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lunes, 9 de agosto de 2021

VISITA JARRILLERA AL TXAKOLINGUNEA, MUSEO DEL TXAKOLI, DE BAKIO

  


Este pasado fin de semana de verano (¿?) buscando el anunciado microclima de Bakio un grupo jarrillero nos acercamos a conocer el Txakolingunea, el Museo del Txakoli, de Bakio deseosos de “descubrir cómo influye este vino en la salud”, conocer en una visita guiada la historia del txakoli, en la que Portugalete, Villa Jarrillera, es un referente, e incluso se nos ofrecía una cata de txakoli. Esta consistió en la degustación de tres copas de distintos txakolis, con sus correspondientes pinchos y unas nociones básicas de la cata.

Vaya por delante que la visita resultó sumamente agradable e interesante, debiendo resaltar la gran simpatía y profesionalidad de la guía.

Como ya le adelantamos y ahora lo queremos dejar constancia aquí para que en sucesivas mejoras se tenga en cuenta, no encontramos ninguna referencia a la VILLA JARRILLERA DE BIZKAIA POR ANTONOMASIA, aunque teníamos el recuerdo de que en el pequeño museo del caserío Gorrondona de Bakio habíamos visto la cita de las referencias más antiguas del txakoli en las Ordenanzas municipales de Portugalete y Lekeitio.

Les recomendamos navegar por nuestro blog pinchando la palabra TXAKOLI, donde encontrarán información sobre este tema desde los gustos del emperador Carlos V, cuando llegó a Laredo en 1556, por los vinos de la costa cantábrica, destacando los caldos de “los viñedos de Portugalete”, o al fundador de unos de los bares más castizos de la Villa, Casa Vicente, el bakiotarra Vicente Ibinaga, que promocionaba el “Chacoli blanco y tinto de Baquio”.

Finalmente en el museo se nos recuerda que Bakio también tiene protagonismo con sus mil años de historia, señalando que uno de sus vecinos Martín de Goitisolo, formó parte de la tripulación de Magallanes, aunque no pudo contar que había dado la vuelta al mundo porque se sublevó y murió como pirata en los mares del norte. Nosotros añadiremos que junto a él se enroló el portugalujo Pedro de Loredo que navegaba en la nao San Antonio, que se sublevó dando la vuelta en el estrecho de Magallanes y regresando a España.

 

lunes, 24 de mayo de 2021

RECOGIDO DE LA PRENSA: PORTUGALETE RECUPERA SU PASADO AGRÍCOLA CON VIDES DE TXAKOLI

  


«Recuperar zonas verdes inutilizadas y rememorar la historia de la villa». Con esta intención se han plantado un total de 150 vides de txakoli en la zona de las antiguas canteras de Portugalete. Se trata de una plantación de la variedad 'Hondarribi zuri' que tiene meramente carácter ornamental. Según ha explicado el alcalde, Mikel Torres, esta es una de las actividades enmarcada en la efeméride del 700 aniversario de la villa que se celebrará en junio de 2022.

En el siglo XV, en Portugalete, existía una ordenanza por la que cualquier barco que llegase a la villa y descargase vino se tenía que llevar la misma cantidad en litros de txakoli. Además, «hasta que no se acabase nuestro txakoli no se podía traer vino de fuera», ha contado el archivero municipal, Roberto Hernández Gallejones. Estas plantaciones se encontraban, entre otros lugares, en las laderas de Azeta, Abatxolo y Buenavista ya que su inclinación y su altura las convertían en los lugares idóneos para que las uvas madurasen. Precisamente el cultivo y explotación de las parras y viñas fue, entre los siglos XV y XVIII, una de las fuentes principales de ingresos de los portugalujos. Después, en las tabernas, se bebía fresca en «esas jarras de barro que nos dan nombre a los jarrilleros», ha apuntado Rubén Las Hayas, presidente de la Fundación El Abra. «Es algo muy especial porque la tradición txakolinera ha pervivido durante mucho tiempo en nuestro municipio».

«Plantar algo siempre es ilusionante. Representa el inicio o el surgimiento de una cosa», ha detallado Javier Carnicero, vicepresidente del Consejo Asesor del 700, quien ha destacado que, «este viñedo, nos une a nuestro pasado y es una forma de darle arranque a la celebración del aniversario de Portugalete». Por su parte, Iker Villalba, concejal de Medio Ambiente, ha explicado que al comienzo y al final de cada calle de vides se plantan unos rosales «no solo por decoración sino para indicar la posible entrada de hongos o cualquier tipo de plaga». La tela que se coloca entre las filas sirve para evitar la presencia de hierba que compita con las vides por los nutrientes. Al cabo de cuatro años esta malla desaparece, integrándose en la propia tierra. «Ese es el tiempo en el que podremos indicar que las parras ya están por fin totalmente asentadas», ha añadido.

La plantación lleva un sistema de riego automático para aportar a cada vid el agua necesaria según el momento «evitando así despilfarros innecesarios», ha subrayado el concejal. Asimismo, en las parcelas se van a plantar flores y plantas aromáticas que den cobijo a especies insectívoras y depredadores naturales de patógenos de las parras. Posteriormente, se colocará un panel explicativo que formará parte de la ruta turístico-histórica del proyecto que está en marcha y que pondrá en valor la historia de Portugalete y su vinculación con el txakoli.

 MARINA LEÓN, EL CORREO, (21 mayo 2021)



jueves, 28 de julio de 2022

PORTUGALETE VILLA JARRILLERA

 


Desde tiempo inmemorial Portugalete ha poseído abundantes viñedos y manzanales, gracias a su favorable ubicación en un relieve de cuestas con, gran irradiación solar. Son frecuentes en la documentación las alusiones a las viñas tintas y blancas del rico vino de la cosecha patrimonial, es decir al txakoli zuri y gorri. Las partes bajas de las viviendas de nuestro Casco Viejo, se encontraban en buena parte ocupadas por lagares. Las laderas de Azeta, Abatxolo sobre todo, la Florida y Buenavista, merced a su orientación se hallaban cubiertas con viñedos, incluso la viña se encontraba presente en el interior de la población, así como el manzano. No es extraño entonces que desde tiempos muy antiguos el consumo del vino propio del país y de la sidra fuese algo muy habitual en nuestra localidad.

Marcos de Escorihuela y Conesa en su Topografía Médica de la Villa de Portugalete (1871-1873) nos dice que se conocía con el nombre de negrera un txakoli que, ''embotellado con una adición de azúcar y una sal carbónica, podría· imitar al Champagne perfectamente''. El famoso galeno castellonense, quien se hizo un acérrimo  portugalujo, sigue expresando en su conocido texto que el renombrado txakoli, ''producto y única riqueza agrícola del mucho viñedo que por doquier se descubre, cuyo caldo agradable, sobre todo en estío, por lo limpio, delgado y ácido, hace grata su bebida, que bien pudiera servir para los enfermos en vez de limonadas sulfúricas, puesto que no contiene apenas un cuatro por ciento de alcohol y dos de azúcar''. En el capítulo de la alimentación, Escorihuela nos informa que el txakoli era sobre todo la bebida favorita, y que debido a su acidez se producía un extraordinario número de odontalgias. En 1873 nuestro galeno proporciona la noticia de que la cosecha del vino del país alcanzaba las 24.000 arrobas (una arroba = 11,5 litros)

A finales del siglo XIX poseemos ya más datos acerca del tema que nos ocupa. Existían muchos chacolíes o txakolindegis, como los de Salazar, los de Félix Chávarri, Garibaldi, de Butrón, de Valle, ''las Chulitas'', el de Gorostiza y el de la señora Gabriela. Al ir desapareciendo los txakolis por la plaga de la filoxera en 1890 se fueron implantando sidrerías o sagardotegis en distintos lugares de la Villa, siendo la más importante la sidrería de Antonio Echevarría, sita en la travesía al campo de la iglesia. Dicha sidrería había sido antes el lugar de asentamiento del txakoli de D. Félix Chávarri. Precisamente se conserva una fotografía de los años 30 del siglo pasado, en la que aparecen varios parroquianos en su interior consumiendo el vino o la sidra en la típica jarrilla que sirvió de inspiración para crear la que se quema el día San Roquillo, para rematar nuestras fiestas. La primera vez que aparece mencionada la quema de la jarrilla en nuestros festejos populares es en el Programa de Festejos del año 1989. Probablemente, a alguien se le debió de ocurrir este feliz hallazgo, entroncando con nuestra tradición. Es por esa costumbre de beber estos ricos caldos de la uva y del saludable manzano en jarrillas por lo que a los portugalujos se nos llama jarrilleros. 

ROBERTO HERNANDEZ GALLEJONES
Archivero Municipal de Portugalete

 

 

miércoles, 22 de mayo de 2024

NOTICIAS DEL TXAKOLI PORTUGALUJO EN UNA ENCUESTA DE 1884

 


Acabada la crónica de la III Exposición Vinícola de 1877 y mientras terminamos de pasar a limpio y analizar toda la información encontrada en el Archivo Histórico Municipal de Portugalete referente al txakoli portugalujo, veamos que contestó nuestro ayuntamiento al INTERROGATORIO INSERTO EN EL BOP DEL 23-7-1884 DE LA COMISIÓN PROVINCIAL DE AGRICULTURA, INDUSTRIA Y COMERCIO.

Por los ricos datos custodiados, vemos como la Diputación o el gobernador solicitaban, más bien exigían, la remisión de datos locales con los que componer estadísticas o conocer los propietarios de viñas y a los productores a los que sablear con impuestos.

Gracias a uno de estos documentos (AHMP C155-004) podemos saber que los viñedos de la Villa de Portugalete ocupaban entonces 56 hectáreas (18,38% de la extensión actual) y producían 36,50 cántaras por hectárea (581 litros), siendo todo el terreno de secano.

La cantidad de vino producido por término medio en el último quinquenio fue de unas 10.000 cántaras (161.360 litros) y que el año anterior, la cosecha había sido mala, produciendo solo 1.500 cántaras (24.204 litros). Esta producción era insuficiente para nuestros sedientos antepasados, debiendo importar 25.000 cántaras (403.400 litros) de vino de Rioja que se pagaban a 1,50 ptas. por azumbre (2 litros).

Nuestros viñedos, según la encuesta, producían chacolí blanco y tinto con una graduación de 9º el blanco y 9,60º el tinto. Existían 4º de diferencia entre el azúcar del mosto de chacolí a los grados alcolimétricos una vez obtenido el vino. Sus precios eran de 1 peseta por azumbre (2 litros), pero si se compraba en el momento de la cosecha era a 0,80 ptas.

A la pregunta sobre qué medios se empleaban para la producción de vino, contestaron: “1º La vendimia, 2º la pisa, 3º lagarear en las prensas de mano y 4º conducción a las pipas en donde sufre la fermentación tumultuosa y lenta, trasegándolos en algunas ocasiones cuando termina la fermentación lenta en su primer periodo”.

También contestaron que, transcurrían dos meses, por término medio, entre la primera fermentación y el trasiego.

La siguiente pregunta, deseaba conocer: ¿Qué vinos se encabezan, con qué género de espíritus, y en qué cantidad y motivo por qué se encabeza?. Aclaremos que “El encabezado o fortificación de los vinos es un proceso de vinificación que permite la elaboración de vinos dulces naturales. Esta práctica consiste en detener o parar artificialmente la fermentación alcohólica del mosto por la adición de alcohol neutro” (decataencata.com).

La respuesta portugaluja fue: “Los chacolíes con azúcar de caña con objeto de que en la fermentación tumultuosa, este azúcar se convierta en dextrina y glucosa; en ocasiones se añade alcohol de 32º cuando la fermentación no es lo tumultuosa que debe, aplicando 1 litro de alcohol por 200 azumbres de chacolí. (400 litros)”.

Sin embargo, el naturalista irlandés William Bowles había escrito tras visitarnos en 1775, que con el fin de mejorar el txakoli se echaban «doce libras (5,4 Kg) de azúcar moscovado o moreno a cada barrica de 200 azumbres poco mas ó menos (400 litros)» y aconsejaba además añadir en el menguante del mes de abril, en un día claro y sin viento de tierra, «azumbre y media (3 l)  de buen aguardiente, una jarra de media azumbre de frambuesas y el tamaño de una nuez pequeña de raíz de lirio de Florencia hecho pedacitos».

No podemos dejar sin citar lo escrito en 1871 por el doctor municipal D. Marcos de Escorihuela en su Topografía médica de la Villa de Portugalete: “Se conoce con el nombre de NEGRERA un chacolí que, embotellado con una adición de azúcar y una sal carbónica, podría imitar al Champagne perfectamente”.

La última pregunta era: ¿Qué procedimiento se emplea en el trasiego, clarificación y azufrado de los vinos?, ¿Épocas y circunstancias en que verifican estas operaciones? Ésta fue la respuesta: “El transporte de una a otra barrica se hace por medio de cubos y clarificándolo con porcelatina (dudoso) y azufrando los envases con mechas de flor de azufre, formando en el interior vapores de ácido sulfhídrico el que absorbe la humedad de los envases, tiene lugar este azufrado antes de envasar el chacolí. Algunos también empleando mosto hervido en proporción de 25 litros por cada 200 azumbres (400 litros) con el objeto de apresurar la primera fermentación y que sea más rápida la clarificación del vino”.

 

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO 

Portugaleteko Mahastizainak
Txakolinaren Elkartea 

Fotografías:
 Museo del txakoli Bakio ( JLGF Enero 2024)
y Luis Amann - Labayru Fundazioa 

Bibliografía:
El txakoli en el siglo XVIII
(Ana Vega Pérez de Arlucea)

 

martes, 14 de mayo de 2024

ROSA LAZCANO ECHEBARRÍA (1823-1884) IMPORTANTE PRODUCTORA DE TXAKOLI

  


La figura de esta mujer, que no incluí en su día en el DICCIONARIO BIOGRAFICO PORTUGALUJO, quiere recordarnos nuestro pasado jarrillero y representar a aquellas familias que producían el txakoli que tanta fama dio a la Villa. Gracias a nuestros colaboradores Javier García-Borreguero (biznieto suyo), José Luis Garaizabal (de la Cofradía del txakoli) o Aurelio Gutiérrez (Santurtziko Genealogía), hemos podido completar estas líneas de la ficha mensual de enportugalete.com:

 

Nacida en Santurtzi se casó en La Habana cuando tenía 15 años con Millán José García de Vicuña. Un gipuzkoano de Eskoriatza, trece años mayor que ella, que había emigrado para hacer fortuna, y donde había dejado de usar el patronímico García de su apellido. Allí tuvo a su primer hijo Gumersindo que llegaría a ser un eminente científico y político, así como a otras dos hijas la primera de ellas, Manuela, que se casaría con Miguel Loredo Rola.

En 1843 regresaron, estableciéndose, tras pasar unos años en Bilbao, en la casa paterna en Santurtzi. En 1847 su padre Ramón Lazcano Goienechea compró en la Villa la antigua Torre del Coronel, con su finca y viñedos, uniendo a su posesión también una capilla en la parroquia, que una década después pasaría a ser de su hija.

Aquí nacerían los tres últimos vástagos de su amplia descendencia (tuvo 6 hijos y 3 hijas) el último de los cuales volvió a Cuba como oficial del ejército muriendo allí en 1887 con 21 años.

Rosa se quedó viuda en 1858, convirtiéndose en una de las principales productoras de txakolí de la Villa.

En 1873 con motivo de la guerra carlista su casa fue fortificada por el ejército teniendo que huir con sus hijos a Bilbao, donde se quiebra su salud, en palabras de su hijo mayor.

En 1877 al celebrarse la Exposición Nacional Vinícola en España, participó ella como productora de chacolí blanco de la cosecha de 1876, procedente de la hacienda denominada “Cerrada de Cálega”.

Junto con Laureana Menchaca, que tenía la casa de enfrente y también productora de txakoli, tuvo una importante presencia en el nacimiento de la nueva calle del Ojillo, pasando su casa de ser la nº 3 del Cristo a la nº 4 del Ojillo.

Murió en 1884 y sus restos reposan en el panteón familiar de Pando.

 

viernes, 4 de junio de 2021

EL TXAKOLI DE CHAVARRI EN EL CANTÓN DE LA IGLESIA

  



Nos hallamos ante una reproducción de una acuarela de Jerónimo Bilbao, pintada por mi iniciativa, que representa al txakoli de D. Félix como vulgarmente se le llamaba, trasformado más tarde en la Sidrería de Antonio Echevarría, más conocida por “La Sidra de Antonio".

Fue el fundador y dueño de este txakoli D. Félix Chávarri Alisal que nació y murió en esta Villa (1831-1905) y estaba casado con Angela de la Mier, hermana de Sotera. (Sus dos casas, la de D. Félix que limitaba con el Cantón de la Iglesia por donde tenía la entrada su txakoli, según se ve en la foto de la izquierda, y la de Dª Sotera, luego de Chapa, la ocupan actualmente el colegio de las monjas.)

Casi todas las casas hacendadas de la Villa tenían sus bodegas. Así los Abarca, Balparda, Bañales, Butrón, Castet, Chávarri, Gorostiza, López, Olaso, Salazar, Sugasti, Valle, Vicuña, etc. los tenían, ya que fuera del casco urbano, Portugalete era un viñedo maravilloso.

Los Chávarri, en su magnífica bodega, sita en la travesía de la Iglesia, beneficiaban la uva de sus ricos viñedos de Tocedo, barrio de Cabieces cercano a la antigua fábrica de pólvora.

Pero…. adiós ilusión. Las plagas acabaron con los viñedos y, por ende, con los clásicos "chacolines".

La última viña que desapareció de Portugalete era de la propiedad de los hermanos Valle (D. Manuel y D. Darío), quienes habían hecho del txakolí un néctar exquisito para obsequiar a los amigos. Pero el txakolí portugalujo había desaparecido comercialmente hacía mucho tiempo, y, con su desaparición, los bodegas fueron destinados o otros menesteres.

La de D. Félix se transformó en Sidrería, bajo lo inspiración de D. Antonio Echevarría, un alavés de Gomecha, de profesión albañil, que alternaba el manejo de la paleta y la llana con la venta de la rica y refrescante "sagardúa" del caserío "Ibarguren", de Berriatúa, que vendía a esta bodega la casi totalidad de su espléndida cosecha .

Los personajes que por la Sidrería desfilaban, eran generalmente gentes de mar: Capitanes, Pilotos, Maquinistas y sus futuros émulos los estudiantes de Náutica, que en la Villa los había muchos, así como gentes de otros estudios y profesiones.

Entre todos destacaba la figura del Capitán del "Igotx Mendi", D. Quintín de Uralde a quien había que oírle contar cómo vino a Portugalete y las hazañas del crucero auxiliar "Wolf" de la armada alemana, en la guerra del 14, cuando navegaban junto a él, prisioneros como pontón carbonero de aprovisionamiento. Con él iba como primer oficial el deustoarra D. Gervasio Susaeta, que tuvo una destacada actuación en el lanzamiento al mar de las cargas explosivas colocadas  a bordo por los alemanes con intención de volarlo, mientras el "Wolf" se alejaba a toda marcha perseguida por la escuadrilla inglesa.

PEDRO HEREDIA 

Bajo estas líneas una foto del interior,
de los fondos de Eduardo Benito, en
Portugalete en la fotografía (1900-1975)






miércoles, 15 de mayo de 2024

TXAKOLI PORTUGALUJO EN LA EXPOSICIÓN DE 1877 (3)

 


Como dijimos en el primer capítulo, Bizkaia estuvo representada por cinco expositores de cuatro de sus 125 ayuntamientos. Se remitieron, en total, 10 muestras para su análisis por el Jurado.

Para los vinos y chacolíes de Bizkaia se designó la sala 2ª, a la derecha de la primera que ocupaba el hall de entrada. Sin contar con las de la instalación general, esta sala contenía 8.800 botellas. Compartieron espacio en la sala con Albacete, Alicante, Córdoba, Cuenca, Granada, Jaén, Logroño, Madrid, Málaga, Murcia, Palencia, Salamanca y Sevilla, y ocupaba el lienzo de la pared en que se hallaba la puerta de la sala 1ª, formando un arco adintelado, con un rosetón semicircular y dos remates apuntados. A derecha e izquierda, dos cuerpos poligonales con su cubierta, ocupando el resto de la pared dos estanterías.

En la foto realizada por el equipo de fotógrafos oficiales formado por J. Laurent, Fernando Delbás y A. Esperon que encabeza esta entrada, se puede apreciar la decoración de ambas salas y la puerta que las comunicaba.

Según se indica en el Estudio, “concurrieron 7.231 expositores de 1.129 poblaciones. Se enviaron 12.753 ejemplares de productos de las que se clasificaron 11.778; no habiéndose hecho con los demás, por la gran asimilación entre sí de algunos de los pertenecientes a un mismo expositor, por haberse descompuesto o inutilizado en el transporte, o durante su estancia en la Exposición, o por otras causas.”

Al txakoli de Dª Rosa Lazcano no le debió sentar bien el viaje o los aires de la meseta, ya que fue reprobado por el jurado.

El resto de los compañeros provinciales tuvieron más suerte: D. Policarpo Lezama y hermano (Bilbao) merecieron un diploma de mención (M) y dos muestras no merecieron premio, pero sin censura (X). D. Juan del Villar (Zalla), una mención y una reprobación. D. Mariano de Zabalburu (Begoña), una mención, y para terminar, los Sres. Zuricalday Echevarria y compañía (Bilbao), una mención y dos muestras no merecieron premio, pero sin censura.

Finalizaba el Estudio con la relación de expositores y el Dictamen de la Sección: “Excmo. Sr.: El reducido número de ejemplares que presenta la provincia de Vizcaya, impide formar juicio exacto acerca de su producción. Sin embargo, sus chacolíes, fabricados con esmero, podrían tener provechosa colocación en el propio consumo, y aparece una casa exportadora, con marca registrada en América, como un desagüe más a la producción aragonesa, navarra y riojana. –Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 31 de Julio de 1877 – El Presidente, A. de Quintana. – Excmo. Sr. Presidente del Jurado.”

Dado el fuerte carácter demostrado por Dª Rosa en el pleito que mantuvo con el Ayuntamiento de la Villa de Portugalete a cuenta de la turbiedad de las aguas que manaban en sus terrenos y que contaminaban con el jabón de lavar las ropas de la casa. Estas aguas saciaban la sed de los portugalujos en la fuente de la calle Coscojales y es de suponer que esa nota de “reprobación” a su txakoli no le sentaría nada bien. De nada había servido que su hijo Gumersindo Vicuña la representara en la Villa y Corte, que fuese diputado en Cortes, catedrático de Física Matemática en la Universidad Central de Madrid o que el vicepresidente de la Junta fuese el “portugalujo” D. Francisco de las Rivas Ubieta, I Marqués de Mudela.


Datos y gráficos. Biblioteca Digital Hispánica (bne.es)

 

JOSE LUIS GARAIZABAL FLAÑO

Portugaleteko mahastizainak –

Txakolinaren Elkartea

miércoles, 4 de diciembre de 2019

EL TXAKOLI DE MINUTO HACE SEIS DÉCADAS



Siguiendo con las fotos que nos ha cedido Mª Ángeles Urioste, presentamos hoy la que nos recuerda al txakoli de MINUTO, cuyo nombre hace referencia a su fundador Andrés Ibarrechebea, alías Minuto. 
El reverso de la foto indica que se trata de “la parra de Minuto, del txakoli de Txabarri”.
Las últimas bodegas en el casco histórico se remontan a las primeras décadas del siglo XX, no encontrando ya ninguna tras la guerra civil al comenzar la dictadura.
Revisando los anuncios que se recogían en los Programas de Fiestas, vemos que en 1935 el Bar-Café MINUTO, situado en General Castaños 12, junto al tranvía, se ofrecía como “el mejor y más surtido”, con “especialidad en meriendas, café exprés, licores de todas las marcas, sándwich, banderillas, etc.” Sería a partir de 1942 cuando dice que se ha “ampliado para chacolí, con locales grandes y ventilados en los sótanos del mismo”, ofreciendo “los más ricos chacolíes del país”, siendo “el lugar más fresco para verano”.
En la década de los 60, se anuncia ya solamente especializado en café y vermut, con bacalao de la casa.
Los nombres de los que aparecen en la citada foto, según se señala en el reverso son, Minuto, Adolfo Urioste Osa, Mariangeles Urioste Minguez, Etxeandía, xx, Juan Urioste Osa, Cándido Minguez Díez, Eugenio Legarrigartu (Pelotari).



jueves, 31 de agosto de 2023

EL DESAPARECIDO TXAKOLI LARREA

 


Juan Antonio Zunzunegui cita en una de sus novelas el txakoli de la carretera a Cabieces. En los años finales de la década de los 60 era el Chacoli Larrea rodeado ya de altas construcciones, cuando las edificaciones de la calle general Castaños se habían extendido a todo lo largo.

Si en el citado txakoli los personajes de la novela El barco de la muerte, bebían y jugaban a la rana, celebraron, como se refleja en una de las fotos, alguno de los éxitos deportivos del equipo de baloncesto Milindris Guyma.

Entre sus componentes se pueden reconocer a Guillermo Zaballa, Jesús San Sebastián, Isidoro Puelles, Jon Arrinda, Angel Sasiain, Segundo Palacios, José A. Izaguirre, Angel Carreras, Eduardo Benito, Jesús Ruiz o Luis Maté.

sábado, 25 de mayo de 2024

EL TXAKOLI DE GOYTIA


En el tercer libro de la Colección El mareómetro dedicado a La música y otros aspectos costumbristas de la Villa jarrillera, su autor Pedro Heredia al hablar del último txakolí, el de Chávarri en la travesía de la iglesia, nos decía que "antes todas las casas hacendadas de la Villa tenían sus bodegas, pero las plagas acabaron con los viñedos y por ende, con los clásicos "chacolines". La última viña que desapareció de Portugalete era de la familia Valle, D. Manuel y D. Darío, quienes habían hecho del txakoli un néctar exquisito para obsequiar a los amigos".

     Estos recuerdos nos vienen a la memoria al descubrir entre los documentos que nos trajo Eduardo Ardanza de su bisabuelo Cecilio de Goytia, la etiqueta de una botella de txakoli con el que obsequiaba a los amigos en su finca de El Ojillo.
     Como se puede apreciar, la etiqueta con fondo muy claro, de los años 20 ó 30, lleva el escudo familiar de Goytia. Cuando completemos el perfil de este arquitecto, banquero, industrial y político, procuraremos incidir en este tema, pero de momento solo nos queda la duda de si su madre Josefa Valle, pertenecía a esa familia con tradición txakolinera.
     Lo poco que hemos indagado nos dice que se casó con el bilbaino Guillermo Goytia, uno de los componentes de la primera promoción de Ingenieros Industriales de España en 1856, y que aquí en Portugalete donde vivían nacieron sus hijos. Sin embargo, y por eso nos surgen las dudas, ella había nacido en Aguilar de Campoo.

Editado el 20 febrero 2009

miércoles, 17 de junio de 2026

EL VIÑEDO OLVIDADO DE LA CALLE MUGAKOA: HISTORIA Y RAÍCES DE NUESTRO TXAKOLI

Saber de dónde venimos nos lleva a valorar aún más cada trago y cada proyecto actual, comentaba con motivo de la inauguración de la quinta edición del festival Bizkaiko Txakolina Fest, la asociación Portugaleteko Mahastizainak Txakolinaren Elkartea, que publicó un artículo de su miembro y viticultor José Luis Garaizabal titulado "NUESTRO TXAKOLIN- SUSTRAIAK: DESDE LA PEÑOTA A LA FIESTA DEL TXAKOLIN". En él, ilustrado con una fotografía del libro “Hospital de San Juan de Dios de Santurtzi: 100 años cuidando de los ‘vizcainos dolientes’” (2024), se rescataba un documento de marzo de 1913 que respondía con rotundidad a una pregunta: ¿Sabías que los terrenos que actualmente forman la calle Mugakoa (junto a la clínica San Juan de Dios) eran abundantes viñedos?

Pasado aquel evento, José Luis ha seguido tirando del hilo de la historia. Hoy nos informa de la ampliación de su investigación, que arroja luz sobre los antiguos productores locales y el paisaje que un día vistió de verde las fronteras entre Portugalete y Santurtzi.

Durante el estudio de los terrenos limítrofes con la actual clínica de San Juan de Dios, Garaizabal dio con el citado documento fechado el 19 de marzo de 1913. Se trata de la descripción detallada que hizo su antiguo propietario, Juan Echavarria Menchaca, tras vender los terrenos a la Fundación Benéfica Aguirre (entidad que levantaría el centro hospitalario inaugurado en 1924).

Juan falleció apenas unos meses después, en diciembre de 1913, habiendo disfrutado los últimos nueve meses de su querida finca gracias a una cláusula de usufructo vitalicio concedida por Pedro Icaza. Aunque no lo tiene confirmado al cien por cien, los indicios apuntan a que Juan Echevarria Menchaca era familia de otra gran productora de txakoli portugalujo de la época: Laureana Menchaca, madre de María Uriarte.

En la citada fotografía que la fecha en los años 50, podemos apreciar en primer plano un caserío, que piensa que se trataba de la “casita del hortelano”, rodeado de una frondosa parra sobre armazón de madera. Este caserío y las huertas colindantes pertenecían a la finca Miraflores de John Bailey Davies que luego pasó a los Monleón-Vicuña rebautizada como Mugakoa. La casa grande de la izquierda, que en un principio pensaba fuera la casa principal de Juan Echevarria, era en realidad el lazareto que fue construido por la fundación sobre su antiguo viñedo, en el que se aislaba a los enfermos infecciosos de la clínica.

Dichos terrenos son los que hoy conforman la calle Mugakoa.

La casa principal mencionada, que no aparece en la foto pues se hallaba separada del resto de la finca ya que estaba situada junto a la carretera de Portugalete a Santurce, contaba con tres bodegas y un lagar para hacer vino.

Para ayudar a su identificación, recurre a un fragmento de una segunda fotografía de los años inmediatamente anteriores a levantarse el centro, con la casa de Echevarria, con su tejado de tejas vidriadas de tono oscuro (tras los árboles) situada entre la casa de María Uriarte (izquierda) que hoy sigue en pie dentro de la clínica y el chalet Miraflores (luego Mugakoa), todas ellas frente al actual palacio Oriol.

Los datos técnicos extraídos de este documento son importantes para la historia de la viticultura local. La propiedad total medía unos 88.000 pies (8.175,5 m2), distribuidos de la siguiente manera:

El viñedo: Ocupaba unos 26.000 pies (aprox. 2.415 m2) y estaba dispuesto en un moderno sistema de espaldera con estacas de castaño y tiros de alambre.

Los parrales: Contaba con tres parrales. Uno de 60 metros con armazón de hierro y bases de piedra en los puyares (¿poyales=basas de los postes?) y otros dos de 90 y 38 metros con armazón de madera de roble, tiros de alambre y base de piedra en los puyares.

Autosuficiencia y recursos: Para las ataduras, disponían en la finca de infinidad de mimbreras, “que es difícil obtener aquí en su tiempo”. Igualmente, contaba con un cañaveral junto al arroyo y un pozo manantial “hecho a barreno y forrado de ladrillo”.

Arboleda: La finca se completaba con algo más de 200 árboles de doce años de antigüedad, sin contar las parras.

Este paisaje industrial y residencial que hoy conocemos fue durante siglos tierra de vino. Ya en 1764, el pintor Ramón de Villalón plasmó en uno de sus lienzos la zona a orillas del arroyo Peñota —el cual discurría por el centro de la finca descrita—. Aquella pintura ya mostraba las laderas plagadas de viñedos en espaldera.

La pasión por las viñas y el txakoli en Portugalete no es una moda reciente; es una herencia enterrada bajo el asfalto de calles como Mugakoa. Investigaciones como la de José Luis Garaizabal nos demuestran que, cada vez que brindamos con vino local, estamos dando continuidad a una historia centenaria.

sábado, 16 de marzo de 2024

EL EMPERADOR CARLOS I Y EL TXAKOLI DE PORTUGALETE



En la última tertulia del mareómetro de los primeros lunes de mes, que tuvo lugar donde Mari la Churrera, en lugar de su sitio habitual que es donde Polvorilla, Javier Borreguero, que era la primera vez que asistía, relató una anécdota que creo que es curiosa de recoger.

Se sitúa en 1556 cuando el Emperador Carlos I, tras abdicar el trono en su hijo a causa de sus dolencia de gota, deja los Países Bajos y viaja a España camino de su retiro definitivo en el monasterio de Yuste, desembarcando en Laredo el 28 de setiembre, fecha que esta ciudad conmemora todos los años con una fiesta y mercado medieval.
Aquí su alimentación fue bien estudiada por sus consejeros y buscando buenos vinos que coincidiesen con los gustos del germano emperador, eligieron los de la costa cantábrica entre los que destacaban el txakoli de Portugalete.
De este tema que aparece en el libro Vinos de Navarra y País Vasco de Ediciones Susaeta, no tenemos más información. Podemos pensar que dado sus problemas de gota, y su buen gusto, el caldo “de los viñedos de Portugalete” no faltaría en su mesa. 
Las últimas investigaciones realizadas sobre su momia confirman su enfermedad de gota pero no el consumo del txakolí jarrillero.
Habrá que seguir investigando antes de que alguien le adjudique el título del primer jarrillero real.
Publicado el 8 de marzo de 2012

jueves, 28 de junio de 2018

LA SAGA PORTUGALUJA DE LOS BAZAN




Ahora que se acerca el día grande de la Virgen de la Guía, nos viene a la memoria la copla popular de la calle Coscojales donde decían que no les faltaba nada para vivir: 

Guitarras donde Bazán

txakoli donde María,

también tenemos Patrona

que es la Virgen de la Guía. 

De esta última patrona ya hemos hablado muchas veces en este blog, igual que de María, la de Casa Vicente, que suministraba txakoli tanto tinto como blanco de Bakio localidad de origen de su marido, pero nos queda por recordar al primero de ellos, Bazán el de las guitarras.

Gregorio Bazan Vallejo, un riojano de Albelda nacido en 1853, llegó a Portugalete en la década de los 80 del siglo XIX y se estableció como comerciante, casándose con Norberta Larracoechea Maidagan, once años más joven procedente de Gueñes con la que tuvo ocho hijos.

En su comercio de ultramarinos situado en el entonces nº 6 de Coscojales, actual nº 4, incorporó, por su relación con un representante valenciano, la venta de lo que anunciaba como “guitarrería valenciana”, con variedad de instrumentos de cuerda, guitarras, bandurrias, bandolinas, con todas sus piezas y componentes de repuesto que exponía en el escaparate del establecimiento. Además en su parte trasera tenía alquilado el terreno tapiado donde actualmente está el batzoki, con entrada por el cantón, donde almacenaba género o servía para dar buena cuenta de unas botellas de vino al son de viejas canciones jarrilleras.

Eran años en que la villa era el centro comercial y festivo de todo su entorno y donde la música predominante corría a cargo de los corros de bailes con guitarras, bandurrias o violines siendo su establecimiento un referente en toda Bizkaia en la venta de estos instrumentos musicales.

Aunque sin adscripción política conocida, se recuerda una anécdota muy comentada entonces con motivo de elecciones a Cortes que nos la recordaba Julio Gutiérrez Lumbreras:

Eran los años postreros del siglo XIX. Se celebraban elecciones de diputados a Cortes, y con este motivo se había entablado un reñido pugilato entre los dos candidatos que se presentaban por el distrito de Valmaseda. Ambos representaban el poderío industrial de Vizcaya. Se trataba del señor Martínez Rivas, fundador de la factoría “La Mudela”, y del preclaro hijo de la Villa don Víctor de Chavarri. En la lucha establecida por los dos partidos se llevó la pasión política a extremos insospechados, y dándose cuenta de aquella situación crítica nuestro comerciante dando pruebas de su agudo ingenio, reclutó a una cincuentena de votantes, todos ellos de condición humilde, y hubo de encerrarlos bajo llave en aquella alegre prisión en las primeras horas de la mañana del día de la elección, no sin antes proveerles de bacalao en abundancia, pan y sendos garrafones de vino, y en tanto transcurrían las horas entre cantos, bocadillos y frecuentes libaciones en el interior de aquella improvisada cárcel, el buen comerciante, convertido en árbitro de la contienda, decidió el triunfo de la elección de la Villa a favor de la candidatura de don Víctor de Chávarri. Una vez consumado el “negocio”, nuestro hombre hízoles entrega de una bonita suma de dinero, en partes proporcionales a cada uno de los recluidos y poniéndoles en libertad fuese cada uno a su casa cantando de alegría, y el buen comerciante llenóse de gozo al proporcionarles aquel pequeño caudal, al par que había obtenido para su candidatura un gran triunfo político.

A pesar de su larga prole, algunos murieron jóvenes, otro maquinista naval, y con un cierto carácter aventurero otros se fueron a hacer las Américas. En el salón familiar destacaba la foto de uno de ellos, Francisco, a caballo en un rancho americano con su pistolón al cinto.

En la foto superior aparece el matrimonio con dos de ellos. La de la derecha su hija pequeña Antonia Bazan Larracoechea (n. 1900) sería quien continuara el negocio casada con Antonio Álvarez Gibello (n.1901).

Con la llegada de la guerra, el establecimiento de ultramarinos fue saqueado y destrozado, por lo que finalizada la misma al matrimonio Álvarez Bazán, que pertenecían al bando perdedor, les resultó muy difícil mantenerlo acabando por cerrarlo. La foto inferior recoge a Antonia y a su marido con su hijo Roberto (n.1930) y su hija Begoña (1931-2018) que fueron los que siguieron la saga siendo conocidos como los de Bazan, que destacaron por su militancia socialista y que son a los que hemos conocido.



Roberto, que nos ha facilitado las fotos, fue dos años presidente del Club de fútbol Portugalete, por indicación de Doroteo Pinedo a quien no le dejaban presentarse al cargo, fue uno de los fundadores del grupo de danzas BERRIZTASUNA y salió elegido concejal en el primer ayuntamiento democrático, continuando posteriormente en otras dos legislaturas.

Por su parte su hermana Begoña, se casó con Eduardo López,“Lalo”, con el que coincidía además de un fuerte carácter en su convicciones socialistas y ambos siguieron viviendo en la calle Coscojales. Fue una gran compañera que complementaba la actividad política clandestina del dirigente socialista, guardando propaganda política, y acogiendo a políticos como Felipe González, y otros en su domicilio donde debatían sus proyectos mientras ellas les facilitaba tanto comida como sitio para dormir.

En 1967 en pleno estado de excepción y tras la huelga general en Bizkaia, ambos son detenidos y desterrados. Mientras él es enviado a un pueblo de Almería, ella junto con Ramón Rubial, es trasladada a Las Hurdes en Cáceres.

En 1974, el matrimonio acudió al congreso del PSOE en Suresnes (Francia) donde Lalo apoyó a Felipe González, con quien entraría en la ejecutiva del partido a nivel nacional, además de ser presidente del PSE de Bizkaia. En las primeras elecciones generales de 1977 consiguió el acta de diputado.

El matrimonio tuvo un hijo, Patxi López, que seguiría su trayectoria política, empezando en las Juventudes Socialistas, y llegando a lehendakari del Gobierno Vasco y presidente del Congreso de los Diputados.

















viernes, 20 de febrero de 2026

155 AÑOS: DEL SUEÑO DE MANUEL CALVO AL SOL DE ZURIÑE GARCÍA. EXCELENCIA EN LA VILLA JARRILLERA

  


El Puente Colgante Boutique Hotel, nuestro hotel por antonomasia, es mucho más que un edificio emblemático frente al Ayuntamiento; es un testamento vivo de modernidad y hospitalidad. Cuando Manuel Calvo concibió este "Gran Hotel" hace más de siglo y medio, su visión fue dotar al pueblo de un establecimiento al nivel de los mejores de Europa. Hoy, al cumplir 155 años, ese deseo fundacional se refrenda con la máxima distinción gastronómica nacional: un Sol de la Guía Repsol para su restaurante El Paladar.

EL VALOR DE LO INVISIBLE.

En un país con más de 100.000 restaurantes, formar parte de los apenas 800 que ostentan un Sol sitúa a su cocina en un club exclusivo de menos del 1% del sector. Este reconocimiento certifica una gastronomía de "nivel Dios", pero, sobre todo, premia lo que no se ve. Un Sol no se entrega solo por el plato; se otorga por la calidez del "egunon", la pulcritud y limpieza de cada rincón y la impecable atención al detalle. Si fallara un solo eslabón de esta cadena humana, la "bolita de cerámica" no luciría hoy en nuestra Villa.

UN CAMINO JALONADO POR GIGANTES.

Este premio es el resultado de una trayectoria histórica. Desde Brígida Murua Izaguirre en 1880, con su legendaria vajilla de porcelana, pasando por los veranos en los que el servicio llegaba del mítico Lhardy de Madrid, hasta el maestrazgo de Antonio Saloña entre 1951 y 1971.

Hoy, esa pléyade de nombres culmina en Zuriñe García. Una de las pocas mujeres líderes en la alta cocina, Mejor Restauradora 2018 y poseedora de una estrella Michelin, Zuriñe ha fusionado la tradición vasca con la sofisticación actual. Ella es el rostro visible de un éxito compartido por toda la familia del Hotel.

IDENTIDAD Y COMPROMISO JARRILLERO.

Siendo el único restaurante de Bizkaia premiado este año, El Paladar rinde homenaje con su nombre y decoración, a sus orígenes cubanos y a la tradición de la antigua Fonda Calvo de Maripepa Aguirre. Pero su compromiso con Portugalete no se queda en la alta cocina: se extiende a El Txakoli, (todo un guiño a nuestra historia de villa productora de txakoli pionera en Bizkaia) donde ofrece la esencia de nuestra gastronomía tradicional a precio asequible.

Desde ser “Casino” en el siglo XIX, o albergar a personajes famosos y de la realeza hace un siglo, ya en época moderna de posguerra ha sido lugar de tertulias diarias, partidas de ajedrez, los inevitables banquetes de bodas, o infinidad de actos culturales.

En este siglo XXI, se unió al reconocimiento del Puente Colgante como Patrimonio de la Humanidad, adaptando su nombre al actual de Puente Colgante Boutique Hotel, realizando una ingente actividad que le ha hecho sonar a nivel nacional, en jornadas como las gastronómicas de homenaje a la cuchara, los encuentros SUITE de sala, o en lo que en el ámbito cultural jarrillero han representado los Encuentros Portugalujos del Hotel, con grandes asistencias de “gente del mareómetro”.

Todo ello demuestra que la verdadera luz del Sol nace del esfuerzo diario de un equipo unido, sin olvidar que detrás hay un gran profesional al mando, como es el caso de Ricardo Campuzano.

Nuestro reconocimiento y orgullo jarrillero por lo conseguido. Zorionak a todos.

domingo, 25 de febrero de 2024

AMPLIACION DEL VIÑEDO URBANO

 


Dentro de los actos de celebración del 700 Aniversario de la Villa hubo uno que no tuvo el relumbrón de otros y fue la plantación de un viñedo de 150 cepas, en Mayo de 2021, que rememorase la antigua tradición txakolinera de Portugalete, que durante siglos se constituyó como una de la principales fuentes de ingresos de los portugalujos y de las arcas municipales.

Lo que en un principio se anunció como de carácter cultural, ornamental y turístico, dio sus primeros frutos en 2023 y el grupo promotor de la idea se propuso subir un peldaño más ambicioso que permitiese conseguir una primera cosecha y por qué no, ampliar el viñedo. Las uvas de la variedad Hondarrabi zuri arraigaron a ambos lados del antiguo “camino del carro” por el que bajaban hasta los muelles los carros cargados de mineral de hierro, a pesar de ser un terreno de mala calidad y orientación.

Así el 24-9-2023, los promotores no pudieron realizar una vendimia popular, como tenían pensado, dada la escasa producción de uva y porque no la pudieron defender convenientemente de la botritis, pero una vez recogida la primera cosecha se la ofrecieron a San Roque en la basílica, dado que además de sanador de pestes lo fue luego de campos y viñedos, así que, a pesar de todo, se embarcaron en la faena de transformarla en rico txakoli. Esa primera cosecha se embotelló en Noviembre de 2023, consiguiendo unas 50 botellas que han sido degustadas por los promotores y por las entidades y personas que lo han hecho posible.

En Enero de 2024, los jardineros municipales se adelantaron al equipo que tenía intención de recibir una clase de poda, reservando los sarmientos en agua para la siguiente tarea. La incipiente Cofradía del Txakoli portugalujo se puso manos a la obra y con la ayuda económica de la Asociación Profesional y Comercial de Portugalete, se ha abordado el siguiente proyecto: Plantar los sarmientos en un tiesto y pedir la colaboración de los portugalujos para que lo lleven a su casa, lo cuiden según unas instrucciones básicas que se facilitarán junto al tiesto y el sábado 25 de Mayo, realizar la plantación popular de cada uno de los que hayan prendido, ampliando el primer viñedo urbano de Bizkaia. Se avisará personalmente a cada “guardaviñas”.

Desde el lunes, día 26 de febrero, hasta el miércoles, día 28, y hasta fin de existencias, se podrá retirar en horario de mañana de 12:00 a 13:00 y por la tarde de 18:30 a 20:00, en el MERKATU, los 150 tiestos con su esqueje plantado en tierra, para los que lo deseen y se comprometan a mimarlos. 

JOSE LUIS GARAIZABAL

Portugaleteko Txakolinaren Kofradia

miércoles, 23 de enero de 2019

LA TRADICION JARRILLERA, EN UN DIBUJO DE MIKEL TORKA





Seguimos dando a conocer la serie de dibujos de la Villa realizados por Mikel Torka, hoy con uno que tiene relación con la entrada anterior y que se refiere a la tradición jarrillera de la Villa.

Tenemos que dejar constancia que para presentar esta serie obras hemos recurrido a nuestros habituales colaboradores Roberto Hernández Gallejones y José Luis Garaizabal, que nos han empezado dejando constancia de que estamos ante un excelente artista, al que se le nota a la legua su gran amor por Portugalete y por su Historia. Sus trabajos son impecables, y se observa muy a las claras su gran esfuerzo por documentarse. Dicho esto, no obstante hay que considerar que se trata siempre de trabajos de recreación histórica de carácter artístico, y por tanto puede haber algunas cosas de tales representaciones artísticas que son fruto de ciertas suposiciones, ya que en bastantes ocasiones no existe documentación que las apoye o esta no es del todo fiable.

En este dibujo que nos ocupa, que se basa en el hecho de que la Villa figura dentro de la historia del txakoli vizcaino con las primeras referencia a la elaboración de este caldo, el autor nos sitúa una de las tabernas en la calle Santa María con la torre de Salazar al fondo.

Un documento del Archivo Municipal de 1877 que complementa también la información de la entrada de ayer nos señala que en Portugalete “para beneficiar la uva y hacer txakoli se usan lagares y prensas de madera y para la conservación del caldo o liquido pipas catalanas que vienen con aguardiente y también pipotes que son mucho mayores que las pipas catalanas. Las pipas catalanas suelen comprarlas los cosecheros bien en esta localidad después de que están vacías del aguardiente o bien en Bilbao. Los pipotes suelen comprarse también generalmente en Bilbao”.












sábado, 28 de septiembre de 2024

EL CHACOLI DE DON FELIX CHAVARRI


 Comenzamos el año con la imagen retrospectiva del antiguo txakoli de Félix Chávarri, o posterior sidrería de Antonio Echevarría.
El cuadro corresponde a la reproducción de una acuarela, en su día propiedad de Pedro Heredia, que mandó dibujar a Jerónimo Bilbao y que luego su sobrino Manuel Alonso Astarloa la animó con el colorido y los personajes. Hoy desconocemos su destino y ofrecemos las imagenes que disponemos, la foto en blanco y negro y la que recreó desde su iPad Javier Martín.

Dicho txakoli estaba situado en la bodega de la casa de Félix Chávarri, en la Travesía de la Iglesia (la entrada desde este cantón se ve a la izquierda), y luego se trasformó en Sidrería, bajo la mano de Antonio Echevarría, un albañil de Gomecha (Alava) que la traía del caserío Ibarguren de Berriatua.

Según decía Pedro Heredia, los personajes que por la sidrería desfilaban eran, generalmente, gentes de mar, capitanes, pilotos, maquinistas,… así como gentes de otras procedencias.

Publicado el 3 de enero 2014