Mostrando las entradas para la consulta Academia San Antonio ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Academia San Antonio ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

martes, 30 de junio de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 7: ESTANCIA DE PERSONALIDADES EN EL SIGLO XX

 



El siglo XX consolidó al actual PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL como el epicentro social, cultural y deportivo de la Villa. Más allá de la presencia de la aristocracia de principios del siglo XX o de la visita de la familia real austriaca y de Alfonso XIII, sus salones fueron el punto de encuentro de figuras influyentes dejando su huella en la memoria colectiva de Portugalete.
El panorama intelectual y artístico estuvo ampliamente representado. Si en el ámbito teatral, recordamos a la célebre actriz María Guerrero, la vanguardia de la moda internacional estuvo presente cuando tras triunfar en Biarritz, y pasar por el hotel María Cristina de San Sebastián, llegó con su colección Cocó Chanel cuya moda fue adoptada inmediatamente por las damas que frecuentaban el Hotel. Escritores como César González Ruano e insignes académicos, como el reputado químico Obdulio Fernández Rodríguez que pasaba los veranos en el Hotel, o el médico Eduardo Moreno Zancudo, figuran también entre sus clientes.

Si hubiera que citar a políticos recordaríamos al presidente del Congreso de los Diputados a principios del siglo, Francisco Romero, o al comunista Santiago Carrillo con la llegada de la democracia.

El deporte rey también escribió su página de oro en el hotel. En 1953 la Selección Española de fútbol, que jugaba en San Mamés contra Suecia, se alojó aquí. Figuras míticas de la talla de Ladislao Kubala, Agustín Gaínza o Miguel Muñoz compartieron espacio con los vecinos de la Villa, en una época que coincidió con la dirección de Antonio Saloña, que dejó como legado su libro Arte nuevo de la cocina española, con una introducción de un asiduo como fue Manuel Llano Gorostiza de la Academia Española de Gastronomía.

Hoy en día, el hotel continúa recibiendo a visitantes de todas las nacionalidades que acuden a la Villa por eventos deportivos, científicos y culturales, manteniendo vivo su espíritu cosmopolita.

miércoles, 8 de febrero de 2023

RECUERDOS DEL OJILLO (8): EL Nº 12

 


En una entrada anterior Pedro Llinares nos habló de LOS LLINARES DEL OJILLO EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO PASADO, y relataba todos los vecinos que en aquellos años vivían en esta casa del Ojillo construida junto al convento de las Siervas de María en 1947.

Hoy completamos el tema con los recuerdos de Juanfer López Markaida, quien nos dice que esta casa fue construida por cuatro socios, tres socios industriales, un albañil, un electricista y un fontanero y como socios capitalistas los hermanos Alejandro y Fermín López Najera.

Estos se quedaron con dos pisos y con las dos lonjas, actualmente ocupadas por Oscar Atillo, de Fisioterapia y el bar restaurante El Txangurro.

En la de este último metían los Hnos López Nájera el camión de 9,8 tns de color rojo, marca REO y un FOR Thames Trader para reparto de vino a granel como mayoristas que eran, en envases de madera, barriles, (110 L), cuartas (325 L), pipas o bocoy (640 L), pellejos (88 L), garrafones (16 L), y un coche Mercedes descapotable negro con capota de tela negra abatible manualmente. También llegó a meter allí Antonio Puente su moto.

El camión de reparto llevaba conductor y ayudante. El chófer Eustaquio Hormaetxea, alias Gernika, pues era de esa villa y su compañero Alberto Comunión Gómez, cuñado de mi aita Fermín. La maniobra para meterlo en aquella lonja tenía su punto de dificultad por la anchura y largura del vehículo que le hacía tener que meter el morro en la acera de enfrente para coger ángulo de giro y retroceso. El tabique del fondo en la lonja daba al patio trasero de comunidad y una ventana lateral a un patio interior común a otra lonja que en 1951 estaba la academia San Antonio.

En el Ojillo entonces había poco tráfico. Además de dichos vehículos, algún camión como el de trasportes BIOK de Dioni Urrutia de la tienda de coloniales del nº 5, las camionetas de reparto de Sirimiri y Berriatua, o el camión de Carmelo Acha descargando en la bodeguilla y poco más. Aparte de algún burro con su basto, el carro de Herminio el carbonero y eso sí el que no faltaba a la cita de la mañana y de la tarde el autobús de Gallarta 

Posteriormente en esta lonja, López Nájera montó el bar restaurante El Ojillo y puso al frente del mismo mediante el pago de un alquiler a Marcelino Macho, hijo de Arsenio que explotaba el bar El Kilómetro.

En la lonja superior Antonio Puente, exfraile y maestro de primaria, tras múltiples impedimentos del Ayuntamiento presionado por los frailes menesianos, la escuela pública y el Patronato del Carmen, alquiló la lonja por 150 pts al mes y al de pocos años cogió el primero izquierda donde nosotros vivíamos pasando entonces al otro piso, el tercero derecha.

Tras la historia de la Academia San Antonio, y a la muerte de “Don Antonio”,  los dueños Hnos López Nájera le vendieron en 1991 la lonja al recordado Prudencio Torres Sertucha.

Pruden continuó el negocio de colchonería de Ambrosio Saitua Sangroniz natural de Sopelana que llegó al Ojillo en 1953, con su mujer Luciana Arteta de Urduliz y sus tres hijos.

A Ambrosio en el nº 10 le recuerdo peleando con la lana de oveja para su confección y aquellas telas listadas colores rojas y blancas o azul y blancas, sin que fueran sus hijos Juan o Jesús quienes lo continuaran sino Pruden.

A Pruden que murió hace dos años y a Ambrosio  los incluimos en la foto superior del Ojillo.


lunes, 13 de junio de 2022

RECORDANDO LA HISTORIA DEL BARRIO DE BUENAVISTA (2)

 


Seguimos recordando la charla de Angel Comonte sobre la historia del barrio de Buenavista, a la que han asistieron entre otras personalidades, la familia del poeta Mario Ángel Marrodán, quién compuso el himno “Buenavista Gora!!” junto con la Banda Municipal de la Villa; así como la concejala de Cultura Estíbaliz Freije, y la antigua directora del Colegio Público Ruperto Medina, Begoña Delgado.

            Durante el coloquio, he realizado algunas referencias sobre el profesor palentino Ruperto Medina Alonso, así como del insigne miembro de la Real Academia de la Lengua, Juan Antonio Zunzunegui, quienes dan nombre al centro escolar infantil desde 1963 y del Instituto de Secundaria desde 1982. También he recordado a la escultora y pintora María Franciska Dapena, a cuyo domicilio en Buenavista llegaron a acudir en plena clandestinidad personalidades de la cultura vasca como Gabriel Aresti, Gabriel Celaya, Vidal de Nicolás, Blas de Otero y Agustín Ibarrola entre otros (algunos de los cuales cuentan con una calle en nuestra zona).

Hemos ido viendo a través de las imágenes el cambio urbano de este barrio portugalujo fronterizo con Santurce, en el que contamos con el Santo Hospital Asilo de San Juan Bautista desde comienzos del Novecento en la estrada de Zomillo donde tuvimos una gasolinera y una antigua casa cuartel; así como la Residencia de Aspaldiko construida en 1974, conocida entonces como la “jaula de oro”.

            También hemos recordado el sentido de nuestras fiestas de barrio, que llevan existiendo desde 1978 como el propio tejido vecinal. Precisamente hemos hecho un recorrido sobre esta celebración de San Antonio  que siempre se ha desarrollado cerca de la fecha del 13 de junio, salvo este año que se ha adelantado como algo excepcional, por la celebración del 700 Aniversario de la Villa de Portugalete.

            Nos han venido al recuerdo las verbenas con los grupos Sailean, Eguzki, Zuentzat. Los primeros conciertos de bandas de rock local y del entorno en 1992 y 1993 como Passion, Gris Perla, Flying Rebollos o 16 Válvulas. Tampoco hemos dejado de recordar  los juegos infantiles y teatros con los hermanos Vasconia, o los primeros títeres del grupo Bihar de Sestao que trajeron Felipe Garduño y Nati Cuevas a nuestro barrio periférico. Las bandas de cartón La Alegría e Itxurak dando ritmo a las ya desaparecidas vaquillas; lo cual me lleva al recuerdo familiar de El Resbalón y de mi primo Castorín. Unas Fiestas con más barracas y atracciones que en San Roque llegando a durar diez días hasta el año 1989. Alguna que otra lágrima ha caído con la nostalgia de ciertas imágenes que captó Rodrigo de aquellas Sanjuanadas con pequeños globos aerostáticos; así como el famoso Cine al aire libre donde se dieron varias películas de aventuras como “El guerrero rojo” o “Un capitán de quince años”.

            Hemos mencionado también a varios de nuestros ilustres pregoneros como el propio poeta Marrodán, el miembro de la academia de la Historia Francisco Sesmero, el cantautor Joseba Gotzon, la presentadora de Tele 7 Koro Mendieta o la Coral Santamaría.

            También no hemos querido dejar de mencionar las no tan viejas reivindicaciones vecinales que comenzaron en el tardofranquismo. De ahí que hayamos citado entre otras cuestiones el famoso ambulatorio del barrio construido finalmente en 2013, el cual se ha convertido en nuestro Guggenheim particular; así como el autobús directo por la autopista a Bilbao  con el que contamos desde el otoño de 1988 y que se ha seguido conservado tras varias movilizaciones en el año 2008; además de contar con una  farmacia propia desde el verano de 1991.



 

martes, 19 de abril de 2022

ES HORA DE COMER: ANTE EL COCIDO MADRILEÑO DEL HOTEL

  


El próximo día 25, el HOTEL inaugura bajo el nombre de AGA (Ardo ta Gastronomic Akademia), un espacio de encuentro gastronómico con eventos cuyos ingresos se donarán al Hospital Asilo de San Juan Bautista y a la Asociación Vasca para la ayuda a la infancia maltratada (AVAIM).

En dichos eventos se espera contar con estrellas Michelin o Sol Repsol con lo mejor de sus cocinas, aulas de vino o diferentes actividades y conferencias en torno a temas gastronómicos.

La primera de ellas contará con la esencia y representación del restaurante Casa Lhardy (1860) de Madrid con un menú degustación de su afamado establecimiento.

Esto nos trae a la memoria a dos portugalujos relacionados con el tema: Manuel Calvo, el indiano que a su muerte en 1904 donó el HOTEL a su pueblo, y Juan Antonio Zunzunegui, Académico de la Lengua, que en 1900 nació en el edificio de enfrente “en la calle Nueva junto al cantón del Muelle” según sus palabras.

A Madrid acudía Calvo en sus visitas con intencionalidad política y dada su amistad con Emilio Lhardy, el fundador del famoso restaurante de su nombre, frecuentaba su establecimiento donde adquirió el piso superior para más comodidad como escribimos en una entrada de este blog.

La gran amistad hizo que en los veranos que venía a la Villa, Lhardy trajera a su cocinero y servicio a nuestro HOTEL.

Por su parte Zunzunegui que vivía en Madrid y venía también los veranos, compartía tertulia en el Hotel con Saloña, maestro de cocineros, o el que luego sería miembro de la Academia Española de Gastronomía, Manuel Llano Gorostiza, que vivía en la casa a la salida del Puente donde hoy tiene un busto nuestro novelista escribió. Durante esos años escribió por encargo del Ayuntamiento madrileño un libro dedicado a la Gastronomía Madrileña, dado que era un especialista en el tema.

En dicho libro, que nos ha cedido Txomin Hermosilla, el portugalujo demuestra conocer bien el mundo gastronómico madrileño recomendándonos 10 establecimiento “Típicos”, 62 de “Categoría Segunda”, y 71 de “Categoría Primera”, tras habernos señalado en la “Categoría Lujo” al LHARDY de la Carrera de San Jerónimo junto con otros 13 como el HOTEL RITZ.

El menú que se nos anuncia ahora para degustar en el HOTEL, que sería bien conocido por todos estos expertos gastronómicos, Lhardy, Calvo, Zunzunegui, Saloña y Llano Gorostiza, se compone del mítico cocido de dicho establecimiento madrileño: 

Sopa con fideos cabello de ángel, garbanzo pedrosillano de Castilla-La Mancha, verduras (repollo, patata y zanahoria) de Carabaña, chorizo de León, morcilla de arroz y secreto ibérico estilo Burgos (Casa Alba), longaniza trufada de cerdos de Euskal Txerri, tocino ibérico, morcillo de buey gallego, tuétano de vaca gallega, jamón ibérico de Huelva, foie de Ampurdán en escabeche, costilla ibérica de Sierra de Villuercas y relleno de cocido de ropa vieja.
Para terminar Soufflé Lhardy. 

BUEN PROVECHO TENGA VD.

 

 


 

viernes, 25 de marzo de 2022

NUEVA APORTACION A LA FIGURA DE MANUEL CALVO

 


En la página web de la Real Academia de la Historia, Begoña Cava Mesa, nos ofrece la siguiente reseña de nuestro indiano del HOTEL: 

Calvo Aguirre, Manuel. Portugalete (Vizcaya), 24.XII.1816 – Cádiz, 16.III.1904. Marino, empresario, propietario, político, indiano benefactor. 

Hijo de Matías Calvo, de origen gallego, y de la ondarresa Josefa Aguirre. Según su gran amigo el segundo marqués de Comillas, inició su andadura laboral junto a su padre (guardacostas en la costa cántabra) a los doce años, dirigiéndose a La Habana en 1834 tras completar sus estudios de Náutica. En la capital cubana más tarde contrajo matrimonio con la rica viuda María Rosario Caballero, de la que no tuvo descendencia.

En Cuba comenzó de “mozo para todo”, como el futuro primer marqués de Comillas y luego ejerció de dependiente en una reputada ferretería. Seis años más tarde pudo adquirir una goleta, con la que, según la versión oficial, se dedicó al cabotaje por las costas de Cuba obteniendo cuantiosos beneficios. Un enriquecimiento que ha hecho interpretar a algún autor que bien pudo participar en la trata de esclavos. Sea como fuera, invirtió las ganancias en la compra de una ferretería y en el establecimiento de varias líneas de vapores, El Fomento y Navegación de la Costa del Sur, entre las costas de Vuelta Abajo hasta La Habana y la isla de Pinos, empresas con las que logró crearse una respetable posición y excelente fortuna gracias al transporte de tabaco y la venta de otros productos.

Adquirió fincas rústicas como el potrero (“Feliz Casualidad”) y un cafetal luego reconvertido en gran plantación azucarera (“El Portugalete”, 1862) que luego fue uno de los mayores ingenios de la isla y el motor económico de la región. Situado a unos 30 kilómetros de La Habana superó los ciento veinte kilómetros cuadrados de extensión y cubría todo el ciclo de elaboración, desde la zafra hasta la exportación del producto. La propiedad sufrió un pavoroso incendio en 1895 que, pese a las dificultades, se reconstruyó gracias al interés de Calvo.

El ingenio fue respetado en la guerra por el ejército independentista de Máximo Gómez, gracias, en parte, a las gestiones de su administrador Pedro Biscay Learbe, quien logró del militar cubano dos salvoconductos para Manuel Calvo y para él mismo. Tras la muerte de Calvo en 1904, el ingenio pasó a manos de Claudio López Brú, segundo marqués de Comillas, y en 1930 el Central fue adquirido por la National Bank of New York y la Royal Bank of Canadá.

Su ingenio Flor de Sagua le llegó a Manuel Calvo de manos de su esposa Rosario Caballero. Fue también propietario de dos casas en La Habana en los números 96 y 98 de la calle Aguiar, en la número 96 se hallaba el célebre establecimiento Bazar Inglés. En 1857, Calvo contribuyó a crear la Compañía General de Tabaco, un intento empresarial frustrado por la crisis financiera de la isla.

Ante la progresiva abolición de la esclavitud (Leyes españolas de Abolición de 1880 y 1886), la burguesía esclavista cubana, entre los que se hallaba Calvo, vieron la necesidad de obtener mano de obra por otros cauces y satisfacer la demanda de las plantaciones y las manufacturas. De esta forma, alentaron la inmigración blanca (canarios, gallegos, vascos y asturianos) y programaron la constitución de la Compañía de Trabajadores Libres. Los hacendados cubanos (El Círculo de Hacendados) potenciaron igualmente los contactos con China y la India, enviando emisarios a China para retomar los embarques de inmigrantes orientales ya presentes desde los años cincuenta en Cuba (culíes chinos e hindúes).

A partir de 1889, Manuel Calvo formó parte de la delegación cubana de la Junta Protectora de la Inmigración que ofrecía a los propietarios interesados, mano de obra blanca y de entidad individual y familiar.

Su estrecha amistad y los negocios comunes con Antonio López, primer marqués de Comillas, le brindaron la oportunidad de situarse como vicepresidente vitalicio de la delegación en Cuba de la Compañía Transatlántica, de hecho fue “el hombre en La Habana de los Comillas”. La Compañía de Navegación, 1881 (La Naviera de Antonio López y Cía. reconvertida) una vez iniciados los conflictos entre la colonia cubana y la metrópoli en 1868, se dedicó al transporte y a la repatriación de las tropas españolas además de ofrecer el servicio regular de vapores-correo a Las Antillas.

En asociación con el marqués y otras personalidades notables de la isla, y en unión con el denominado grupo catalán, participó en la formación del Banco Hispano-Colonial, institución bancaria que se orientó a la financiación del Gobierno español en su lucha contra la insurrección cubana, dando comienzo de esta forma al movimiento financiero español.

Relacionado con los hechos políticos de su contexto vital (la situación peninsular y colonial, la Revolución Gloriosa de 1868) y en respuesta a la indiferencia con la que se observaba el conflicto desde España, los grandes empresarios residentes en Cuba crearon el Partido Español, formación política de gran relevancia en las relaciones hispano-cubanas con el objetivo específico de la obtención de la Paz de Zanjón de 1878. Precisamente uno de los principales impulsores políticos de la isla fue Manuel Calvo, representante del partido en España y responsable de haber convertido la insurrección cubana en una cuestión nacional.

Sin embargo, la reanudación de la contienda, esta vez con el apoyo a los insurgentes cubanos por parte de los Estados Unidos, hizo que la mayoría de los hombres de negocios españoles retornaran a España, quedando en la isla de Cuba una minoría, entre los que se encontraba el portugalujo Calvo, quien postergó su regreso y mantuvo sus actividades hasta la pérdida de Cuba en 1898.

Regresó en agosto del mismo año. Ya en España, octogenario y enfermo, su vida transcurre entre Portugalete, Cádiz y Barcelona, capital en donde redacta su testamento. Mantuvo propiedades en Sevilla y en Portugalete, villa en la que construyó su magnífica residencia, tras haber comprado la primera manzana del ensanche del Muelle Nuevo. El palacio se levantó entre los años 1871 y 1873 bajo la dirección de Francisco Orueta, quien proyectó un edificio clasicista elegante, simétrico en su composición y muy cuidado en cuanto a la decoración.

En sus últimas voluntades cedió el palacio al Ayuntamiento de Portugalete con el fin de que se convirtiera en un café-hotel que sustentase con los beneficios que generaba el mantenimiento de La Olla de los Pobres, comedor de beneficencia establecido desde 1887 en Portugalete. El hotel habría de arrendarse “por trienios o quinquenios a persona de garantía para cumplir sus compromisos [...]”. La Guerra Civil española arruinó el edificio, por lo que en 1998 fue reconstruido siguiendo el proyecto de Santos Zunzunegui.

Manuel Calvo dejó al segundo marqués de Comillas como heredero universal “porque le debo cariño y atenciones durante su vida y por ser hijo del mejor amigo que conté en el mundo”. La valoración total de sus haberes ascendía a 4.546.155,90 pesetas (diversas cuentas bancarias e intereses en casas comerciales de España, Francia e Inglaterra: Claudio López Brú de Barcelona, el Banco Hispano-Colonial, Uhthoff &Co. de Londres, Movellán y Angulo de París, etc.) sin contar con los bienes de La Habana, que fueron excluidos para beneficio de sus familiares más cercanos y para el Ayuntamiento de Portugalete.

No obstante, dejó legados en favor de familiares (tres sobrinas) y personas cercanas (la “morena” Jacinta Casilda Calvo, que fue criada como su propia hija por el matrimonio en Cuba, y se ve especialmente beneficiada en el testamento ológrafo; de igual modo, dejó pensiones vitalicias a su sirvienta “la morena” Salomé Calvo, además de cantidades a su fiel mayordomo Fidel Goltier).

Benefactor como indiano de éxito, realizó numerosas donaciones, tanto en vida como tras su muerte, para su villa natal. Entre los legados que se pueden citar constan la contribución realizada en 1886 para la reparación de la torre de la iglesia de Santa María (treinta mil pesetas), la obra pía no interrumpida desde 1904 hasta 1925, que superó como media las tres mil pesetas y la cesión gratuita de terrenos para la construcción del nuevo Hospital-Asilo de San Juan Bautista.

Con problemas de salud (enfermedad cardíaca), residió en Cádiz, ciudad en la que murió el 16 de marzo de 1904, a los ochenta y siete años. Sus restos mortales fueron trasladados a su villa natal Portugalete, donde el segundo marqués de Comillas mandó erigir un artístico y notable panteón en el cementerio de Pando, en el que se lee actualmente:

 “Al insigne patricio Don Manuel Calvo y Aguirre. Defensor de los intereses españoles en Las Antillas y bienhechor de Portugalete. Dedica este monumento su admirador y agradecido amigo Marqués de Comillas”.

Como resultado del legado recibido, el Ayuntamiento de Portugalete designó en 1904 una comisión para gestionar los bienes testados que se compone, según sus directrices estatutarias, por las siguientes personas: el párroco de Santa María de Portugalete, el alcalde de la misma villa vizcaína y un concejal designado por el ayuntamiento, que desde 1920 constituyen la Fundación Manuel Calvo.

 

*********

BIBLIOGRAFÍA.:

A. de Artiñano y Zuricalday, Necrología del Exmo. Sr. D. Manuel Calvo y Aguirre, 1904;

 A. Bahamonde Magro y J. G. Cayuela Fernández, Hacer las Américas: Las elites coloniales españolas en el siglo XIX, Madrid, Alianza Editorial, 1992;

J. Maluquer de Motes, Nación e Inmigración: Los Españoles en Cuba (siglos XIX y XX), Barcelona, Júcar, 1992;

C. Naranjo Orovio y T. Mallo Gutiérrez, “Cuba la Perla de Las Antillas”, en Actas de las Primeras Jornadas sobre Cuba y su Historia, Madrid, Doce Calles, 1994;

C. Naranjo Orovio, La Nación Soñada: Cuba, Puerto Rico y Filipinas ante el 98, Madrid, Doce Calles, 1996;

 M. C. Barcia Cequeira, Élites y grupos de presión. Cuba 1868-1998, La Habana, Ciencias Sociales, 1998;

 M. Rodrigo y Alharilla, Los Marqueses de Comillas (1817- 1925). Antonio y Claudio López, Madrid, LID Editorial Empresarial, 2001.



 

lunes, 24 de enero de 2022

GENTE PORTUGALUJA: JOSE IGNACIO BEITIA

 


Como venimos anunciando, el DICCIONARIO BIOGRÁFICO PORTUGALUJO. quiere ser un ESBOZO DE LA HISTORIA DE PORTUGALETE A TRAVÉS DE SU GENTE, así que en cada ficha de un personaje se pueda reflejar una parte de la historia local en los años en que vivió, otros personajes de su entorno, o como en el caso de José Ignacio Beitia, la sociedad que ayudó a crear: el ELAI ALAI. Todo ello con el condicionante de su extensión en una página y con su foto. 

Beitia Gorriarán, José Ignacio (1943-2015)
Referente del ELAI ALAI

Nacido en Sestao, con 19 años participa en los movimientos que se desarrollaban en la Villa al margen de la dictadura. Su presencia junto con Alejandro Etxebarria, fue el germen de un proyecto de recuperación de la cultura vasca centrada en las danzas y el euskera. Ambos procedían del EUZKO LORAK de Sestao, del que el segundo había sido su presidente fundador dedicado a la enseñanza del euskera y él dantzari.

En 1962 bajo su dirección comenzó un grupo de danzas con jóvenes de la Academia San Antonio y el Colegio Santa María fundamentalmente, mientras en 1963 Alejandro Etxebarría, Andoni Urigüen, Sabin Ipiña, Pablo Escudero y su padre Josetxu Beitia, emprenden la aventura de escolarizar a sus hijos en euskera utilizando las casas de los dos últimos.

También sería en el domicilio de los Beitia donde ese año se celebraría la primera reunión en la que se eligió el nombre de ELAI ALAI, y a Andrés Javi Rueda como primer presidente.

José Ignacio sería el alma mater preparando a los dantzaris, labor que realizó durante una década. En 1966 adquieren un local en la calle Santa María que reforzaría el proyecto Elai Alai, dando cabida también a la ikastola. El ejercería la presidencia entre 1987 y 1990.

En 1972 tras participar con el grupo de danzas en un festival de folklore cerca de Perpiñan, puso en marcha el primer Festival Internacional de Folklore de Portugalete que consiguió consolidarlo dirigiéndolo durante décadas.

Como director de la sucursal de la CAJA LABORAL, puso a disposición pública su sala de exposiciones, y dio el impulso definitivo a la ikastola naciendo en 1975 la Cooperativa ASTI LEKU que años después inauguraría sus instalaciones en La Florida.



 

lunes, 11 de enero de 2021

LOS COLEGIOS DE SANTO TOMÁS Y SAN PEDRO

En el último libro de la Colección El Mareómetro titulado Crónica de Portugalete en el siglo XIX, que tan gran aceptación ha tenido, Roberto Hernández Gallejones nos habla sobre el Colegio de Santo Tomás, un referente en la historia de los Colegios particulares o Academias que han existido en la Villa, basado en los documentos existentes en el Archivo Histórico Municipal que incluye hasta su reglamento de régimen interno.

Hoy es Karla Llanos quien en sus investigaciones en las hemerotecas de la época nos lo complementa con noticias del mismo en el año 1893. Si en el ejemplar de EL NERVION del 10 de noviembre se nos anuncia la apertura del curso, en el 24 de octubre se inserta su anuncio correspondiente.

Uniendo esta noticia con la que aparece en otro ejemplar de la Colección El Mareómetro, dedicado a los Años treinta del siglo XX, relativa al Colegio San Pedro, vemos las similitudes entre ambos. El primero pertenecía al Licenciado Eduardo Vallejo, y el segundo a Pedro de Valmaseda y preparaban a sus alumnos para carreras como la de Comercio, teniendo ambas su misma ubicación como era el desaparecido Chalet de Garaigordobil, en el nº 36 de General Castaños.

Este tipo de Colegios tuvo su importante continuación en los años 50 con el Colegio-Academia San Antonio, que estableciera Antonio Puente.

 Bajo estas líneas ofrecemos los anuncios de ambos en 1893, sobre una foto de LUX, y de 1932 sobre una foto de Eduardo Benito de 1967, antes de su desaparición.



 

 


lunes, 3 de agosto de 2020

COMERCIOS DEL CASCO HISTÓRICO: Nº 20, 22 Y 24 DE LA CALLE DEL MEDIO


Recogemos en esta ficha tres edificios de la calle del Medio, con los comercios que José Luis Garaizabal nos señala que han existido.

Empezamos por el estrecho número 20, edificio que se levantó nuevo en 1920 y donde  en 1938 encontramos que estaba la Mercería de Isabel Pons. Posteriormente estuvo la Mercería y corsetería CANDY y antes de cerrarse definitivamente estuvo un tiempo dedicado a esoterismo con el nombre, creemos recordar, de SHANGO BABA.

En el nº 22, un edificio de dos manos que data de 1912, se estableció en 1948 Angel ELIAS al cerrar su mercería LA AGUJA DE ORO, Juan Cecilio Alday. Además de óptica, lo dedicó a joyería y artículos de fotografía.

Tras el traslado de ELIAS fuera del Casco, estuvo la Perfumería de las Hermanas Huerta, y después antes de su situación actual se dedicó a Clases de Inglés.

En la mano izquierda o superior de este edificio, ha permanecido desde hace mas de un siglo dedicado a zapatería desde que se instalara en 1919 Pedro Gutiérrez con su zapatería el Desengaño, para ser luego conocido como Zapatería PEDRO o luego con su hija MARIVI “la zapatera” (a la que ya dedicamos una entrada) y en la actualidad REPARACIONES PEDRO KONPONKETAK, con Lourdes Sacristán, casada con el nieto de Pedro e hijo de Mariví.

En el nº 24, edificio que data de 1921, existió durante muchos años un bar restaurante. En el Programa de fiestas de 1928 se anunciaba como EL LOGROÑES, aunque fundamentalmente el nombre más conocido ha sido el del restaurante Allende. Como BAR RESTAURANTE PENSIÓN DE ISIDRO ALLENDE se anunciaba en 1961 y diciendo que se había fundado en 1926, figurando en 1938 a nombre de Zacarías Allende.

En este establecimiento dio clases particulares, antes de abrir su Academia San Antonio, Antonio Puente, y en otra época fue también escaparate de Calzados Pedro.

Modernamente reanudó su actividad de bar durante unos años con el nombre de ZIRI MIRI, y tras una época cerrado Unai Zabala Palacio trasladó aquí su WHY NOT? del Ojillo, dándole su toque personal y añadiendo al nombre ESENCIA.

Esperamos que tenga el éxito que se merece, pues así lo augura la calidad y atención del servicio que ofrece este gran profesional portugalujo. 

 

 


martes, 10 de marzo de 2020

RECUERDOS DEL BARRIO DE LA FLORIDA (8): LOS MATACABRAS EN EL Nº 29



Aprovechando que hemos leído el libro LOS MATACABRAS. MEMORIA DE LA FAMILIA VITORES,  dentro del formato Biografías noveladas, que nos ha proporcionado Andrés Vitores Ugarte recogemos el pasaje que recuerda su paso por el barrio:
En 1958 la familia Vitores Ugarte se trasladó al grupo Genaro Riestra de Portugalete  y ocuparon el cuarto y último piso mano derecha del portal nº 29. En ese mismo año, el 8 de marzo, como si fuera una celebración por la nueva vivienda nació su hermana Itziar.
La casa se distribuía en tres habitaciones, un salón, cocina y cuarto de baño. El dinero ahorrado por el matrimonio les permitió dar una entrada y comprar algunos muebles para empezar una nueva vida. En un principio la casa no disponía de electricidad, así que se iluminaban con lámparas de carburo y se calentaban con la chapa económica, y aunque contaban con agua corriente, la presión no era suficiente para alcanzar la última planta, por lo que debían caminar hasta una fuente cercana para coger agua en baldes. Aún así las comodidades y la intimidad que ofrecía aquella vivienda eran muy superiores a las que habían dejado en la otra margen de la ría.
A partir de aquel momento, la vida infantil de José Andrés se entremezcló con la de otros muchos niños, hijos de jóvenes que llegaban de distintas zonas y barrios, como Rufino Andikoetxea; el palangrero Pepe del Campo; los Fernández, los Cantalapiedra, los Isuzkiza o los Alba, vendedores de aceitunas en el mercado. Todos convivieron en el mismo portal haciendo de él una comunidad joven y soñadora en cuyas manos se encontraba el futuro. La existencia de los habitantes de "Genaro Riestra" era muy similar, las familias funcionaban con la misma suerte de vida, haciendo frente a las necesidades diarias y disfrutando de los logros que iban llegando. Los diferentes bloques estaban ocupados por gente obrera, gente de bien, con sus trabajos honrados y más o menos el mismo o parecido poder adquisitivo.
En casa de Andrés y Pilar todo iba bien, pero dentro de los límites que la economía podía permitirles. Sin necesidades a la vista, los caprichos estaban fuera de lugar.
El pequeño José Andrés y otros muchos chavales crecieron corriendo por aquellas campas de La Florida a medio asfaltar y consiguieron hacer de su infancia una etapa llena de risas, de retos, de diferencias y de solidaridad. La calle era de los niños. Jugaban al fútbol, se escondían en los alrededores y robaban fruta en el huerto de la familia Bilbao. 
Posteriormente fue matriculado en la Academia San Antonio del Ojillo, (la foto del grupo de chavales corresponde a esos años) que fundara unos años antes el leonés Antonio Puente Pablos que impartía clases junto con su esposa Olga Peñalva Raiva, oriunda de Lamiako y con la que residía en el portal nº 31 a pocos metros de la de los Vitores Ugarte.

Sobre los recuerdos del barrio, y ya no en el libro, Andrés nos señala a uno de los curas que tuvo el barrio, como fue Joseba Atxa Ugarte, que creó la primera ikastola nocturna en los locales de la parroquia.
Lo considera como un ejemplo de vida social que facilitó los locales parroquiales para que los obreros se reunieran y celebraran charlas, les apoyó en la dura huelga de Bandas (Etxebarri) y con su apoyo pudo formarse la coordinadora de las empresas de la zona industrial de Portugalete, integrada por las entidades más importantes de la época, como Talleres Urbasa, Centrimetal, Hierros Arbulu, Fundiciones Portugalete, Bakelan, Persianas Santiago, Empronor, Antec y otras, que en total englobaban cerca de 1.500 trabajadores.
Ofreció su vivienda para uso social, así como su biblioteca personal y participó activamente ocultando y salvando a personas de la represión franquista, razón por lo cual el también la sufrió.

jueves, 9 de enero de 2020

LOS LLINARES DEL OJILLO EN LOS AÑOS 50 DEL SIGLO PASADO.



En el pasado mes ofrecimos algunas de las fotografía que nos ofreció de su álbum familiar Pedro Llinares y hoy con esta entrada vamos a completar muestra misión de darlas a conocer.
Agrupamos sobre estas líneas unas cuantas que nos reflejan fundamentalmente al grupo familiar que formaban Pedro Llinares y Angela Iglesias con sus cuatro hijos Pepe (†), Pedro, Jaime (†), Paco (†) y Miguel. 
En la foto superior de la izquierda junto a Angela y sus hijos aparece el matrimonio Paco Loroño y Clara Aranceta con su hija Mª Carmen así como Mª Ángeles Ferreira.
En la historia del Ojillo en las décadas en torno a mitad del siglo pasado, esta familia forma parte destacada. Vivían en el nº 12, una casa que se construyó tras la guerra, en la década de los cuarenta, y vivían en el segundo piso. El matrimonio Pedro y Angela eran naturales de Villajoyosa (Alicante) y como él era marino, contramaestre en el Compañía Trasatlántica, la voz cantante la llevaba ella, muy conocida como “la valenciana”.
Esta casa, junto al convento de las monjas de Siervas de María, acogió al comienzo de la década de los 50 a la Academia San Antonio, tanto en la lonja como en el primer piso a partir de 1960. Enfrente, en la mano derecha, vivían las hermanas Irene y Mariangeles García, con su madre Consorcia, una palentina, ciega, nacida en la última década del siglo XIX.
Si en el 2º piso se instalaría en la década de los 60, D. Andrés Alava, capellán de las Siervas, en el 3º vivía Fermín López Nájera, un riojano de Logroño, dedicado al negocio de los vinos, casado con Celestina Marcaida de Munguía, y su hijos Juan Fermín, Mª Angeles y José Ignacio. Enfrente, en ese tercer piso, estaba Gabriel Lashayas y Aurelia Nuñez, que habían “bajado” de Gallarta en 1947. El, comerciante de mercería, soriano, y ella de Ortuella donde su padre había sido concejal comunista, y que había muerto en la década anterior tras ser detenido y pasar por las dependencias de la Guardia Civil. Tenían tres hijos, Aurora, Rubén y Arturo.
Si en el 4º piso recordamos al gipuzkoano Juan Aguirre, casado con Begoña Cortadi, de Sestao, y sus hijas Mª Jesús y Mª Luisa, en el 5º estaban los Barquín que luego se trasladarían a Santurtzi. Estanislao Barquin y Consuelo Palacios eran los padres de Consuelo, Luis y Juan Angel, este último todavía dando guerra entre los Amigos del Ojillo.
Qué duda cabe que si hiciéramos un repaso parecido a las dos decenas de casas del Ojillo en aquella época recogeríamos una parte importante de la historia de Portugalete en el siglo XX.
Dos de las fotos en el muelle de los hermanos Llinares nos recuerdan, la de 1947 que allí frente al edificio de la estación fondeaban los barcos de la armada española y que el muelle nuevo que hoy está rematado con una barandilla metálica entonces tenía un murete que en algunas partes, como se ve en 1950, tenía encima añadido un banco.
Finalmente completamos esta entrada con la foto inferior, también de los fondos de Pedro fechada en abril 1975, en la que se nos señala a XX, Rafa Aróstegui, José Mª Berlanga, José Rodríguez, Pedro Llinares, Gil Cortázar, Alberto Arroyo, Patxi Zurigaga, Yon, e Iñaki Eguino.



lunes, 16 de diciembre de 2019

FOTOGRAFÍAS: JÓVENES PORTUGALUJOS HACIA 1950



Pedro Llinares, un portugalujo del Ojillo “nacido allá en el Mediterráneo”, nos ha cedido algunas fotos que vamos a ofrecer en varias veces.
Encabezando esta entrada a la izquierda un grupo de escolares de la Academia San Antonio, hacia 1951-52, en una excursión que hicieron andando al castillo de Butrón provistos de paquetes con la comida. De pie Jesús Yagüe, Enrique González (en el centro) y Pedro Llinares. Agachados, José Luis Contreras con la bota de vino, Trigueros con boina y Carlos Quintana con Alfre Palacios, los dos fallecidos en los últimos tiempos.
En la foto de la derecha, con Pedro y su hermano Jaime en el centro, se recuerda a Alda en la parte superior y a Javier Eguibar y a Esteban Bañales sentados.
Bajo estas líneas, tenemos a la izquierda, en un banco de la plaza, perfectamente trajeados con pantalón corto, a Pedro Llinares y Edu Benito, arrodillado, y detras Mari Angeles Ferreira con los más jóvenes, Jaime Llinares, Iñaki Pastor y Jesús Saitua.
Hemos añadido a la derecha, una foto en el parque de todos los hermanos Llinares, Pedro, Jaime, Miguel, Paco y Pepe, junto con otro delante, “el broche”, cuyo nombre no se recuerda.



viernes, 7 de junio de 2019

55 AÑOS DE LA PRESENTACIÓN EN PÚBLICO DEL GRUPO DE DANZAS DEL ELAI ALAI





Fue tal día como hoy, dos años después de que echara a andar el proyecto de un nuevo grupo de danzas vascas en Portugalete, aunando esfuerzos desde la Academia San Antonio y el Colegio Santa María así como con las cuadrillas de vecinos y amigos, bajo la dirección de José Ignacio Beitia.

Por fin decidimos presentarnos a la Villa, animados por la ilusión y las continuas muestras de apoyo que recibíamos.

Tras darle muchas vueltas, se decidió programar el acto para el día 7 de Junio de 1964. El primer escollo, los permisos, lo salvamos con la ayuda del párroco D. Pablo Bengoetxea, que como consiliario del grupo elevó la solicitud a la superioridad para la celebración de un “Concurso de Jotas Vascas con la presentación con algunos bailes vascos” en la Plaza, adjuntando tres copias del cartel de propaganda para su visado y autorización. Angel Berriatua colaboró sufragando los carteles como dueño de Gaseosas Berriatua y la Villa apareció plagada de carteles. José Ignacio Beitia solicitó así mismo al Ayuntamiento, una subvención de 3.000 ptas. para “dar categoría a la presentación y concurso”. Dado que no se ha conservado ningún cartel y no lo hemos encontrado en ningún archivo, lo hemos reproducido más o menos.

La Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo lo aprobó, con la coletilla: “En la interpretación de bailes vascos, si ejecutan el saludo a la bandera deberán hacerlo obligatoriamente con la bandera nacional". La Jefatura Superior de Policía también lo autorizó, “precisando independientemente, autorización municipal”.

A las 12 del mediodía partimos desde el Campo de la Iglesia, tras las fotografías de rigor algunas de las cuales encabezan esta entrada, realizando un pasacalles por el Casco Viejo a los sones de la Banda de Txistularis del Grupo: Vicen Arizmendi (†), José Garrigós “Pepín” (†), Valentín Arana “Tinín” y Emilio Larrabide “Larra” (†). Les seguían una joven pareja que iba a participar en el concurso: Manu Beitia (†) e Itziar Mancisidor. Y luego los nerviosos e ilusionados dantzaris: Bego Beitia, Arantza Bezares (†), Regina Pradas, Mª Carmen Morcillo, Loli Gorostiza, Fidela Calvo, Isabel Bilbao, Txaro Llarena; Txetxu Fernández, Javitxa Martínez, Kike Gil (†), José Luis Garaizabal, Ortiz (¿), José A. Zenarruzabeitia (†), Ion Cobos y Andrés Javi Rueda. Por supuesto, en las fotos falta José Ignacio Beitia (†), que además de ser el “alma mater”,  ejerció de fotógrafo.

Desde las ventanas y balcones aplaudían emocionados y desde las aceras recibíamos palabras y palmadas de ánimo. Para nosotros era la gloria, pero para ellos era refrescar bellos recuerdos de tiempos pasados.

Al desembocar en la Plaza, lo primero que nos llamó la atención fue el gentío que la llenaba, con una primera fila sentados con los fans más madrugadores y el resto de pie, lo mismo que las terrazas del Hotel, como se ve en las fotos inferiores.

El repertorio fue modesto, pero a pesar de los nervios y la falta de tablas, lo hicimos muy bien. Los aplausos atronaban tras cada pieza de baile.

El concurso de jotas tuvo una gran participación y nivel, con parejas llegadas de Portugalete, Bilbao, Sestao, Berango, Getxo…

Tras el reparto de premios y las felicitaciones, realizamos pequeñas actuaciones por el Casco Viejo, acabando en un atiborrado Bar La Terraza como veíamos en la entrada de ayer.


JOSE LUIS GARAIZABAL

martes, 28 de mayo de 2019

EL Nº 26 DE CUADERNOS PORTUGALUJOS VE LA LUZ





Hoy está ya en correos la remesa de Cuadernos Portugalujos que se envía a los suscriptores de la colección El Mareómetro y que lo recibirán los próximos días.

A partir del próximo lunes se podrán recoger gratuitamente en los lugares de costumbre como son el Centro Cultural Santa Clara y la Biblioteca Municipal.

Aprovechamos esta entrada para centrarnos en un detalle de la foto de las páginas centrales de Eulalia Abaitua, que tanta aceptación ha tenido, y que recoge la recia figura del arrantzale jarrillero con cuatro mujeres que también iban en la embarcación, con el detalle de sus cuidados peinados con moños y trenzas.

El contenido de esta nueva publicación es el siguiente:

Presentación.

Sagas portugalujas. Los Ortiz de Mendibil.

Basilio Elosua Gutiérrez. El fotógrafo del nº 1 del Ojillo.

Cuadrillas portugalujas de hace 40 años: Bardin da.

A petición de mi nieto. La escuela de nuestra infancia. Por Ángel Alday Ortiz de Zárate.

Fotografía del muelle Viejo. Eulalia Abaitua.

Medio siglo de enseñanza en euskera. Historia de las ikastolas portugalujas.

Festividad de la Virgen de la Guía:

Los primeros años de la “bajadilla” y el canto bajo la hornacina.

Ante la foto de un taller de costura. Modistas, sastras y costureras.

40 años en el Ojillo. El Colegio-Academia San Antonio.

El más antiguo de Euskadi. El bote Joaquín.

Cuadrillas portugalujas del siglo XX.

Novedades bibliográficas.

Ante el 700 aniversario de la fundación de la Villa (1322-2022)



Como es costumbre lo hemos subido a la Biblioteca Digital Portugaluja, (pinchar) donde se puede consultar.










viernes, 16 de noviembre de 2018

HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (2)




Dado el éxito y a que Portugalete había pasado de los 12.211 habitantes en 1950 a 22.514 en 1960, en Mayo de 1960, se lanzan a la primera ampliación de la Academia, instalándose en el piso primero-izquierda de la misma casa con el fin de descongestionar la lonja o de captar nuevos alumnos. Contratan entre otros profesores a Pili Ruiz para impartir cursos de Bachillerato Elemental y tengo que decir que son los años de los que guardo mejores recuerdos.

Los recreos se disfrutaban en las calles ya que apenas pasaban coches o llegaba el “cacharro de Sirimiri”, el camión de Berriatua o el autobús de Gallarta. Jugábamos grandes partidos de futbol en el solar existente entonces, entre las actuales calles Correos y Gipuzkoa, con la gran morera junto al taller de Pradas, como muda espectadora. Un campo en cuesta cuyas porterías se marcaban con cuatro morrillos a los que se unían el montón de carteras cuando salíamos de clase. En las épocas de lluvias, se formaba un gran charco en la trasera de las casas de Correos, en la portería “de abajo”, y cuando caía el balón en él, el que lo había tirado se las tenía que ingeniar para sacarlo a pedradas o a pie descalzo.

Al estar matriculados por libre, aquellos viajes en tren al Instituto de Bilbao para realizar los exámenes nos parecían “el no va más”. Viajar en tren, el colosal edificio del Instituto, los pupitres individuales o para dos como mucho, los bocadillos en el Parque de Dª Casilda entre la sesión de exámenes matutinos y vespertinos, la vuelta a Portu comentando que tal nos había ido la cosa. Aún recuerdo el examen de dibujo lineal que tuve que realizar de pie con el brazo izquierdo “inyesao”.

Pili destacó por su espíritu emprendedor a favor de los alumnos y de la participación de los padres en la educación de los hijos. Un domingo al mes acudían casi todos los padres y alguna madre de los alumnos a una reunión  de la “Escuela de Padres”, analizando los métodos y marcha de los estudios. También organizó el “Club de los muchachos” para desarrollar actividades educativas en los días que no había clase, encuadrándose en las ramas de Periodismo, Montaña, Fútbol y Danzas Vascas.

Los de Periodismo acompañaban a las salidas al monte o al partido que se jugaba contra otros colegios, redactando un reportaje que luego era expuesto en cartulinas en los pasillos de la Academia. El hermano mayor de éstos, Juantxu, prestó su apoyo a Pili en la puesta en marcha del nuevo proyecto. Por su parte, el grupo de danzas comenzó a ensayar en la Casa Parroquial de la mano de Jose Ignacio Beitia, que era hermano de Javi, alumno de la Academia. Aquel embrión en el que participamos Mendizabal, Fernández, Castillo, Duque, Goikolea, Mugarra, Garaizabal, etc. pronto se convirtió en el ELAI ALAI incorporando miembros del Colegio Santa María, El Carmen, cuadrillas de calle y amigos,  etc.

El piso tenía dos aulas, una delantera en forma de “ele”, formada previo derribo de tabiques, por tres habitaciones que daban al Ojillo y otra trasera que daba al jardín de las monjas donde daba clases Leo García y se utilizaba fuera del horario escolar para trabajos y charlas de orientación que impartían entre otros, Pili Ruiz y el párroco D. Pablo Bengoetxea.

 Las fotos de grupo que existen de aquella época, que se pueden consultar en https://www.flickr.com/photos/portugalete-academia-sanantonio/albums/ muestran la forma de vestir con sus trincheras, pantalones cortos y las medias de rombos que estaban de moda, y sobre todo, que están sacadas en medio del crecimiento galopante que estaba sufriendo la villa.

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO


HISTORIA DEL COLEGIO-ACADEMIA SAN ANTONIO (3)




En 1965 y “con el fin de poder atender a las numerosas solicitudes para ingresar en este centro que quedan sin poder ser atendidas por falta de espacio”, solicitan al ayuntamiento la debida autorización para “abrir dos clases para niños, en el local entrepiso derecho del nº 4 de la calle General Mola, donde actualmente se hallan las oficinas de Correos”. El local de los antiguos Correos antes de su traslado en 1965 a Carlos VII de unos 78 m2 no terminó de convencerles a pesar de recibir el permiso de apertura en Agosto de 1965, buscando nuevo emplazamiento para la ampliación.

Cuando algunos ya dejamos la Academia, el siguiente paso lo dieron en 1966 al adquirir la primera planta del nuevo edificio con entrada por la Travesía de Siervas de María (escaleras del Ojillo a Zubeldia), que se acababa de levantar en la antigua finca de Urioste que luego ocupó la Clínica del Dr. Savín. Consiguieron la Licencia de Apertura el 9 de Febrero de 1967. La ampliación llevada no supuso en un principio la desaparición de la actividad en los locales antiguos. Los recreos se realizaban en el Campo de San Roque como se ve en las fotos superiores. 
En 1970 la Villa iba camino de tener 45.589 habitantes que llegarían a 57.813 en 1988. 
Los anuncios insertado en el Programas de Fiestas de 1967 y 1972 ya citan la AMPLIACIÓN con varias clases nuevas (siete) y amplias (36 a 45 m2), así como que también existía una “sucursal” en Santurce y que el profesorado era de lo mejor, con un Director titulado con Premio Extraordinario. Se citaban los centenares de actuales y exalumnos que podían confirmar la “Magnífica preparación” y el “Magnífico porvenir”.



En una relación de centros de enseñanza publicada por Tasio Munárriz en este blog, nos da cuenta que la Villa contaba en 1972 con 13 centros públicos, sin contar Náutica y Música y 21 privados. La Academia contaba con 279 alumnos y cobraba 300 ptas. al mes a cada alumno.

Según hemos podido saber ahora, en 1974, el matrimonio se lanzó a ampliar sus conocimientos, matriculándose en la Universidad de Deusto en Filosofía y Letras, terminando solo Olga, ya que D. Antonio (me resisto a poner solo Antonio) debido a su mucho trabajo, no encontraba tiempo libre para estudiar. ¿Le castigarían a él por no hacer los deberes? .Jeje!!.

Una nueva ampliación se solicitó y consiguió en Julio de 1974 sobre un nuevo local en la misma planta (nº 3 Dcha.), anexo al adquirido en 1967, con el fin de dotar al centro de una o dos aulas más, sala de biblioteca, de ciencias y sala de profesores. Esta ampliación la justificaban “para atender las numerosas solicitudes de plazas escolares, y que, de otra forma, nos veríamos obligados a rechazar ya que, para el próximo curso, no disponemos de ninguna plaza en los locales actuales”. Portugalete seguía creciendo en población llegando en 1975 a los 54.501 habitantes. Los 15 vecinos del nº 3 no estaban de acuerdo con el permiso otorgado y mostraron su malestar firmando una reclamación al Ayuntamiento en Abril de 1974. El Ayuntamiento recomendaba un acceso diferente al portal nº 3 y así se hizo, accediendo por el interior de la Academia existente. No parece que los vecinos consiguieran detener el proyecto de ampliación.

D. Antonio murió el 2 de Junio de 1976 quedando todo a cargo de su esposa. El cierre definitivo se produjo al finalizar el curso 1990-91. Habían pasado 40 años desde la puesta en marcha de su sueño.

A pesar de los años transcurridos, cada mes de Mayo nos reunimos en torno a una mesa para recordar los tiempos pasados, que bien mirados, no fueron tal malos.

JOSE LUIS GARAIZABAL


NOTA: Los expedientes del AHMP 
en los que he localizado los datos son
 C428-7, C596-34, C628-8, C682-23,
 C1006-27 y AHMP (1950, sin catalogar)