lunes, 26 de octubre de 2026

CERRAMOS LA PAUSA DE ESTE MES, RECORDANDO A "LAS CHICAS DE “EL METRO”

 

Hace unos días anunciábamos un alto temporal en la rutina del blog. Sin conocer con precisión el alcance de los próximos tiempos, somos optimistas, y aunque la incertidumbre forma parte del camino, lo importante es tener claro que no será un obstáculo para seguir adelante con esta labor de divulgación, aunque se deba recurrir en algún momento a programar alguna entrada antigua. El blog seguirá activo, la vida se vive día a día, y el compromiso permanece intacto.

Retomamos la actividad tras encontrar en las redes sociales una fotografía del Pub The Metro, con el jefe de barra acompañado de sus chicas, lo que nos ha hecho recordar a las otras «chicas» que les precedieron. Sobre las mujeres que formaron parte de la historia del emblemático Bar El Metro de Justo Martínez, aprovechamos para poner en valor su papel fundamental, a menudo relegado a un segundo plano en las crónicas tradicionales pero esencial para entender el alma de aquel establecimiento. Puri y Conchi son nombres inseparables en el recuerdo de «El Metro», ya que estuvieron siempre tras el mostrador codo con codo junto a Justo, formando parte indispensable del negocio familiar.

Más allá de servir vinos o preparar las tradicionales banderillas, mujeres como Puri y Conchi sostenían el día a día del bar. Gestionaban la hospitalidad, mantenían el orden y tejían esa red social y humana tan característica de los bares de la época en la Villa. La historia de estas mujeres también está unida al final sentimental del local, ya que el bar cerró sus puertas tras la muerte de Justo Martínez en 1978, quedando para siempre en el recuerdo como el epicentro de la vida social portugaluja.

Posteriormente, su etapa convertida en el Pub The Metro transformó por completo el concepto original del local, adaptándolo a los nuevos tiempos de la movida y el ocio nocturno en el Casco Viejo. Aunque la memoria popular siempre mantendrá en el altar de la nostalgia la estampa clásica de Justo Martínez y su familia tras la barra, el espacio que durante décadas había sido templo indiscutible del vino y las tertulias cambió para acoger a las nuevas generaciones de jóvenes, enfocando su actividad hacia las horas de la noche, la música y las copas.

Se quiso conservar la esencia identitaria del lugar al mantener la denominación de «The Metro», un claro reconocimiento a la enorme popularidad que arrastraba el antiguo bar de Justo Martínez y aprovechando el tirón sentimental que el nombre ya tenía en el imaginario colectivo jarrillero. Formó parte de esa transformación hostelera del Portugalete histórico donde las antiguas tascas dieron paso a los pubs orientados a la juventud de los años 80 y 90.

domingo, 25 de octubre de 2026

EL DESAPARECIDO BARRIO DE LOS HOYOS Y SU ESCUDO ECLESIÁSTICO




En el barrio de Los Hoyos, a cien metros de altura, se encontraba una pequeña barriada en la que destacaba un grupo de tres caseríos donde vivía desde finales del siglo XIX la familia Gutiérrez-Barquín, que eran conocidos por el apodo de “los pasiegos” ya que se dedicaban a la cría de vacas pasiegas y a la venta de su leche.
La casa central era la más notable del conjunto, apreciándose en la foto superior derecha su fachada principal de color ocre, dos columnas pintadas en tono más claro, que simulaban sujetar una viga horizontal y sobre ella, un friso decorado con círculos y un renglón con lo que parece una leyenda en caracteres extraños. Hasta donde sabemos, la casa había pertenecido a Mª Concepción Orbegozo, pero desconocemos los propietarios anteriores. En 1861 la vendió al matrimonio formado por Anacleto Sugasti Guernica y Petra Ariño Gorostiza. En 1884, pasó por herencia a sus dos hijos, José y Concepción, quienes alquilaron la casa a “los pasiegos”. Tras la guerra civil, pasó en propiedad a los Gutiérrez-Barquín, que hasta entonces estaban de alquiler. La foto a caballo pertenece al album familiar.
Si curiosa era la fachada, no menos lo era el escudo tallado en el dintel de la puerta de entrada, lo que evidencia que el escudo tiene la misma antigüedad que la casa. Este escudo ya nos fue relatado en 1985 por Loyola y Xabier Martínez Bilbao en el Boletín nº 7 de ETNIKER-BIZKAIA. El escudo, antes a cubierto bajo el balcón, ha perdido algunos detalles al haber estado almacenado al aire libre, aunque tapado, tras el derribo de la casa hace diez años. Presenta una mitra que actualmente es característica de los obispos y abades mitrados, decorada con una cruz, no apreciándose las dos cintas colgantes llamadas ínfulas. La acompañan dos llaves cruzadas, que simbolizan a San Pedro y a los lados dos letras grabadas, una “S” y una “J” o “I” coronada esta por una punta de flecha. Todo el conjunto denota un claro origen católico y no sería raro que la casa hubiese pertenecido a un jesuita, dado que la Compañía de Jesús se dice en latín, Societatis Iesu (De la Compañía de Jesús) y siempre acompañan al nombre de cada uno de sus miembros.
Loyola y Xabier, también informaron que el dintel de la ventana derecha de la planta baja, tenía grabados los signos IHS, Iesus Hominum Salvator (Jesús Salvador de los hombres). Este monograma fue adoptado como sello por Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.
Tras la colaboración de José Antonio Gutiérrez–Barquín, propietario en la actualidad de dicho escudo, completaremos mañana la información de que disponemos de este escudo.

JOSÉ LUIS GARAIZABAL 

Publicado el 9 JULIO 2015



sábado, 24 de octubre de 2026

LA VIRGEN DEL ROSARIO DE LAS CASAS DEL PROGRESO EN LA PLAZA EN 1950




Entre las fotografías que nos ha facilitado Arturo Nubla referentes a Repélega, nos encontramos con esta interesante instantánea. Aunque no tenemos noticias precisas del acto, suponemos que, bajo los auspicios de Monseñor Chopitea, se intentaba concentrar en la Plaza todas las imágenes marianas de la Villa.

En esta ocasión, a hombros de gentes de Repélega, vemos la imagen de la Virgen del Rosario, que había dejado por un día su hornacina en el poblado de Casas Baratas de El Progreso.

La escena está fechada en el año 1950. Como mostramos en publicaciones anteriores, en 1940 se había inaugurado el nuevo edificio de la Plaza de Abastos y su entorno, el cual aparece aquí con la Casa Vicente al fondo. Para ayudar a visualizar mejor el emplazamiento, añadimos la conocida fotografía del comienzo de la calle Coscojales.

  

Publicada el 31 de octubre 2016


viernes, 23 de octubre de 2026

RECORDANDO LOS INICIOS DE LA ENSEÑANZA EN EUSKERA EN PORTUGALETE



Fue en una entrada del 15 de enero de 2012, con el grupo Elai Alai metido de lleno en el año de su cincuentenario, cuando Miren y Aintzane Pradas nos enviaron una pegatina histórica con la inscripción: PORTUGALETEKO IKASTOLAK F. XABIER ERRIKOA.


La primera ikastola de la Margen Izquierda fue la impulsada por Elai Alai en sus locales de la calle Santa María, que con los años llegaría a convertirse en la actual ikastola comarcal de Asti Leku. De su tronco brotó también una rama con vocación de enseñanza pública, Errikoa, que luego se integraría en el centro Kanpanzar, dentro de la red pública. Hoy en día, cuando en todos los colegios públicos y privados de la Villa se imparten clases en euskera, es de justicia recordar a los primeros padres que se arriesgaron con sus hijos a ensayar que recibieran la enseñanza en euskera.

El libro del Elai Alai preparado para recoger su historia detalla los hitos fundamentales de este proceso:

·        Los orígenes y los pioneros (1963): Los primeros en involucrarse fueron Alejandro Etxebarría, Andoni Urigüen, Sabin Ipiña, Josetxu Beitia y Pablo Escudero. Con sus pequeños emprendieron la experiencia utilizando la vivienda de este último, donde tuvieron lugar las primeras clases a cargo de una joven andereño, Itziar Beistegi, sin título de maestra, que se desplazaba diariamente desde Bilbao.

·        Crecimiento y nuevos espacios: Tras una intensa labor de captación, se consiguió aumentar el grupo con Ángel Díaz de Ulzurrun, Andoni Larrauri, Juan María Uribarri, Laurentzi Isusi y Félix Aranbarri, sumando una decena de alumnos. El curso siguiente se trasladaron a la casa de Josetxu Beitia, que disponía de una estancia con salida directa a un patio para esparcimiento de los niños. Allí la andereño fue otra joven, Itziar Mimentza, euskaldun aunque también sin titulación ni experiencia.

·        Aula parroquial y sede definitiva: En el curso 1964-1965, el párroco D. Pablo Bengoetxea cedió una de las aulas de la Casa Parroquial donde impartía catequesis. Ante su inminente derribo, la Junta de Padres —cuyos integrantes tenían tareas en Elai Alai— decidió trasladarse a un piso vacío propiedad de Félix Aranbarri. Finalmente, en octubre de 1967, disponiendo ya Elai Alai de su sede en la calle Santa María, la ikastola comenzó una nueva etapa incorporando a otra andereño, Arantza Elu Mendizabal, esta vez en posesión del título de Magisterio.


jueves, 22 de octubre de 2026

LOS PRIMEROS “MOQUEROS” DE PAPEL NACIERON EN PORTUGALETE




José Manuel López Díez, nos ha facilitado esta noticia que apareció en el Boletín de la Industria y Comercio del Papel, de Madrid en 1908.
Siempre se ha comentado que Juan José Conde-Pelayo, “el médico de los pobres” fue el precursor del uso de los pañuelos de papel y así lo recogieron tanto Indalecio Prieto como su nieta Leonor Tejada.
Decía el primero: “Cuando se le seca la boca, bebe un sorbo de agua y se seca los labios con una cuartilla de papel de las que lleva para ese cometido y para sonarse las narices, forma con ella una bolita y luego de usarla la arroja al suelo. Conde Pelayo se ha adelantado en más de medio siglo a inventar los higiénicos "kleenex".
Por su parte su nieta lo completaba: “Don José había padecido una grave infección de la nariz, y la atribuía al hecho de llevar el pañuelo en el bolsillo. Desde entonces no volvió a usar pañuelo de tela. Encargaba papel de seda a la Papelera Española –de quien era el mejor cliente particular– recortado en hojitas de aproximadamente 14 por 20 centímetros. Siempre llevaba un paquete de estas hojitas... que habían sido previamente desinfectadas en el horno de la cocina de su casa. Y cuando visitaba a algún enfermo, dejaba en la casa un paquete de hojas de papel, con la orden terminante de que el enfermo sólo usara aquellas hojas. Con lo que, cuando alguien iba a visitar a sus enfermos y veía el paquetito de papeles a la cabecera de la cama, era habitual que exclamara: "Ah! su médico es don José, verdad?"
Pues bien, la noticia que hoy recogemos le confiere carácter oficial, pudiendo afirmar que Don José fue el inventor de los actuales pañuelos de papel.


Publicado el 8 de abril 2014




miércoles, 21 de octubre de 2026

PINTURA DE JOAQUÍN PALLARÉS: «MUELLE DE CHURRUCA EN PORTUGALETE» (1901)


Fue en una entrada publicada el 7 de junio de 2011 cuando Dani Docampo rescató esta magnífica obra tras realizar una exhaustiva labor de rastreo en las hemerotecas de la época.

Joaquín Pallarés (1853-1935) es uno de los pintores aragoneses más reconocidos. Se formó, como tantos otros artistas de su generación, en Zaragoza y Madrid, completando posteriormente sus estudios en París y Roma. Entre 1897 y 1906 residió en la capital francesa, donde desarrolló una abundante producción artística que le otorgó un merecido prestigio internacional.

En 1901 visitó Portugalete y plasmó con su pincel esta bella estampa del Muelle Nuevo. La composición destaca por elementos tan singulares como la farola, una mujer con sombrilla portando flores, los pescadores de caña apostados en el muelle y las embarcaciones navegando por la ría.

El cuadro fue empleado para portada de la revista semanal ilustrada La Lectura Dominical en su número del 25 de agosto de 1901, cuyo ejemplar hemos recuperado y aplicado color para la ocasión.

Pallarés obtuvo importantes galardones, como medallas en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1895 y 1900, y su obra se encuentra representada en el Museo de Arte Moderno de Madrid y en destacadas galerías extranjeras.

 


martes, 20 de octubre de 2026

DE LA ESCUELA DOMINICAL AL CENTRO XABIER DE LAS JAVERIANAS


Revisando viejos papeles, hemos encontrado unas cuartillas escritas por Teresa, Mª Jesús y Mª Carmen Carranza en las que nos hablan de la figura de doña Fernanda Carranza y de los Campos y de la impagable labor social y educativa desarrollada en la Villa. La entrada original fue publicada el 21 de noviembre de 2016.

Los aspectos más destacados de este legado se refieren a que Doña Fernanda impulsó la Escuela Dominical, que funcionó inicialmente en una escuela pública hasta que se edificó la casa de pisos aneja a su casa-palacio, en cuyos bajos se instaló una capilla pública. La escuela contaba con un amplio salón con escenario para funciones de fin de curso y un entresuelo habilitado como cocina para impartir clases de economía doméstica.

Esta institución desempeñó un papel fundamental en la alfabetización de numerosas jóvenes de la Villa. Asimismo, organizó excursiones culturales y brindó un apoyo integral a familias sin recursos: ayudaba a regularizar situaciones matrimoniales mediante donativos y ajuares, facilitaba viviendas y sufragaba la dote a aquellas jóvenes con vocación religiosa que lo necesitaban. La escuela mantuvo su actividad hasta el estallido de la Guerra Civil en julio de 1936.

Las autoras recuerdan la gran serenidad de doña Fernanda quien, durante un registro domiciliario en la contienda, reconoció a uno de los milicianos como hijo de una antigua alumna, saludándole por su nombre e interesándose por su familia, lo que desconcertó al grupo provocando que se marchasen sin concluir el registro. Trágicamente, el 13 de junio de 1937 una bomba destruyó por completo la biblioteca familiar ubicada en el ático de la casa de la Plaza, perdiéndose toda la documentación histórica.

Con el deseo de dar continuidad a su labor educativa, doña Fernanda donó en vida la casa, la casa de pisos y los terrenos que se extendían hasta la Plazuela del Cristo para que se instalasen las Madres Javerianas en 1954. Tras su llegada, la orden religiosa combinó su labor docente con la cesión de espacios para ejercicios espirituales y la recuperación de la Escuela Dominical en los bajos.


lunes, 19 de octubre de 2026

LA CONSTRUCCION DEL ACTUAL BATZOKI: CONSTITUCION DE “GURE KABIJA S.A.”




Esta entrada la firmó Tasio Munárriz el  29 julio 2912 , la ilustramos con la fotografía de la primera década del siglo XX, que sirvió de tarjeta postal a una serie distribuida por la Librería Villar de Bilbao y llevaba por título “Iglesia de los P. Agustinos”. A su derecha se puede ver la parte baja de la calle Nueva antes de construirse el Batzoki. Entre éste solar y el Hotel había una cervecería que  fue ocupada por construir el edificio del Mercado.

    En 1934 se constituyó la sociedad Gure Kabija S.A. como una tapadera del batzoki. Alquilaba su local al Partido Nacionalista Vasco para que, en el caso de que éste fuese ilegalizado y sus bienes incautados, los accionistas no perdiesen la propiedad. Emitió 500 acciones por valor de 250 pesetas cada una. Su consejo de administración estaba compuesto por Luis Ezeiza Zapirain, Eusebio Madariaga Anasagasti, Benedicto Eguskiagirre Babío, Cecilio Alday Larrosa y Eliseo Ijalba Iturralde.
    “Gure Kabija” compró el solar del actual batzoki a las hermanas Berriozabal, hijas del maestro de obras Francisco de Berriozabal, que estaba compuesto por cuatro fincas unidas, una es el solar que todavía está vacío en Coscojales y otra donde antes había existido un horno, tenía una tejabana.
    La inauguración del batzoki se celebró el 15 de setiembre de 1935 meses después de la muerte de uno de sus principales propulsores, Ramón Vicuña. Consistió en varios actos: misa en la Parroquia, concurso de ezpatadantza y aurreskularis en el frontón “La Estrella”, bendición de los locales, banquete oficial, mitin en el frontón por parte de Manuel Irujo y José Antonio Aguirre entre otros y romería con “baile a lo suelto”.
    El edificio lo ocuparon el PNV, ELA-STV, Emakume Abertzale Batza, la Cooperativa de Consumo de Trabajadores Vascos, las clases de euskera de adultos y niños, el grupo de dantzaris e hilanderas, etc.
Entre los que impartieron clases de euskera estaban Inés Zubeldia, Eudoro Isasi, Pedro Basurko y parece ser que también el párroco Angel Chopitea.
    “Gure Kabija” pagó los plazos de 1935 y 1936 de la hipoteca sobre la finca. Los de 1937 y 1938 no se pagaron porque ocurrió la ocupación de Portugalete por parte del ejército rebelde contra la República, aunque “Gure Kabija” no dejó de existir.  El gobierno franquista incautó los locales para implantar la “Casa de España”, pero ésta es otra historia. 
 


domingo, 18 de octubre de 2026

LA EXPLOTACIÓN GANADERA EN PORTUGALETE HACE UN SIGLO


Esta fotografía de Los Hoyos, que ahora presentamos completamente restaurada y a color, nos fue facilitada por José Luis Garaizabal a partir de una reproducción del original de unos dos metros de longitud, propiedad de José Antonio Gutiérrez-Barquín. La entrada original fue publicada el 17 de julio de 2013.

La imagen constituye un auténtico fresco etnográfico que inmortaliza a una familia completa de aquella época —abuelos, hijos y nietas— luciendo sus ropas de domingo, con los hombres ataviados con corbata.

El eje principal de su economía era el ganado vacuno. En la escena también aparecen un burro cargado con las garrafas destinadas a bajar la leche a la Villa y el inseparable perro de la casa.

El propietario sostiene una gallina en la mano, mostrando otra de las facetas de la explotación del caserío, mientras que su hijo empuña una guadaña en recuerdo de las labores agrícolas habituales.

En la foto figuran Ramón Gutiérrez-Barquín Fernández y Jesusa Fernández de Setién y Sainz Aja, ambos naturales de Espinosa, a quienes apodaban «los Pasiegos» por las vacas procedentes de dicha comarca cántabra. A la izquierda aparecen su hijo José —nacido en El Valle (Durañona)—, su esposa Paula Inés Goiri Sertutxa (de Larrabezua) y los niños del matrimonio: Jesusa, Julia y José Ramón (quien fuera aitite de nuestras amigas Miren y Aintzane Pradas).

 


sábado, 17 de octubre de 2026

EL ANTIGUO BARRIO RURAL DE LOS HOYOS



Miren Pradas nos envía un cuadro de la zona portugaluja de Los Hoyos, en el linde con Santurtzi, cuando todavía era un paraje rural donde el ganado pastaba en torno a los caseríos.

Según nos comunica, la obra, que es de propiedad familiar y se encuentra firmada por Mendieta en 1961, plasma el caserío central donde nació y vivió hasta que contrajo matrimonio su aitite, José Ramón Gutiérrez-Barquín Goiri, un lugar donde se dedicaban a la venta de leche y ganado.

Junto a estos caseríos se encontraba antiguamente una pequeña ermita consagrada al Cristo de los Hoyos y a la Virgen de la Guía, cuyos restos de cimientos fueron recordados por los mayores del lugar hasta hace unas décadas. Al terreno inferior se le conocía popularmente como la Campa de la Guía.

Para ayudar a situar hoy en día el emplazamiento exacto de las casas del cuadro —cuya única referencia perenne sigue siendo el característico perfil del monte Serantes—, incorporamos una fotografía tomada hace unos años al inicio de las obras de la actual urbanización de la zona.

Entrada publicada el 16 de enero de 2012. 


viernes, 16 de octubre de 2026

LAS VAQUILLAS EN LA HISTORIA DE LA CALLE ZUBELDIA




 José Luis Garaizabal, dentro de la historia de Zubeldía, nos dedicó el 24 de febrero 2014 esta entrada dedicada a un festejo que fue muy popular: las vaquillas de las fiestas de San Roque.

Salían de la calle del Ojillo, el camión que traía las vaquillas se colocaba a la entrada de la calle Correos, y tras pasar por el Cristo, como se ve en la primera foto, subían hacia la calle Zubeldia, que recorrían a todo lo largo hasta llegar al “ruedo” de la tejavana.

En la segunda foto se ve a dos “valientes” cogiendo a la vaquilla por los cuernos, uno era el guardia municipal y el otro Edu Garaizabal y los espectadores presenciando el gentío desde la tapia de la leñera.

En la tercera se ve la “barrera” a reventar y también todo este montón de gente en primer plano a la izquierda, que tal vez estarían subidos en algún camión que impediría el paso San Roque arriba. Fijándonos, en la tejavana, se ven los tendidos que se montaban en la portería de los pinchos.

Son festejos que todavía están en la retina de muchos pero que contamos con escasas fotografías, ya sea en la calle como en el campo de la “tejavana”.

Hojeando los programas de fiestas de posguerra, encontramos que en 1945 y 46 anunciaban “suelta de vaquillas” hasta el frontón, donde también se hacían las corridas.

Será en 1947 cuando se anuncia, a las 7 de la mañana, “chupinazo y encierro de vaquillas desde Correos hasta la plaza de las Escuelas del Maestro Zubeldia (tejavana)”

Los dos años siguientes también se celebraban a las 7 de la mañana, aunque no se especifica gran cosa, y será el programa de 1952, el que resulta más explicito:

“A las 6 de la tarde, suelta de vaquillas en la Tejavana. El día de San Roquillo, Gran Gala Taurina en la Plaza de Toros de Zubeldia (tejavana), con afamados diestros y aficionados. Al final regocijante Suelta de Vaquillas”.

En los años siguientes ya no aparecen en los programas.


jueves, 15 de octubre de 2026

CHECHE GARCIA-BORREGUERO, PREMIO 2013 DEL CERTAMEN DE IMÁGENES PORTUGALUJAS ANTIGUAS.






Recuperamos hoy una entrada publicada originalmente el 13 de noviembre de 2013, en la que destacamos el reconocimiento concedido a quienes contribuyen a enriquecer el archivo histórico de la Villa cediendo sus fondos familiares.

Entre todas las imágenes recibidas, fue seleccionada una joya fotográfica procedente del archivo cedido por Cheché García-Borreguero Palacio, captada a principios del siglo XX por su abuelo, Julio García-Borreguero Gordón. Para la concesión de este galardón se valoraron tres criterios fundamentales:

Antigüedad singular: La instantánea cuenta con más de un siglo de historia, siendo anterior a 1912, fecha en la que el Palacio de Mier fue remodelado por la familia Chapa para adquirir la fisonomía que conocimos posteriormente.

Novedad e interés histórico: Ofrece una vista inédita de la Plazuela del Cristo, mostrando los terrenos de Félix Chávarri —donde más tarde la familia Carranza levantaría el edificio de las Javerianas—, con el suelo aún sin empedrar, arbolado incipiente y el trazado de las vías del tranvía.

Valores artísticos y humanos: Destaca la composición central con dos mujeres junto a un cochecito de niño y otra figura con un pequeño en brazos, aportando vida al entorno urbano. Asimismo, a la izquierda se observa la entrada a la casa familiar con el rótulo «FARMACIA GARCÍA-BORREGUERO».

Esta fotografía fue incluida en la Colección El Mareómetro y protagonizó la portada del número 16 de Cuadernos Portugalujos. La entrega del galardón a Cheché García-Borreguero tuvo lugar en un Encuentro Portugalujo en el Hotel, patrocinado por el Ayuntamiento de Portugalete.

Acompañamos la entrada con una vista panorámica de principios del siglo XX tomada desde el alto de San Roque, donde sobresale la característica torre blanca del Palacio de Mier bajo el ojo del Puente Colgante y se aprecian las traseras de las casas del Ojillo, antes de la apertura de la calle Manuel Zubeldia. 






miércoles, 14 de octubre de 2026

PORTUGALETE HACE UN SIGLO: EL MERCADO DE LAS ALDEANAS EN LA PLAZA DEL SOLAR

Rescatamos hoy una entrada publicada originalmente el 10 de marzo de 2010, a la que hemos aplicado color para resaltar la riqueza de sus detalles y matices etnográficos.

La fotografía en su formato íntegro nos fue facilitada por Fernando Rueda, con la eficacia que caracteriza a los miembros del grupo Elai Alai, tras haber sido expuesta en la Folklore Azoka. La imagen procede del Archivo de la Diputación Foral de Bizkaia (referencia BFA/AFB. FOTOGRAFÍA HISTÓRICA R.170).

La escena nos sitúa en los primeros años del siglo XX (anterior a 1912, dada la presencia del antiguo kiosco de música en la plaza). La perspectiva nos ofrece un recorrido arquitectónico e histórico de primer orden:

A la izquierda se observa el edificio del Ayuntamiento y a la derecha la silueta del antiguo Hotel y la estructura del Puente Colgante. En el centro destaca la casa número 2 de la calle María Díaz de Haro, esquina con la calle Nueva, un inmueble proyectado en 1892 por el arquitecto Daniel Escondrillas.

Frente al Hotel se distingue la casa de Valle con sus característicos miradores, edificación que tras sufrir serios destrozos durante la Guerra Civil fue demolida para dar paso al nuevo Mercado de Abastos, permitiendo así la alineación de la calle Coscojales con la Plaza del Solar.

El mercado de las aldeanas representa una auténtica tradición secular en la Villa. La instantánea inmortaliza a las vendedoras con sus indumentarias tradicionales, delantales, cestos de mimbre y tenderetes improvisados para la venta de productos de la huerta.

martes, 13 de octubre de 2026

BERNABÉ COTO ONDARRETA (1920- 2006). PELOTARI

 



El periódico enportugalete.com nos ofrece hoy la ficha de este portugalujo tan querido y recordado.
 

Berna Coto nacido en 1920 trabajó toda su vida por el deporte de la pelota, tanto como pelotari, monitor de jugadores o directivo de la Federación Vizcaína.

Hombre enormemente popular en la Villa, se casó con Mª Carmen Sendagorta, hija del conocido portugalujo Lino Sendagorta que en las primeras décadas de siglo XX tenía en General Castaños el alquiler de carruajes y venta de cereales, semillas y forrajes y que luego se convertiría en Librería Sendagorta.

Berna que fue por dos veces denominado mejor deportista vizcaíno, empezó como tantos portugalujos jugando en los soportales de las escuelas del Campo para pasar luego al frontón La Estrella.

Tras la guerra civil se le ve jugar en el frontón Zabalbide y ya en 1946 se proclama campeón de Bizkaia de mano de Primera en el frontón del Club Deportivo. En este mismo frontón ganaría luego otro campeonato individual y cinco por parejas.

En su casa se amontonaron más de un centenar de trofeos conseguidos durante su vida deportiva, ya que jugó en casi todos los frontones de Bizkaia, así como en los principales de Gipuzkoa, Alava, Navarra y La Rioja.

Dada su gran afición, alargó su vida deportiva jugando hasta los 55 años. Uno de sus últimos partidos en 1962, con motivo de la desaparición del frontón de Gallarta, fue con Azcuenaga contra Atano III y Cortabitarte.

Formó parte de la sección de pelota que la sociedad Elai Alai constituyó en 1965 y que organizó los Torneos Puente de Vizcaya de pelota a mano en el frontón del Colegio Santa María con un gran éxito de gente y fue también fundador y primer presidente del Club de pelota portugalujo C.D. Izarra Pilota Elkartea.

 

lunes, 12 de octubre de 2026

FOTOGRAFÍAS DE LOS FONDOS REAL DE ASUA: EL RELLENO A SANTURCE




Aprovechando que recientemente ofrecíamos unas fotografías tomadas desde la zona de Peñota hacia Santurtzi centradas en el relleno ganado al mar para dar continuidad al trazado del ferrocarril hasta su llegada al puerto, recuperamos esta entrada publicada originalmente en enero de 2013. En ella recurrimos a los valiosos fondos cedidos por Juan Real de Asúa Arteche de los primeros años del siglo pasado, los cuales fueron integrados en su momento, sin colorear, en los libros de la Colección El Mareómetro.

Los fondos fotográficos de Juan Real de Asúa Arteche, nuestro recordado amigo Juanito, , además de registrar recuerdos puramente familiares, constituyen un testimonio excepcional al recoger vistas de Portugalete, Santurtzi y Getxo. Para nuestras investigaciones hemos seleccionado los referentes a nuestra Villa, partiendo de la digitalización que en su día llevó a cabo el Real Club Marítimo del Abra - Real Sporting Club sobre la totalidad de dichas imágenes para la confección de su archivo histórico fotográfico.

Las instantáneas, captadas por E. Ramón Real de Asúa hacia los últimos años de la primera década del siglo XX muestran a dos grupos de niños jugando en las tuberías que emplearon las dragas para trasvasar la arena de relleno.

En ellas se observa a un grupo de niños con ropajes populares utilizando las pesadas tuberías como punto de apoyo para improvisar un columpio basculante sobre la arena, ofreciendo una perspectiva de Santurtzi al fondo.

En la segunda imagen posan tres niños de familia acomodada de la época (marineritos y sombreros de paja) junto a la gran canalización metálica sobre la playa, con el Muelle de Hierro y el edificio flotante del Sporting al fondo.


domingo, 11 de octubre de 2026

EL ARCHIVO FOTOGRAFICO REAL DE ASUA A DISPOSICIÓN DE LA FUNDACION EL ABRA




Como habíamos anunciado, Juan Real de Asúa, «Blume» para los amigos, ha puesto a nuestra disposición una parte importante de sus fondos fotográficos, con el deseo de que sean conocidos por el mayor número posible de gente.

Hemos seleccionado dos centenares de fotografías relacionadas con nuestra Villa, algunas de las cuales procuraremos incluir en los libros de la Colección El Mareómetro y en los suplementos de Cuadernos Portugalujos. Las imágenes, reproducidas a partir de viejos clichés de cristal o fotos estereoscópicas, están fechadas en los últimos años del siglo XIX y principios del XX.

El autor de este valioso legado fue E. Ramón Real de Asúa y Arano, fallecido el 6 de septiembre de 1910, quien era un veraneante asiduo en Portugalete. Su objetivo retrató con maestría diversos aspectos de la vida local:

Pasajes cotidianos de la playa, el paseo del Muelle de Hierro, la actividad náutica de vela en torno al Sporting, el mercado y los bailes en la plaza, el Puente Colgante y diversos paisajes de la Villa y la ría.

Procuraremos clasificar las imágenes y someterlas a algún pequeño retoque digital para mejorar la calidad de los originales, ofreciéndolas progresivamente en este blog dada su condición de inéditas.

Las instantáneas presentadas hoy como muestra corresponden a las últimas décadas del siglo XIX. En ellas se aprecia la dársena de la Benedicta en baja mar todavía sin acabar de dragar, pero con los cargaderos de mineral del ferrocarril de Sestao a Galdames en plena actividad, observándose dos buques a la espera de atracar. A la izquierda de la primera toma destaca el tinglado del pequeño astillero de Mr. Browne —gerente de dicho ferrocarril, cuya residencia se ubicaba en la zona alta junto a la carretera de Azeta— con una embarcación en fase de construcción.

Publicada el 1 de octubre 2013

 

sábado, 10 de octubre de 2026

INCAUTACION DE BIENES EN LA POSGUERRA: LA CASA DE EGUSQUIZA PARA CUARTEL DE LA GUARDIA CIVIL




  




Continuando con la serie dedicada a las incautaciones de bienes durante la posguerra, recuperamos este detallado trabajo firmado por Tasio Munárriz el 10 de enero de 2013, que documenta las vicisitudes del inmueble destinado a cuartel de la Guardia Civil.

Durante muchos años el Ayuntamiento había cedido a la Guardia Civil la casa de la calle La Cruz 1 para cuartel. En 1934, después de la Revolución, se creó una “Comisión pro-cuartel”, presidida por el alcalde Enrique Retuerto, que recogió por suscripción fondos para adquirir una nueva casa ya que la antigua era insuficiente.

Cuando entraron los llamados nacionales en Portugalete, los guardias civiles se instalaron en el Palacio de Dueñas (actual Colegio Santa María).
El 29 de julio de 1938 el alcalde Miguel Loredo informó al pleno municipal que el antiguo cuartel no reunía las condiciones necesarias de habitabilidad y que, además, estaba ocupado por otras familias que no eran de la Guardia Civil y que pagaban su alquiler. (A la izquieda superior la fotografía que tomó José Luis Garaizabal antes de su derribo en los años 80).
Ya en diciembre de 1937 el Ayuntamiento se había interesado por la casa de Egusquiza, frente al Hospital-Asilo, porque se presentó en ella una comisión municipal. El edificio disponía de diez viviendas y una huerta.
¿Por qué se interesaba el Ayuntamiento por esta casa? La razón era que Gabino Egusquiza Abad, su propietario, murió fusilado en Cádiz en 1936 por negarse a cumplir la orden de los militares sublevados de abrir el Astillero “Echevarrieta y Larrinaga”, del que era director, hasta recibir la orden del Gobierno republicano al que debía obediencia. La Junta militar del ejército que ocupó esa provincia le sometió a un juicio sumarísimo, le condenó a muerte y el Comité de incautaciones de Cádiz se apropió de todos sus bienes: la casa citada arriba y dos viviendas en Cádiz.
La Comisión pro-Cuartel, de acuerdo con la Comisión administradora de bienes incautados de Portugalete, en junio de 1938 ocupó “indebidamente” (en palabras del alcalde) el inmueble y luego hizo un contrato de arrendamiento con el Comité de Incautaciones de Cádiz, que figuraba como propietario, para cederlo a la Guardia Civil. Los inquilinos de las 10 viviendas fueron desalojados, entre ellos la familia de Pedrón. El 31 de diciembre de 1938 el alcalde Valeriano Martín escribió al director del Comité de Cádiz una carta manifestándole su deseo de comprar el edificio.

Ignoro en qué momento y circunstancias se volvió a considerar a la familia Egusquiza como propietaria del inmueble porque el 26 de abril de 1941 el Ayuntamiento firmó un contrato de arrendamiento a los hermanos Gabino y Miguel Egusquiza Garitano por 7.350 pesetas anuales para su uso como cuartel comprometiéndose a arreglar los desperfectos que se produjeran por culpa de los inquilinos. El Ayuntamiento reconocía que la Comisión pro-cuartel no había pagado a la familia Egusquiza las rentas desde junio de 1938 hasta enero de 1941 y que ésta tenía derecho a reclamarlas, como así lo hizo desde 1945 a 1947. En este último año el alcalde Miguel Loredo se comprometió a saldar la deuda de 18.987,50 pesetas. Las rentas anuales las pagaba durante unos años el Ayuntamiento y después la misma Guardia Civil en una especie de subarriendo que traerá consecuencias.
El 12 de mayo de 1978, ETA hizo explotar una bomba en el cuartel y los guardias civiles lo abandonaron al día siguiente porque estaba inhabitable, según el Ayuntamiento. El 27 de junio Gabino Egusquiza Garitano y su sobrino Gabino Egusquiza Barrenechea escribieron al alcalde para pedirle que les entregase la finca en virtud de la cláusula cuarta del contrato de arrendamiento que especificaba que “el arriendo concluirá en el caso de suprimirse el puesto del Instituto el día que la fuerza desaloje el edificio”. En efecto, el día 29 la Guardia Civil de Santurtzi entregó las llaves a la familia Egusquiza.
Pero ahí no terminó el problema. Los Eguskiza querían que el arreglo de los desperfectos producidos por la bomba (2.450.000 pesetas, según el arquitecto municipal) lo pagase el Ayuntamiento, que era el que había firmado el contrato de arrendamiento. Pero el Ayuntamiento en 1979 se negó a indemnizar porque la que pagaba la renta durante unos años era la Guardia Civil. Y ésta tampoco quería correr con los gastos de los desperfectos porque decía que no era el arrendatario y el Gobierno Civil añadía que los daños se habían producido después de cesar el puesto de Portugalete. Todo muy lógico: había un arrendador y ningún arrendatario; hubo un solo atentado pero ocurrió en dos días diferentes, antes y después de que la Guardia Civil saliese de Portugalete.
Al final los Egusquiza no vieron una peseta de la indemnización porque, después de tanto papeleo, cuando fueron a Madrid a reclamar la indemnización, se les había pasado la fecha legal de reclamación.

viernes, 9 de octubre de 2026

UN BREVE PARÉNTESIS EN LA RUTINA DIARIA DEL BLOG

 

En los últimos meses, El Mareómetro ha experimentado un notable incremento en su número de visitas diarias. Este respaldo nos alegra y, al mismo tiempo, nos exige mantener un nivel de compromiso y dedicación en nuestro trabajo de divulgación histórica.

Durante los últimos años no hemos faltado ni un solo día a nuestra cita diaria. En los fines de semana o días festivos hemos recurrido a recuperar algunas de las casi 5.000 entradas que integran el blog, rescatando artículos de los primeros años bajo la certeza de que, por aquel entonces, el número de lectores era mucho menor que ahora.

A pesar de que las herramientas informáticas y las redes sociales representan un reto a mi edad, he procurado adaptar el blog a los nuevos tiempos para facilitaros el acceso desde diversas plataformas —como Instagram o los Estados del teléfono—, apoyándome en el sistema de programación de las entradas y en el uso de nuevas tecnologías.

Hoy quiero explicaros una circunstancia personal. Tras haber estado hospitalizado la semana pasada, emprenderé en breve un viaje de turismo y a mi regreso me someteré a una nueva intervención quirúrgica. Esta secuencia de acontecimientos me obligará a ajustar temporalmente el ritmo habitual de trabajo.

Para no interrumpir la actividad ni dejar el blog cerrado, mantendré programadas publicaciones antiguas de mas de una década que continúan teniendo pleno interés. Asimismo, deseo trasladar a todos los colaboradores que pueden seguir enviando sus materiales e investigaciones con normalidad; estaré pendiente a través del teléfono y se irán publicando posteriormente.

Agradezco de antemano vuestra comprensión y apoyo continuo.

Un cordial saludo.

 

jueves, 8 de octubre de 2026

NUEVA PUBLICACIÓN EN LA BIBLIOTECA DIGITAL: «EN BUSCA DEL ARROYO DE PEÑOTA»

 

Hoy presentamos un nuevo y exhaustivo trabajo de investigación histórica e hidrográfica elaborado por José Luis Garaizabal Flaño y Aitor González Gato.

A lo largo de sus páginas, los autores desentierran la memoria, trazado y vicisitudes de uno de los riachuelos más singulares de nuestra Villa, un curso de agua que, aunque hoy discurre bajo el asfalto, ha marcado profundamente la geografía, los pleitos vecinales y la historia fronteriza entre Portugalete y Santurtzi.

El estudio recoge las referencias documentales y literarias sobre el arroyo desde el siglo XVII (citado en 1624), recordando su papel como límite natural, el origen de la denominación Peñota (derivado del latín pinna alta o peña alta) y sus nombres alternativos como arroyo de la Rompida o de Las Partidas.

Se documenta el origen de sus aguas en la ladera norte de Campanzar y su recorrido descendente cruzando por Zomillo y Abaro, analizando testimonios de vecinos, cartografía militar de 1876 y planos municipales de diversas épocas.

Se detalla cómo, tras la desanexión del barrio de La Chicharra, el trazado del arroyo fue fijado como divisoria oficial entre Portugalete y Santurtzi, generando complejos litigios territoriales y jurisdiccionales (como los expedientes sobre la playa del Salto o los intentos de redefinición de límites en la finca Mugakoa en 1970-1972).

El trabajo revela entretenidas historias de «mala vecindad» y disputas por el uso de las aguas entre fincas colindantes (como las de John Bailey Davies y Juan Echevarría Menchaca), así como el posterior desarrollo urbanístico del Sanatorio y Clínica de San Juan de Dios y de las fincas Miraflores y Mugakoa.

Se estudia la progresiva canalización y cubrición subterránea del cauce en el siglo XX, desde su paso por la carretera principal hasta su antigua desembocadura en la playa del Salto, junto a la emblemática roca «La Peñota».

Finalmente se aclara el recorrido final del arroyo tras las obras de relleno del muelle en 1908-1909, la construcción del colector de la Escuela de Náutica en 1964-1965 y la resolución del «misterio» sobre el orificio que asoma bajo la base del Muelle de Hierro.

El estudio se complementa con una recopilación de incidencias técnicas y un repaso por otros arroyos históricos del entorno (como El Cuervo, El Salto, Torquillas o el arroyo del Hotel de Dueñas).

Para conocer todos los detalles, ver las fotografías antiguas, planos históricos y esquemas taquimétricos de la investigación, invitamos a consultar y descargar el documento completo en la Biblioteca Digital Portugaluja.