domingo, 31 de mayo de 2026

RECOGIDO DE LA PRENSA: EL NUEVO ‘CUADERNO PORTUGALUJO’ REMEMORA LA VILLA DE LOS AÑOS 40 Y 50

 


Del periódico enportugalete.com del 29 de mayo y con la firma de Raquel España:

La alcaldesa de Portugalete, Marijose Blanco, junto con la Concejala de Cultura, Estíbaliz Freije, y Rubén Las Hayas han presentado este viernes el número 37 de la publicación ‘Cuadernos Portugalujos’. Un nuevo ejemplar que ofrece una visión gráfica de Portugalete en las décadas de los 40 y 50 del siglo XX. Las imágenes recogidas en este número acercan al contexto urbanístico, social y político que se vivía en la Villa durante aquellos años.

Esta colección, que nació en 2006, genera mucha expectación entre los vecinos, ya que la mayoría reconoce lugares e incluso personas en estas fotografías antiguas.

En esta ocasión las imágenes muestran la reconstrucción de edificios tras la guerra, las modificaciones urbanas de lugares emblemáticos como El Cristo o la calle Coscojales, o la urbanización de la avenida Carlos VII, La Florida, la calle Bailén, etc.

Además, se puede ver la transformación en aspectos de la vida social como las fiestas, y el deporte con la inauguración del campo de la Florida o el nacimiento de la Deportiva Náutica tras desaparecer la playa y construir las piscinas.

En este ejemplar, también puede recordarse en las imágenes recogidas el contexto político y religioso que se vivía en esos años.

Los ‘Cuadernos Portugalujos’ se han convertido con el paso de los años en una publicación que recupera, conserva y difunde la memoria gráfica de Portugalete y además también sirve para conectar distintas generaciones que pueden comprender la transformación del municipio gracias a la recopilación de estas imágenes.

El Ayuntamiento ha editado 3.000 ejemplares impresos en papel que se distribuirán en el Centro Cultural Santa y en la Biblioteca Municipal.

Además, todos los detalles de este número, junto con explicaciones gráficas, se darán a conocer en la charla que Rubén Las Hayas, autor de la publicación, ofrecerá el 1 de junio en el Centro Cultural Santa Clara a la 7 de la tarde con motivo de la presentación de esta edición y el día 2 de junio en el Centro Social San Roque con una charla y proyección de imágenes para las personas mayores del centro, donde también habrá algunos ejemplares para su reparto.

“Esperamos que esta publicación despierte recuerdos entrañables entre todas las personas que accedan a él, y que también sirva para conectar a los vecinos de Portugalete con las raíces históricas que nuestro municipio tiene reforzando así nuestra identidad”, señalaron las responsables municipales en la presentación.

El cuaderno en formato digital estará también disponible, como es habitual en la web municipal de Portugalete.

 

sábado, 30 de mayo de 2026

EL PATIO ESCOLAR DE ZUBELDIA CUANDO LA TEJAVANA ERA COSO TAURINO


 La memoria urbana de Portugalete custodia rincones que han transformado por completo su función con el paso del tiempo, albergando vivencias infantiles actuales sobre los mismos escenarios donde antaño se congregaba la masa social de la Villa.

Las dos fotos superiores, hacia 1950, me lo trajeron a la memoria en la rueda de prensa anunciando el nº 37 de CUADERNOS PORTUGALUJOS que se presenta mañana en Santa Clara, y que nos permiten asomarnos a una estampa hoy desaparecida: las populares vaquillas celebradas en la emblemática Tejavana.

Para las generaciones actuales de escolares que corren y juegan a diario en el patio del Colegio Maestro Zubeldia, resultará sorprendente descubrir que ese mismo espacio, décadas atrás, se transformaba provisionalmente en un concurrido coso taurino. La primera de las fotografías capturada desde la arena muestra el edificio escolar erigiéndose de fondo, flanqueado por unos tendidos de madera improvisados que soportaban el peso de cientos de portugalujos entregados al festejo popular.

La segunda instantánea ofrece una perspectiva arqueológica y social igualmente valiosa del mismo festejo, orientando la mirada hacia las estructuras auxiliares de la lidia. Los toriles se habilitaron con presteza bajo el antiguo lavadero viejo, una edificación cuya fisonomía todavía evocarán con nitidez aquellos alumnos veteranos que llegaron a conocerla en un mejor estado de conservación antes de su desaparición definitiva.

Estas celebraciones en la Tejavana, con su mezcla de arquitectura civil, instalaciones de uso cotidiano como el lavadero y graderíos de fortuna, personifican un modelo de ocio popular y comunitario que ha quedado extinguido en la Villa. La recuperación y colorización de estos documentos gráficos no solo enriquece el catálogo visual de nuestra historia local, sino que sirve de puente generacional para que los más jóvenes comprendan la evolución del suelo que hoy pisan y estudian.

 

viernes, 29 de mayo de 2026

CUADERNOS PORTUGALUJOS CUMPLE 20 AÑOS

 


En diciembre de 1995 —hace ya tres décadas— la Fundación El Abra comenzó la publicación de la Colección El Mareómetro, una serie de libros que alcanzó los 24 ejemplares. Poco después, en 2006, vio la luz el primer número de una nueva etapa: CUADERNOS PORTUGALUJOS.

En su presentación inicial señalábamos que, avalados por la excelente acogida y el respaldo de más de 700 suscriptores, queríamos dar un nuevo impulso a la divulgación local. El objetivo era rescatar y sacar a la luz valioso material histórico que habíamos acumulado a lo largo de los años y que, por su formato, difícilmente encajaba en los libros tradicionales. Concebimos esta publicación como un complemento gratuito de la Colección, con una tirada de 3.000 ejemplares, financiada mediante la búsqueda de patrocinadores para cada número.

Con mayor o menor fortuna en la captación de ayudas —donde el Ayuntamiento de Portugalete fue siempre el principal apoyo—, la Fundación El Abra cerró su andadura habiendo editado 32 números de la revista, además de 6 monográficos bajo el título de TEMAS JARRILLEROS.

A partir de ese momento, y por petición expresa del alcalde, Mikel Torres, el Consistorio asumió la continuidad del proyecto, encargándose de su publicación y distribución. Desde entonces, mantengo la responsabilidad de su dirección y confección, respetando escrupulosamente el formato de texto bilingüe. Gracias a este compromiso institucional, CUADERNOS PORTUGALUJOS / PORTUGALETEKO KOADERNOAK alcanza hoy su número 37.

Como ya adelantamos, este ejemplar que se presentará y empezará a distribuir el lunes día 1 de junio está dedicado, a través de fotografías de la posguerra de las décadas de los 40 y 50, a ofrecer una crónica gráfica y rigurosa de lo que representaron aquellos años en nuestra historia local.

Quiero dedicar de manera muy especial este número a todas las personas nacidas en aquellas décadas, y en la anterior, que hoy disfrutan rememorando con nostalgia y cariño los años de su infancia y juventud.

jueves, 28 de mayo de 2026

EL PASO DE LA ÚLTIMA CENA DE ORDUÑA Y SU HISTORIA LIGADA A LA VILLA

 





Como anunciamos el próximo ejemplar de Cuadernos Portugalujos, que se presentará el próximo lunes día 1 de junio en el centro cultural Santa Clara, recogerá en más de un centenar de fotografías la vida en la villa en las dos primeras décadas de posguerra, los años 40 y 50 del siglo pasado.

Al margen de una primera parte dedicada al aspecto urbanístico de aquellos años en que los espacios verdes fueron codiciados por los constructores, la vida social es reflejada en imágenes del deporte, las fiestas, el comercio, vida social y sobre todo la actividad política y religiosa impuesta por el pensamiento del nacional catolicismo del régimen de la dictadura.

Dentro de la vida religiosa con sus grandes celebraciones y procesiones por las calles, recogemos aquí dos de las que aparecen en dicho trabajo la procesión de El Encuentro en el centro de la calle del Medio el viernes Santo y el paso de los Azotes.

Lo hacemos aprovechando la aportación que nos hace Txerra Cobos, de una fotografía del paso de la Última Cena que se conserva en Orduña, y que desconocíamos, un conjunto escultórico estrechamente ligado al patrimonio histórico de nuestras procesiones.

Completamos la entrada con otra fotografía digitalmente restaurada que nos aportó en su día Josemari Ruiz que capta la procesión del Viernes Santo, el 24 de marzo de 1967, en los últimos años de esta tradición local, con el citado paso de la última cena doblando la calle General Castaños hacia la iglesia.

Recordemos que la Semana Santa portugaluja contaba con una arraigada costumbre que comenzaba el Domingo de Ramos con la procesión de la "Borriquilla" desde el Ojillo, antesala de las procesiones del jueves y viernes santo, con los diversos los pasos del Cristo, la Dolorosa, los azotes o esta de la última cena.

La organización de estos desfiles corría a cargo de la Cofradía de la Vera Cruz, con tradición desde el siglo XVI. Refundada el 2 de enero de 1943 como la Cofradía de la Santa Escuela del Cristo del Amparo bajo la tutela de Ángel Chopitea, la entidad impulsó la creación y conservación de los pasos, guardados en los bajos de la casa parroquial.

Sin embargo, el año 1967 marcó el fin de esta época debido a dos factores determinantes como fue el cambio pastoral y la pérdida de espacio, con la demolición de la antigua Casa Parroquial en el Campo de la Iglesia, lugar de almacenaje, que obligó a dispersar las imágenes en sótanos y lonjas particulares.

Como atestigua la documentación actual de la Santa Escuela de Cristo de Orduña, el paso de la Última Cena que hoy se contempla en dicha localidad es, precisamente, una donación realizada por la Santa Escuela del Cristo del Amparo de Portugalete en la década de los años 60, tras la pérdida de su sede original.

miércoles, 27 de mayo de 2026

PLAZA DE LA RANCHERÍA EN 1940

 


Decíamos en las entradas anteriores que el próximo lunes día 1 de junio se presentará en el centro cultural Santa Clara, un nuevo ejemplar de Cuadernos Portugalujos, dedicado a mostrar gráficamente, mediante más de un centenar de fotografías, el paisaje urbano y humano de la Villa durante la posguerra, en las dos primeras décadas de la dictadura, años 40 y 50 del siglo pasado.

Y que como queríamos despertar la curiosidad de los jóvenes para descubrir la ubicación de las mismas, no poníamos texto y solamente la fecha, aunque en algunos casos el empeño resultaba difícil por lo que sí poníamos su nombre, como fue en este caso: Plaza de la Ranchería.

La calle Coscojales subía desde la Plaza hasta finalizar uniéndose con la calle del Medio en la Plazuela del Cristo.

En su ultima parte tenía un muro, seguramente restos de la antigua muralla de la villa, que lo separaba de la plaza de la Ranchería, la cual se unía con la plaza del Cristo a través de un estrecho pasaje entre dos edificios, siendo el de la derecha el “cuartelón”, desde donde antiguamente suministraban el rancho a los soldados allí acuartelados.

El proyecto urbanístico llevado a cabo en 1943 consistió en tirar las dos casas y construir una única (la existente actualmente) así como recrecer la calle de Coscojales hasta alcanzar el nivel con la plaza de la Ranche, lo que obligó a construir unas escaleras de subida. La terraza del actual bar Allende recuerda el nivel de la calle de entonces.

Para ilustrar mejor esta explicación hemos colocado junto a la foto que aparece en el Cuaderno, un dibujo que recoge la entrada de la “Ranche”.

La explicación de este cambio para las actuales generaciones, al igual que ocurre con el comienzo de la calle y su entronque con la Plaza, no deja de ser fácil.

martes, 26 de mayo de 2026

LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA DE LA CALLE SOTERA DE LA MIER (2)

 



Al repasar el material de nuestra publicación anterior, redescubrimos imágenes que ayudan a comprender la evolución de la entrada a la Villa por Azeta, popularmente recordada como la curva del Matadero.

La primera imagen combina dos postales de los primeros años del siglo XX. En ella destaca la ausencia de la subestación eléctrica, construida posteriormente en 1926.

La restauración mediante Inteligencia Artificial permite apreciar con nitidez el paisaje del primer plano que es el que nos interesa. Sin embargo, conviene recordar que la tecnología recrea detalles difuminados del fondo que no siempre son históricamente fieles.

El elemento que llama la atención y nuestro interés es el imponente muro tras la curva, levantado a mediados del siglo XIX durante la apertura de la carretera desde el Cristo hasta Burceña y del que quizás algún investigador nos puede aportar noticias.

La segunda fotografía muestra el entorno tras la construcción del grupo Miramar a mediados del siglo pasado, una estampa urbana que permanece en la memoria de las generaciones veteranas de la Villa.


lunes, 25 de mayo de 2026

LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA DE LA CALLE SOTERA DE LA MIER: OTRO PATRIMONIO DESAPARECIDO

  


El próximo lunes día 1 de junio se presentará en el centro cultural Santa Clara, un nuevo numero de Cuadernos Portugalujos, dedicado a mostrar gráficamente, mediante más de un centenar de fotografías, el paisaje urbano y humano de la Villa durante la posguerra, en las dos primeras décadas de la dictadura, años 40 y 50 del siglo pasado.

Dado que teníamos que dejar fuera muchas fotografías, evitamos extendernos en el texto, que debería ser mínimo, incluso en el título de las imágenes. Dejamos cada foto exclusivamente con su fecha, buscando despertar la curiosidad de los jóvenes para descubrir su ubicación, cosa que en algunos casos resulta difícil.

Es el caso de la foto que presentamos (aunque ofrezca la referencia de la torre de la iglesia), que le añadimos el título de calle Sotera de la Mier, con un singular edificio que marcó ese paisaje urbano de la villa durante las primeras décadas del siglo XX y que, lamentablemente, desapareció de forma definitiva durante los años de la dictadura, quedando borrado de la memoria colectiva local.

 Para comprender el origen de dicho edificio, debemos remontarnos al año 1926. En aquel momento, la sociedad Compañía Vizcaína de Electricidad decidió levantar una infraestructura clave en lo que entonces se conocía como el barranco de los Caños del Marqués de la Atalaya. El encargo del diseño recayó sobre el ingeniero industrial L. José Torróntegui, quien proyectó un complejo de indudable valor tanto técnico como estético, compuesto principalmente por dos elementos integrados:

La casa del encargado: El edificio residencial con una clarísima influencia de la arquitectura inglesa, muy en boga en determinadas construcciones civiles e industriales de la época en la Margen Izquierda.

La torreta de la subestación: Adosada a la vivienda albergaba la subestación eléctrica propiamente dicha. Su presencia no era meramente ornamental ni secundaria; cumplía la función estratégica de suministrar la energía necesaria para el correcto funcionamiento del tranvía de la línea Bilbao-Santurce.

Al fondo se puede divisar la silueta de la cúpula de la Basílica de Santa María, lo que permite ubicarla con absoluta precisión.

Un vacío en la memoria urbana de Portugalete. 
Debido a su demolición a mediados del siglo pasado, el rastro físico de esta estación se perdió por completo, y las generaciones posteriores han crecido desconociendo que este singular rincón de influencia estética inglesa existió en sus últimas década bajo el grupo Miramar.

Para ayudar a recordar mejor, hemos colocado la segunda foto correspondiente a los ultimos años antes de se demolición.

domingo, 24 de mayo de 2026

LA PUNTA DEL MUELLE, ESPACIO LÚDICO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX




Revisando las fotos que nos cedió nuestro amigo Juanito Real de Asúa y como recuerdo a su amistad, seguimos mostrando algunas relacionadas con la punta del muelle de Hierro.

En la superior embarcando en el pequeño espigón utilizado por los miembros del Sporting Club y que este verano ha recuperado especial utilización para tomar el sol a falta de espacio en las piscinas y en la inferior a lo largo de la parte inferior del morro del muelle en algún tipo de concurso con maquetas de veleros.

Publicada el 16 de julio 2020





sábado, 23 de mayo de 2026

FOTOGRAFIAS ANTIGUAS: LA COSTA HASTA SANTURTZI






Si la foto más antigua de la Villa es de 1864 con los arenales de Sestao, hoy traemos esta otra de la que desconocemos su fecha con los arenales hacia Santurtzi.
Con ambas fotos inauguramos en febrero del 2002 el primer libro de fotografías de Portugalete que representaron a partir de entonces una popularización de las viejas imágenes portugalujas y fueron el comienzo de un gran desarrollo posterior.
Si en la foto anterior, cuando publicamos el libro Portugalete en la fotografía (1864-1930), desconocíamos su autor, en esta tampoco lo sabemos hoy y ni siquiera la fecha.
Disponemos no obstante de personas mas preparadas en el tema a quien consultar como es en este caso José Luis Garaizabal, quien nos apunta algunos detalles a tener en cuenta:
En primer lugar nos señala que la foto está sacada desde la Torre del Piloto, junto al actual mareómetro y como no se ve el rompeolas, que comenzaría en 1888, es anterior a esta fecha.
A la izquierda de la foto se ve la roca llamada La Peñota y a continuación la batería de Campo Grande con sus muros, hasta donde llegaba nuestra playa del Salto y que los santurtziarrak la llamaban playa de Gampo Grande. Entre ella y el núcleo urbano en torno a su iglesia, ayuntamiento, “casa grande” y puerto pesquero, se puede ver el elegante palacete de San Ginés con su torre simulando un faro.
Para ayudar en esta observación añadimos la segunda foto similar tomada desde el mismo lugar y con casetas de baño junto a la orilla del agua.
Lo primero que nos salta a la vista es el rompeolas en construcción (con distintas alturas en el muelle) cuya obra finalizaría en 1902, y por lo tanto no aparece el palacio de Oriol (h.1905), destacando el aumento de casas en Santurtzi y sobresaliendo, antes del palacio de San Ginés, el de Arana Bildosola (así figura en un libro de fotos de Santurtzi).

No hemos querido recurrir a nuestro amigo santurtziarra y colaborador Jon Koldo Fdz. García de Iturrospe, pero si tiene algún detalle que aportar se lo agradeceríamos.


Publicado el 29 de enero 2018









viernes, 22 de mayo de 2026

PERSONAJES PORTUGALUJOS AL FINAL DEL SIGLO XX

 




 

Angel Mari Acillona, “Arrieta”, nos facilita esta fotografía de un grupo de portugalujos que fueron muy populares entre nosotros y que según nos comenta representan a una época social en la Villa irrepetible y ya pasada.

Sus nombres y apodos, sin que este quisiera ser nunca ofensivo, son: Joseba Aldazabal, “Cazurro”, José Ignacio del Campo, “Pajaro loco”, Edu Landabaso, “Estemur” y detrás medio tapado, “el Txiki”, Txiki Martínez Lasuen.

Recordando a este último, recogemos de una entrada anterior la presencia de su hermano "el Titi", como patrón portugalujo en la Concha junto al dictador Francisco Franco.

jueves, 21 de mayo de 2026

LA DESAPARICIÓN DE LA DÁRSENA DE LA ESCALA ANTE LA LLEGADA DEL FERROCARRIL

 

La historia de la fotografía en nuestra Villa hunde sus raíces en la década de 1890, época en la que se constata la presencia de los primeros profesionales, incluidos dos fotógrafos franceses residentes. En este contexto surge la figura de A. de Laca, autor de una de las excepcionales imágenes que hoy compartimos. Aunque la primera fotografía carece de firma, su cronología y estilo sugieren que bien podría pertenecer también a su autoría.

El estudio de Laca se situaba en el txoritoki (ático) de la casa colindante a la Torre de Salazar. Esta ubicación no era casual: los fotógrafos de la época buscaban las plantas altas para aprovechar la máxima claridad natural. Curiosamente, este mismo espacio sería utilizado años más tarde como estudio por el pintor y escultor José de Lecue, en cuyos fondos fotográficos fue hallada esta imagen.

Publicar hoy estas instantáneas totalmente restauradas nos permite recuperar visualmente una fisionomía de Portugalete que se desvaneció a finales del siglo XIX. Las imágenes muestran cómo, tras la Plaza, la ría se adentraba buscando refugio de los vientos del norte en el fondeadero conocido como La Escala, situado al inicio del Muelle Viejo.

Como bien documentó José Luis Garaizabal en su estudio sobre el Final de la dársena de la Escala, el relleno de este espacio se ejecutó en 1890. El objetivo era ganar terreno al mar para dotar de una estación término a la línea de ferrocarril Bilbao-Portugalete. Hoy, quienes pasean frente al edificio de la estación —inaugurado aquel mismo año— quizá ignoren que bajo sus pies se encontraba el antiguo refugio de nuestras embarcaciones, y que ese es el origen del nombre de la calle Muelle Viejo, una vía que hoy, paradójicamente, ya no siente el latido directo de la marea.


miércoles, 20 de mayo de 2026

1915: LA BENDICIÓN DE LA BANDERA DE LOS EXPLORADORES DE PORTUGALETE Y SU VISITA AL ÁRBOL DE GERNIKA

 

El mes pasado la prensa se hizo eco de la celebración por parte del movimiento scout de Bizkaia de sus 60 años en Bilbao. Más de 2.500 personas, entre jóvenes, monitores y familias, celebraron en el Parque de Doña Casilda el día de Gorka Deuna, festividad del patrón del escultismo

Aunque los sombreros y uniformes de Baden-Powell y sus muchachos quedaron en el pasado y en las películas, pervive su mensaje principal: «Tenéis que dejar este mundo mejor de cómo lo habéis encontrado».

En Portugalete fue dicho año de 1966 cuando nació en La Florida el grupo Ama Lur y la prensa recoge el recuerdo de Arturo Antón, «54 años y desde los 10 metido en esto», que llegó al escultismo a través de «mis hermanos mayores, que estaban dicho grupo, Ama Lur. A partir de los 18, pasé a ser monitor y ahora están mis hijos en el grupo», cuya pañoleta, «no pañuelo», llevaba al cuello.

Nosotros hoy nos sumamos a la celebración aportando a la memoria visual de nuestra Villa un momento clave de principios del siglo XX. La fotografía, capturada por el fotógrafo Amado y publicada en la revista Novedades en 1915, inmortaliza la solemne bendición de la bandera de los Exploradores de España en Portugalete y la que nos cedió Juanjo Novella completa la noticia con una de sus primeras excursiones al árbol de Gernika.

El acto de la bendición de la bandera, celebrado en la Basílica de Santa María, con su presidente Julio García-Borreguero a la derecha, representó un hito para el movimiento scout local, fundado bajo los ideales de Baden-Powell. En la imagen se puede observar la marcialidad de los exploradores con sus uniformes clásicos —sombreros Stetson y polainas— junto a las autoridades civiles y militares de la época. El pequeño que aparece en la fotografía era Raimundo Pérez.

La bandera, símbolo central de la identidad de la tropa, destaca por su iconografía solar, un emblema que marcaba la modernidad y el compromiso cívico de la juventud de aquel entonces en Bizkaia.

Gracias a la labor de archivo, podemos hoy apreciar esta escena restaurada, devolviendo el color a un fragmento fundamental de nuestra historia social.



martes, 19 de mayo de 2026

HISTORIA DEL HOTEL Nº 6: REINAUGURACIÓN DEL HOTEL EN 1902

  


En la historia del Puente Colgante Boutique Hotel, han sido varios los momentos en que tras las guerras civiles o el incendio del siglo XX se han celebrado reinauguraciones. Hoy recordamos la que con mayor solemnidad tuvo lugar en 1902 a la vuelta de Cuba de su dueño.

MANUEL CALVO, regresó en 1898 instalándose en la zona del edificio que tenía reservada, “la parte mejor si no la mayor de la casa”. Venía acompañado de sus dos ahijadas y sirvientas morenas Jacinta y Salomé, y su fiel mayordomo de origen alavés Fidel Galtier. Establecido aquí recibía numerosas visitas de personajes importantes destacando sobre todo el marqués de Comillas, Claudio López Bru, hijo de su amigo y compañero Antonio López, a quien Manuel Calvo quería como a hijo suyo, y a quien dejaría como principal heredero y Francisco Romero Robledo, que fuera presidente del Congreso.

Como el Hotel tenía ya 30 años, no quiso hacer una reforma, sino que decidió “instalarlo nuevamente por completo, resultando un edificio de primera clase”. Según las crónicas de la época, “constaba de sala buffet y comedores para 150 cubiertos y 41 habitaciones aparte de las dependencias, todo amueblado con exquisito gusto y con gran lujo, estando el servicio montado como en los primeros de su clase”.

A la inauguración solemne, el domingo 1 de junio de 1902 con el nombre de HOTEL PORTUGALETE, asistieron autoridades políticas, como el Gobernador, Fernando Carranza, vicepresidente de la Diputación, así como los representantes de la prensa. Como al final Calvo no pudo estar presente los asistentes le enviaron un telegrama de felicitación.

La prestigiosa firma fotográfica Laurent inundó entonces el mercado con la postal que reflejaba la unión del PUENTE COLGANTE con el HOTEL que un siglo después, en la reinauguración de 2002, se oficializó en el actual nombre de PUENTE COLGANTE BOUTIQUE HOTEL.

lunes, 18 de mayo de 2026

MANUEL LAFITA BABÍO (1900-1986) MÉDICO

 

El periódico enportugalete.com nos ha ofrecido la ficha de este portugalujo, que localizamos en la Memoria, Hospital San Juan de Dios de Santurtzi: 100 años cuidando de los «vizcaínos dolientes»:

 Como su hermano menor, Felipe, sus raíces portugalujas se establecieron en la Villa con la llegada en 1849 de su abuelo, un marino gallego, Jacobo Babío Amor que se casó aquí con Dominica Osteocoechea. Así mismo su madre Felipa, se casó a su vez con Isidoro Lafita un marino de Plentzia y vivían en el Muelle Viejo, hasta que tras nacer su hermano y morir ella unos años después se trasladaron a Santurtzi. Fue enviado a estudiar medicina a Valladolid y tras finalizar sus estudios se licenció en 1924.

Casado con Belmira Gorostiza de la Fuente, en 1927 fundó el Laboratorio Lafita de análisis clínicos en Bilbao. Obtuvo la plaza de especialista en análisis clínicos del Instituto Provincial de Higiene, encargado de las campañas de vacunación, higiene y desinfección de todo el territorio vizcaíno.

Asimismo, estuvo entre los fundadores del Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ). Cuando la gran mayoría de los médicos se oponía a su creación, Manuel Lafita fue uno de los que en 1934 aportaron el primer capital al Igualatorio Quirúrgico y de Especialidades, precursor del IMQ fundado en 1943. Fue vicepresidente de la Junta del Colegio de Médicos de Bizkaia de 1935 a 1936, que funcionó con el permiso del Gobierno republicano, pero sin el beneplácito del Colegio.

Durante la Guerra Civil fue movilizado por la sanidad militar del Gobierno vasco y ejerció en el Hospital San Juan de Dios, con el que ya colaboraba de forma altruista como jefe del laboratorio desde su inauguración en 1924. Terminada la guerra, mantuvo su plaza de epidemiólogo en la que entonces pasó a llamarse Jefatura Provincial de Sanidad.

En 1952 sería galardonado con la Orden Civil de Sanidad, vivía en Santurtzi y atendió el laboratorio hasta su transformación en clínica general en 1968.

domingo, 17 de mayo de 2026

JUEGOS INFANTILES DE POSGUERRA

 


El 26 de diciembre de 2008 anunciamos con esta entrada un artículo que luego publicaríamos en el nº 13 de CUADERNO PORTUGALUJOS con recuerdos de la posguerra: El ingenio y el riesgo en los juegos infantiles. 

Evocar la infancia en los años de la guerra y la posguerra es navegar entre recuerdos de hambre, racionamiento y frío. Sin embargo, como bien relata nuestro recordado amigo Marcos Merino Martínez, la necesidad agudizaba el ingenio. A falta de juguetes comerciales, la calle del Ojillo (su calle) se convertía en un escenario de creatividad pura donde el "pasarlo bien" era un acto de resistencia.
   Juguetes nacidos de la nada.
   En aquellos veranos interminables, la escasez de dinero obligaba a inventar. Los juegos más comunes se construían con lo que se tenía a mano:
   Las chapas y el champlón: utilizando tapones de botellas o madera.
   La goitibera: fabricada artesanalmente con tres pequeños rodamientos.

   Pelotas de papel o lana: cosidas o amarradas con cordel para jugar en los pórticos de las iglesias.
   Habilidades naturales: desde aprender a nadar en el Muelle Viejo usando vejigas de res como flotadores, hasta fabricar cerbatanas con cañas y agujas.
   La picaresca y las "venganzas" infantiles.
   El relato nos traslada también a las travesuras en los portales durante el invierno. Era común el uso de hilos amarrados a las aldabas de las puertas para gastar bromas a los vecinos, o el uso de botes de hojalata estratégicamente colocados para recibir a los inquilinos con sorpresas poco agradables.
   El peligro a la vuelta de la esquina.
Lamentablemente, la posguerra también dejó una huella trágica. El acceso a materiales peligrosos, como restos de pólvora, proyectiles abandonados o incluso explosivos reales confundidos con juguetes, transformó en ocasiones la diversión en tragedia. Marcos recuerda con tristeza accidentes mortales provocados por armas artesanales o granadas olvidadas que marcaron para siempre a las familias de la calle.

Estos recuerdos, que hoy parecen lejanos, forman parte de nuestra memoria colectiva. Son el testimonio de una generación que aprendió a jugar entre las grietas de una época difícil, donde la frontera entre la diversión y el peligro era, a menudo, demasiado delgada.

sábado, 16 de mayo de 2026

PORTUGALETE HACIA 1953



En muchas casas portugalujas se suelen conservar viejos recortes de prensa con noticias de la Villa, a veces sin fecha ni referencia alguna. Corrientemente, el cambio generacional hace que el interés por la noticia o imagen recogida en esos viejos papeles desaparezca totalmente acabando en la basura.
Esto ocurre frecuentemente con viejas fotografías guardadas por los padres y que a los hijos, al desaparecer aquellos, no les interesan o les estorban.
La foto que presentamos es un ejemplo de ello. Una amarillenta hoja de periódico, al parecer madrileño (estilo ABC), sin fecha ni cabecera, con un artículo de Luis de Castresana sobre El bocho, y con un pie de foto donde indica algo ya tradicional: Vista aérea de Bilbao.
Se señala que la foto pertenece a la serie “España desde el aire” realizada por Trabajos Aéreos y Fotogramétricos.
La mala calidad del papel, en aquellos años de posguerra, dificulta la reproducción, pero es lo que hay, y solamente con los medios informaticos hemos conseguido mejorar la foto y así lo presentamos ahora en 2026.
Para fijar la fecha, cada uno se centrará en detalles concretos. Nosotros hemos utilizado dos: No se habían comenzado las obras del Grupo Miramar tras la iglesia, que se empezaron, según el libro de Mª Mar Domingo, Construyendo Portugalete…., en 1953 y en ese año la obra del Colegio Santa María estaba terminándose.

Publicado el 8 de mayo 2012

viernes, 15 de mayo de 2026

HEMEROTECA: BITACORA JARRILLERA: EL HEROICO RESCATE DEL ALCALDE DE BILBAO EN 1862

 



Aunque el tema ya lo hemos recogido en otra entrada hoy ofrecemos este recorte de prensa que se nos envía que corresponde a La Gaceta del Norte del 15 de agosto de 1962, recogiendo un articulo del entonces archivero Municipal de Bilbao Manuel Basas.

Nos recuerda que aunque nuestra historia esta forjada por marinos y comerciantes, pocos relatos capturan la nobleza humana de sus dirigentes como el ocurrido el 4 de agosto de 1862. En aquella fecha, lo que comenzó como un tranquilo paseo de verano se transformó en una gesta de valor que hoy, más de un siglo después.

El suceso tuvo lugar en «La Peñota», y para contextualizar visualmente este relato, contamos con las litografías de Pedro Pérez de Castro (1823-1902), un destacado pintor y militar español cuya obra es fundamental para entender el paisaje urbano y natural del siglo XIX. Pérez de Castro destacó por su precisión en la captación de ambientes costeros y arquitectónicos, dejando un legado iconográfico imprescindible de la costa vasca. Sus grabados de La Peñota y la torre del piloto no solo poseen un alto valor artístico por su manejo de la luz y la atmósfera romántica, sino que sirven como un documento histórico fiel del entorno geográfico

Basas nos relata un rescate contra la corriente. Aquel lunes de agosto, tres figuras destacadas de la Villa paseaban por el muelle: don José de Landecho, don Luciano de Urizar y el entonces alcalde de Bilbao, don Mariano de Larrínaga. Al advertir los gritos de auxilio de dos jóvenes que eran arrastradas por el mar, Larrínaga no vaciló.

A pesar de vestir de etiqueta (levita y bombín) y de padecer una dolencia física que le aquejaba, el alcalde se despojó de sus prendas exteriores y se lanzó al agua. Según las crónicas, nadó velozmente para alcanzar a la primera joven y ponerla a salvo en las rocas. Sin detenerse a recuperar el aliento, volvió a arrojarse al mar para rescatar a la segunda muchacha, quien ya desaparecía bajo las olas, logrando extraerla con la ayuda del marinero Rodríguez.

Las jóvenes rescatadas pertenecían a dos apellidos fundamentales del Bilbao ochocentista, la familia Barañano, vinculada al comercio y la industria del tabaco, representaba a la burguesía que impulsaba el crecimiento de la Villa. y la familia Rotaeche, conocidos industriales y comerciantes cuya presencia en la vida social bilbaína era constante.

El impacto del suceso fue tal que el 11 de agosto de 1862, el teniente de alcalde Rafael de Uhagón llevó el asunto ante la asamblea de regidores. A pesar de la propia "repugnancia" de Larrínaga a ser homenajeado, el Ayuntamiento bilbaíno decidió por unanimidad dejar constancia oficial de su «rasgo de abnegación y sacrificio en favor de la Humanidad».


jueves, 14 de mayo de 2026

VISTA DE LAS REGATAS EN EL ABRA DESDE EL ALTO DE KANPANZAR



Tras las vistas de ayer, vuelvo con otra foto tomada desde el alto de Kanpanzar, con publico presenciando las regatas que se celebraban en el Abra en la zona de Las Arenas.

Durante las tres primeras décadas del siglo XX se tiene constancia de la celebración de regatas de traineras, bateles o botes de pesca en el campo de regatas situado al resguardo de la mojijonera de Las Arenas con balizas junto a la playa y en las cercanías del contramuelle de Arriluze. Le añadimos el encabezamiento de uno de los programas de las regatas de aquellos años.

Consultando a José Luis Garaizabal, nos apunta que ya está construida la clínica de San Juan de Dios (1924), ha desaparecido Villa Leode (1945) y el inmenso muro que construyó su vecino Lucas Urquijo (1911), ya está concluido el muelle Evaristo Churruca sobre la mojijonera, y se aprecia la torre de la nueva iglesia de Las Mercedes (1944). Las Arenas, Neguri y Algorta siguen creciendo, pero conservando el arbolado sobre las antiguas dunas, hermoseando los chalés, mansiones y palacetes.

Nos completa además la entrada con la fotografía inferior que muestra una regata de bateles en el campo de regateo de Las Arenas, al fondo la “bonita aldea” con sus palacetes sobre el acantilado y el núcleo urbano bajo la protección del Serantes.

Dicha regata se celebró el domingo 29 de Julio de 1934 y participaron Santurce, Luchana, Algorta y los Raspas del Embarcadero según informaba “La tarde”, y recogida por Karla Llanos en su blog “Memorias de Getxo”.

Como podemos apreciar, muchos botes jalonaban también el campo de regateo, destacando la lancha o barco donde estaría situado el jurado y los miembros de la organización que solía correr a cargo del Marítimo del Abra.

Destaca por su poca longitud el muelle de la mojijonera, aunque la escollera iba avanzando hacia El Abra.