable, que no permite la absorción del agua. La otra capa superior, que es la llamada freática, al estar saturada, retiene el agua, permaneciendo durante cierto tiempo una pequeña laguna. Que es exactamente lo que sucede en la foto de diciembre de 2020. Y lo que con seguridad debía suceder en siglos pasados, pero en mayor número (recuérdese que nuestro entorno era antes mucho más lluvioso), de ahí que nuestro topónimo, al contrario que el salmantino, sea en plural.

La geología y el clima en este caso, pueden dar perfecta explicación al topónimo Los Hoyos.

Aitor González Gato.

 

viernes, 8 de julio de 2022

FOTOGRAFIAS DEL AYER Y HOY EN LA EXPOSICION PORTUGALETE EN IMÁGENES, DE RIALIA: EL BALNEARIO

 


Ayer inauguramos la exposición PORTUGALETE EN IMÁGENES, de la que ofrecemos otro de sus originales montajes con la foto del balneario de El Salto situado en el actual parque del Dr. Areilza y el reportaje de Tele7 explicativo

  



 

jueves, 7 de julio de 2022

FOTOGRAFÍAS DEL AYER Y HOY EN LA EXPOSICIÓN PORTUGALETE EN IMÁGENES , DE RIALIA: EL TEATRILLO

  


Hoy se inaugura en RIALIA, la exposición de fotografía antiguas de la Villa con el titulo de PORTUGALETE EN IMÁGENES.

Son una muestra de los fondos fotográficos que en la Fundación El Abra hemos recogido en los últimos 25 años y que están destinados a formar parte de los fondos municipales en un Archivo Fotográfico Digital Municipal que esté a disposición de la gente portugaluja.

En dicha exposición se pueden observar una muestra de AYER y HOY conjugando fotografías antiguas y modernas, una de las cuales con el Teatrillo de la calle Mª Diaz de Haro recogemos para abrir esta entrada.

miércoles, 6 de julio de 2022

EL MUELLE DE HIERRO EN 1953

 


Esta es otra foto de las que Karla Llanos nos aportó que le ha cedido Marije Fierros Urquijo, sacadas desde lo alto del Puente Colgante y que publicamos la semana pasada bajo el título PORTUGALETE 1953.

En los comentarios a las mismas se originó una pequeña discrepancia entre un anónimo Pepegotera y José Luis Garaizabal, que este quiere aclarar con las siguientes líneas y las fotografías inferiores.

1.- Tomás Epalza construyó su residencia en la cuarta manzana del muelle, la cual constaba de dos edificios de viviendas y una capilla que los unía, dedicada a Santo Tomás.

2.- En el edificio más cercano al puente vivieron los Epalza-Iturrizar disfrutando en la temporada veraniega de su huerta y jardines a los que se accedía desde él por un puente metálico sobre María Díaz de Haro.

3.- En el otro edificio vivieron, entre otros, Ramón Vicuña Epalza y Eloísa de Hormaza y Calvo, así como el hermano del constructor del Puente Vizcaya.

4.- Precisamente de este ala, vemos en la primera foto el tejado con su patio, motivo de nuestros diferentes puntos de vista.

5.- Por supuesto, no se ve la capilla y el ala sur más cercana al puente, y por lo tanto, tampoco se ven las escaleras " de los agustinos". No creo que yo lo haya dicho.

6.- Dentro de los cuadros, se ven las mismas casas a las que he añadido los nombres de los propietarios y se puede ver que en primer término está el ala norte de Epalza, el grupo de adosadas de Luciano Urizar, la casa alta de Casimiro Zunzunegui y tapada la casa cuartel de carabineros.





 


 

martes, 5 de julio de 2022

VERANOS DE 1983 Y 1984, CUANDO NOS VISITARON LOS KARINDAS

 


La segunda entrega de Ángel Comonte titulada “El maravilloso mundo del circo en Portugalete” en la que nos hablaba de un grupo de “funambulistas parecidos a los hermanos Bordini” llamados Karindas, que nos visitaron en los años ochenta, me ha hecho recordar que presencié una de aquellas actuaciones de las que tenía el vago recuerdo de que “algo pasó”.

Abusando de la amabilidad de mi amigo Mikel Otxoa Eizagirrele he pedido que me busque en la hemeroteca de El Correo alguna reseña sobre aquellos arriesgados muchachos. Con la diligencia que le caracteriza me envió cinco artículos correspondientes a los años 1983 a 1987.

En 1983, la edición de Álava, nos daba unas pinceladas en un artículo titulado “Karindas: Seis vidas pendientes de la buena voluntad y el equilibrio” contándonos como el marroquí Omar Said seguía la tradición circense de cuatro siglos ya que sus antepasados fueron los primeros funámbulos del mercado de Tánger y como desde 1620, la dinastía Omar ha bailado sobre un incalculable número de cuerdas flojas y siempre sin medidas de seguridad.

Omar Said nació en Tánger y debutó con 8 años junto a su padre, Hassan, en el Circo Price, y ha practicado todas las modalidades de funambulismo circense: ojos tapados sobre el cable, trapecio colgado de una moto. En 1983 ya estaba preparando a su hijo de 9 años. Él se había caído en Astorga, en 1982, fracturándose ambas piernas, lo que le obligó a estar 8 meses sin poder trabajar y por lo tanto, sin ganar un duro. Tuvo que vender su casa de León y los muebles para poder seguir adelante. Abandonó el circo y el grupo de los Bordini, para dedicase al espectáculo ambulante, viviendo únicamente de la voluntad de los espectadores a los que al final de los espectáculos, “pasaban la bolsa o el balde”.

Estos locos de las alturas tenían en aquella época el record en 300 metros de altura, ya que realizaron su número en el Tajo de Ronda. La troupe creció con la incorporación de los burgaleses Oscar Fernández, como piloto de la moto Bultaco Alpina roja, Juan José Martín, quien se colgaba del cuello y bajaba a 120 km/h desde la torre de una iglesia hasta los postes metálicos de amarre, y Mohamed Dani.

En Portugalete actuaron al menos dos veces, durante las fiestas de 1983 y1984. A ese año corresponde la imagen de Solaguren de El Correo, con un pie de foto ilustrativo de lo que a mí me sonaba que pasó durante el espectáculo. Tras partir de la zona de la antigua estación del tren, la moto y el trapecista se dirigieron cable arriba hasta la altura del reloj de la torre donde por algún fallo mecánico, los artistas pasaron un “mal rato” de más de un cuarto de hora. Al final, todo se solucionó y, con extremada precaución, pudieron regresar a la base del cable situado junto al muelle portugalujo. Además del contratiempo, ya bajo control, “Los Karindas” ofrecieron distintos números de equilibrios sobre el cable. Todo un recital de emociones fuertes con “happy end”.

Terminamos ilustrando esta entrada, con imágenes de sus actuaciones. Dos funambulistas se cruzan en las alturas (Gaceta 1983). Oscar pilotando la moto, mientras Juan José y Omar mantiene el equilibrio en el trapecio (1983), otra de Vitoria (1983) desde las alturas y en la cuarta, a Abderramán revisando las sujeciones de la moto, antes de ser retirada del alambre por solicitud de la comisión de fiestas de Bilbao, que prefería que el espectáculo no cruzase la carretera del puente del Arenal (1987) desde un árbol hasta el rascacielos de Bailén. Ellos, por si acaso, tenían el plan B que consistía en instalar el cable hasta la torre de la iglesia de San Nicolás pues solo habían actuado un día.

El año anterior (1986), uno de los componentes, el burgalés Julián de la Horra (35 años), había fallecido en Madrid al caer desde 6 metros cuando se deslizaba a 70 km/h colgado del pie y haberse roto la correa de sujeción. Los hermanos Abderramán, Mustafá y Said, así como la esposa de este último, Concha Prieto, que hacía de gerente, presentadora y animadora del público para que se rascase los bolsillos, Michel (13 años) y Luciano (motorista), apostillaban: “esto no consiste en que te guste o no te guste, ni lo piensas, es algo que te llama. Esto es una tradición familiar que hay que continuar”. Y todo, por la voluntad. 

JOSE LUIS GARAIZABAL



viernes, 1 de julio de 2022

LA PESCADERÍA MÁS VETERANA DEL OJILLO

 


Hoy vamos a hablar de la Pescadería Carmen, cuyo nombre no ha cambiado desde que abrió sus puertas hace ya 70 años.

Antes de continuar, es justo mostrar mi agradecimiento a mis informadores, Emilia Santacoloma, hija de la primera dependienta de este pequeño local (a la sazón Carmen Díez), Jon Duque, nieto de Carmen, y Raúl Mera, el actual hombre que la regenta, y quien amablemente se ha preocupado en preguntar a los dos anteriores a petición mía.

Fue Carmen Díez Sanz, quien nació en una casita del portugalujo barrio de La Sierra (entonces el barrio ya había pasado a jurisdicción de nuestra villa, pues antes era de Santurce) quien abrió el pequeño establecimiento en 1952, junto al número 1 de la calle Gregorio Uzquiano (la popular calle “El Ojillo”). Según nos refiere orgulloso su nieto, fue la primera pescadería de nuestra villa (si bien personalmente creo, que puede ser más prudente afirmar que fue la primera pescadería del Ojillo).

Entrar en este diminuto establecimiento es casi como volver en el tiempo, pues apenas ha cambiado, exceptuando una reforma que se hizo en 1985: el corto mostrador recto que había al fondo, fue transformado en el mostrador en forma de “L” que existe actualmente. Por lo demás el local sigue conservando el encanto de las pequeñas tiendas de barrio.

Una vez que Carmen Díez Sanz se jubiló, la pescadería pasó a su hija Elena Santacoloma (conocida por la clientela como “Eleni”; no confundir con su hermana Emilia), y a su marido José Aniceto, “Txani”, quienes la regentaron hasta 2009. Al año siguiente tomó el relevo su actual pescatero, el portugalujo Raúl Mera (que aparece en la foto actual), sin cuya amabilidad y colaboración este artículo no habría sido posible.


Aitor González Gato

 

Para completar la ilustración de esta entrada
hemos recurrido a José Luis Garaizabal y
sus fondos de los Amigos de Zubeldia.
La foto de 1971 el día de San Roque
la preside Carmen con su familia.