jueves, 11 de junio de 2026

SANTIAGO CARRILLO EN LOS CARNAVALES DE PORTUGALETE DE 1986

 


La crónica de la Transición está repleta de acontecimientos políticos, pero también de anécdotas populares que reflejan el carácter de nuestra Villa. Un claro ejemplo de ello ocurrió en febrero de 1986, cuando una figura clave de la historia política española del siglo XX protagonizó un singular encuentro con el humor y el ingenio de las gentes de Portugalete.

Para comprender el momento de esta visita, es necesario recordar la evolución de su protagonista Santiago Carrillo. Tras décadas de liderazgo en la clandestinidad y el exilio al frente del PCE, su regreso y la legalización del partido en 1977 fueron cruciales para el devenir de la democracia.

Sin embargo, a mediados de la década de 1980, tras las tensiones internas y el descenso electoral de la formación, Carrillo fue relevado de la secretaría general y, finalmente, excluido del PCE en 1985. En el momento de su visita a la Villa, en febrero de 1986, se encontraba inmerso en la creación de una nueva plataforma y su actividad consistía en recorrer diversas agrupaciones locales para recabar apoyos entre simpatizantes históricos, en un clima político tan intenso como fragmentado.

En este contexto militantes locales le invitaron a visitar Portugalete, coincidiendo con las fiestas de carnaval. Durante su estancia, de la que nos queda la foto en el Hotel, mantuvo diversos contactos, como el encuentro con el recordado boxeador Luis Aisa -"comunista por convicción"-.

El momento más singular de la jornada se gestó en la calle. Entonces, eran habituales las exhibiciones callejeras de familias que recorrían los pueblos con una cabra adiestrada que subía a una escalera plegable al son de la trompeta. Inspirándose en ello, los amigos de la BANDEJA EZ DAKIT se disfrazaron para la ocasión y se pasearon por la Villa acompañados de su propia "artista principal": una cabra adquirida a escote para el festejo.

Al enterarse de que Carrillo se encontraban almorzando en el restaurante Pachín, la comitiva decidió subir al comedor con el animal incluido. Aunque Fermín les interceptó el paso obligándoles a retirarse a la calle Coscojales, el revuelo llegó a oídos del político que decidió bajar a la calle a saludar a la troupe, ante la sorpresa y el inicial temor de los miembros que le rodeaban en todo momento.

Abajo, el ambiente festivo se desbordó: "El Rubio" se encaramó a la escalera y ejecutó un número de magia humorístico que desató las carcajadas de los presentes y del propio dirigente, que se mostró muy jatorra durante todo el encuentro. La jornada festiva para la cuadrilla concluyó el sábado siguiente de una forma muy tradicional: reuniéndose en el bar Baserria para degustar a la cabra guisada y rematando la jornada con unos pinchos morunos en el establecimiento de Arantzi.

Tras aquellos intentos por reorganizar el espacio comunista, Carrillo fue alejándose progresivamente de la primera línea política y convertido en un prolífico escritor de memorias, conferenciante y tertuliano habitual en importantes medios de comunicación, dedicó el resto de su vida a divulgar sus vivencias sobre la Guerra Civil y la Transición, hasta su fallecimiento en 2012.

Su inesperado baño de masas entre disfraces y bromas en Coscojales queda como un magnífico testimonio de cómo la historia con mayúsculas se cruzaba con la vida cotidiana y el espíritu festivo jarrillero.

Los detalles de esta crónica se deben al testimonio de Joxean Montoya a José Luis Garaizabal, junto con la foto cedida por Txerra Cobos.

miércoles, 10 de junio de 2026

NUEVA APROXIMACIÓN HISTÓRICA A LA ESTRADA DE LA PAJONA: UNIENDO CABOS DE NUESTRO PASADO URBANO

  


La recuperación de la memoria histórica de Portugalete no es un proceso cerrado. A menudo, la suma de investigaciones previas, el hallazgo de nuevos planos y la atenta observación del callejero actual nos permiten rescatar del olvido pasajes enteros de nuestra fisonomía urbana. En esta ocasión, presentamos un exhaustivo trabajo de unificación y ampliación documental de Aitor González Gato, centrado en la desaparecida, pero aún latente Estrada de la Pajona.

Toma como punto de partida las aportaciones que José Luis Garaizabal Flaño publicó en este mismo blog en mayo de 2020, donde delimitaba este atajo natural que conectaba la zona media del Ojillo con la zona alta de Abaro. A partir de ahí, la investigación profundiza en sus orígenes toponímicos, su evolución cartográfica y, de manera inédita, localiza los vestigios materiales y urbanísticos que aún condicionan el interior de nuestras manzanas de viviendas.

Frente a la teoría de que "La Pajona" hacía referencia a un pajar o almacén de hierba seca, la investigación sugiere un origen más agrícola y preciso. Siguiendo paralelismos toponímicos de la comarca analizados por expertos como Carlos Glaria, el término alude a los pajones o tallos de la borona (mijo y, posteriormente, maíz). La existencia de una antigua plantación de estos cereales entre El Ojillo y la Estrada de Zomillo parece refrendarse en la documentación del mayorazgo de los Montaño-Salazar ya en el siglo XVI, situando este paraje dentro del histórico barrio de Abaro.

El trabajo realiza un recorrido cronológico fundamental a través de los archivos municipales:

1878: Manuel de Otaduy ofrece la primera representación gráfica del camino en su plano de la Villa, mostrándolo entre campas y huertas cuando General Castaños aún carecía de edificaciones.

1890: El proyecto (no ejecutado) del Ensanche de la Pajona, documentado por Gorka Pérez de la Peña, el cual abarcaba el triángulo actual entre las calles Gregorio Uzquiano, Libertador Bolíbar y la Avenida Abaro.

1913-1916: La construcción del Convento de las Siervas de María. Un valioso croquis de 1914 desenterrado del archivo muestra cómo la Madre Superiora solicitó, sin éxito, rectificar la curva de la estrada por motivos de salud pública y ornato, lo que demuestra que el trazado original cruzaba el actual patio conventual.

La gran aportación de esta investigación se centra en el rastreo de los últimos indicios de la estrada tras la densificación urbana de los años 40 y 50. Mientras que el primer tramo quedó fosilizado en el patio interior de las Siervas de María —donde la disposición diagonal de un pabellón alargado y un estrecho pasillo atestiguan el paso original del camino—, el destino de su tramo final permanecía difuso.

Gracias al análisis de planos de 1946 y 1950, complementado con ortofotos actuales y una inspección in situ, Aitor demuestra cómo la Estrada de la Pajona condicionó de forma irreversible la arquitectura de la calle General Castaños. Las singulares plantas en forma trapezoidal y puntiaguda de los números 37 y 39 (edificio de la veterana tienda El Detalle) solo encuentran explicación lógica en la necesidad de adaptarse a un camino que en 1929 seguía plenamente activo.

Testimonios vecinales recogidos en el estudio confirman que la salida de este callejón hacia General Castaños permaneció abierta y libre de coches, sirviendo de espacio de juego para los niños de la zona hasta bien entrada la década de los años 50, clausurándose definitivamente hacia finales de los años 60. Una auténtica huella en "negativo fotográfico" que ha sobrevivido de forma casi invisible en los patios interiores de nuestra Villa.

Agradecemos a Aitor por su riguroso empeño en mantener viva la microhistoria local, así como a José Luis Garaizabal, Manu Orbe, U.B.C., y a los vecinos y comerciantes que han facilitado los testimonios y accesos necesarios para culminar este trabajo.

El trabajo completo se puede consultar en la Biblioteca digital Portugaluja (pinchar)

martes, 9 de junio de 2026

EL "DEPORTE INGLÉS" CONQUISTA LA RÍA: LOS INICIOS DEL WATERPOLO (1913)

 


La historia del deporte en nuestra Villa sumó un hito fundamental en 1913. Mientras el país despertaba a nuevas disciplinas físicas, Portugalete se convertía en el epicentro de un espectáculo acuático sin precedentes: el waterpolo. La revista NOVEDADES, recogía con asombro cómo este "deporte inglés" lograba un brillante éxito de público y participación en nuestras aguas.

El gran artífice de esta aventura fue Eusebio López Mayoral, introductor de esta disciplina en la Villa. Junto a él, un grupo de entusiastas portugalujos —nombres que hoy forman parte de nuestra memoria colectiva— se lanzaron a la Ría para dar las primeras brazadas competitivas: Ángel y José Mª Babío, José Lafuente, Juan del Campo, Teodoro Guantes, Fortunato Minteguia, Teodoro Basterrechea, Francisco Davalillos, Esteban Bilbao, Miguel Segui, Francisco Aguado, Dario López y Alfredo Hervías. Se organizaron con dos equipos, denominados A y B, para fomentar la competición interna y el entrenamiento.

Los jugadores realizaban sus entrenamientos en la playa, mientras que los partidos oficiales se trasladaban al Muelle Viejo, donde el público podía seguir las jugadas desde la orilla.

Las fotografías capturadas por Amado muestran escenas con porterías artesanales sujetas por postes en plena ría y "sportmen" disputando el balón con el fondo industrial de la época y nuestro Puente Colgante como testigo tras la celebración para acompañar al espectáculo de la cucaña.

Los “matchs” en Portugalete, Bilbao o Plencia, iniciaron la introducción por Bizkaia de este nuevo deporte. Desde sus primeros pasos el equipo, integrado como una de las secciones deportivas del Club Deportivo Portugalete, mantuvo una dura competencia con los del Club Deportivo de Bilbao.

lunes, 8 de junio de 2026

EL DESAPARECIDO PALACIO EPALZA DEL MUELLE NUEVO


En la presentación del ultimo numero de CUADERNOS PORTUGALUJOS, incluí la referencia al palacio de Epalza del Muelle Nuevo, que recordamos como capilla y residencia de los Agustinos, y que no aparecía en dicho ejemplar.

Lo tengo reservado para el próximo, correspondiente a las dos últimas décadas de la dictadura, años 60 y 70, que fue cuando el voraz urbanismo acabó con la mayoría de estos palacetes. Hoy lo recuerdo en esta entrada, recogiendo un resumen de lo que Gorka Pérez de la Peña nos dice de él:

 Tomás José de Epalza compró la cuarta manzana del Muelle Nuevo a Luciano Urizar en 1871 y encargó el proyecto a Francisco Orueta, que lo ejecutó en dos años. Construyó un conjunto con planta en forma de U, en los brazos dispuso dos casas y en el eje una capilla con jardín delantero. Se contraponía el clasicismo austero de las casas al neogoticismo de la capilla.

En el jardín exterior de este monumento tristemente perdido se ubicaban dos fuentes de dragantes de hierro, polícromas, importadas de París.

Tenía en su fachada zaguera un puente de hierro que salvaba el desnivel que había entre la cornisa de Abaro y los arenales donde se edificó el palacio.

Tras cien años de existencia, fue derribada en 1973, conmemorando así su centenario. Fue sustituida por una vulgar construcción que rompió brutalmente con la primitiva disposición y con la alineación global que presentaba el primer tramo del ensanche.

 

domingo, 7 de junio de 2026

ANDRES VITORES GARCÍA, “MATACABRAS”: CARNICERO

 


Siguiendo con las fotos y la información facilitada por
Andrés Vitores Ugarte sobre su abuelo que nos servián para un próximo número de Cuadernos Portugalujos sobre esta saga portugaluja, recogemos hoy otras fotos que nos ha facilitado.

Se refieren todas ellas a Andrés Vitores García, el “matacabras” más conocido, y del que ayer presentamos dos fotos tanto de joven en la mili, como de mayor como le recordamos.

Andrés según demuestran las fotos superiores trabajó en el matadero portugalujo como matarife. La que está junto al veterinario y el aldeano dueño de la vaca, sirvió para un cartel que anunciaba las ferias por Bizkaia patrocinadas por la Caja de Ahorros Vizcaina, mientras en otra foto está con la plantilla del matadero municipal, con su traje negro distintivo de ser el jefe de matarifes.

Este “Matacabras” se casó con una sestaotarra, para enfado de su padre (que se negó a ir a la boda y abrió la carnicería ese día) por considerarla de familia “pobre”. Esta abuela de Andrés, nuestro comunicante, estaba emparentada con la familia de carniceros Revuelta, establecidos también en Portugalete. Por otra parte la hermana de su abuelo, Felisa Vitores, se casó con Alfredo Burgos, también carnicero, en este caso uno de los propietarios importantes de la Villa.

En otra foto nos lo muestra en el mostrador de su carnicería del Mercado de la Plaza, habiendo tenido también otra en Cabieces. Tuvo siete hijos, tres mujeres y cuatro hombres, por lo que los “matacabras” son muy conocidos, aunque ninguno siguió el oficio relacionado con el ganado.

Recordaremos que de uno de sus hijos, Andrés Vitores Estrada, nos habló Tasio Munárriz, en este blog, al tratar el caso de los batallones de trabajadores durante la posguerra.

Añadimos tambien una foto con un grupo de conocidos portugalujos de la época, con Andrés a la izquierda, Bastida, Sasía, Jandrin… .

Publicado el 11 de diciembre 2012
 



sábado, 6 de junio de 2026

PRIMERAS NOTICIAS DE LA FAMILIA MATACABRAS EN PORTUGALETE

 

De la mano de Andrés Vitores Ugarte quien nos proporciona la información y fondos fotográficos, recogemos otra saga portugaluja, como es la familia Vitores.

Fernando Vitores (La Horra, Burgos, 1848), llegó a la Villa en 1888, de profesión "cortador" o sea carnicero, se estableció en la calle San Roque, y usaba orgulloso el apodo familiar de su pueblo: Matacabras.

La Horra, donde la historia destaca además de sus viñedos, la explotación de ganado, cerdos, ovejas o cabras, es por lo tanto la procedencia de este apodo portugalujo, que guarda parecido con otro de una conocida bodega de ese pueblo: Mataburros.

Establecido en Portugalete, Fernando Vitores mantenía un rebaño de cabras y ovejas en la zona alta, en La Florida, donde recuerda Andrés que se conoció como Alto de la Pastora. El pastor que se lo cuidaba, “Lila”, fue uno de los personajes populares que recogió Cesar Saavedra, y que de procedencia también burgalesa vivía en la calle Coscojales, en uno de cuyos solares vacíos, a mitad de la calle, guardaba el rebaño.

 Fernando introdujo el cerdo negro en Bizkaia y era una figura fundamental en la feria semanal de ganado que se celebraba en la Plazuela del Cristo y que hacia 1895 se trasladó a la plaza de la Ranchería, por lo que durante años fue conocida también como Plaza de los cerdos.

Alguno de los tratantes de las fotos con los cerdos, bien pudiera ser Fernando Vitores, del que no se dispone de fotografía por lo que nos facilita la de su mujer, Vicenta García (también nacida en La Horra) junto a dos de sus cuatro hijos, Concha y Andrés. Con Vicenta vino también a Portugalete su hermano Laureano, maestro de escuela y que antes de emigrar a Argentina, hacia 1920, fue jefe de la policía municipal.

En la próxima entrada hablaremos del “matacabras” más conocido, el carnicero Andrés Vitores García.

 Publicado el 10 de diciembre 2012


viernes, 5 de junio de 2026

PORTUGALETE, OCTUBRE DE 1934: TESTIMONIOS DE UNA REPRESIÓN


Presentamos el nuevo trabajo de investigación de José Manuel López Díez, incorporado a la Biblioteca Digital Portugaluja. Esta obra recupera de forma íntegra un expediente histórico de excepcional valor documental elaborado por el Ayuntamiento de Portugalete en marzo de 1936.

El documento original, titulado "Resultado de la información abierta para conocer los excesos de la represión ejercida en esta villa por la autoridad y sus agentes...", recoge las declaraciones de numerosos vecinos que padecieron detenciones arbitrarias y duros castigos físicos a raíz del movimiento revolucionario de octubre de 1934.

La investigación complementa el expediente municipal con un breve seguimiento biográfico. El autor expone tanto la trayectoria posterior de algunas víctimas durante la Guerra Civil y la dictadura, como la identidad y el historial de los miembros de las fuerzas de orden público denunciados.

Este riguroso análisis documental evidencia las continuidades de ciertas prácticas institucionales y ofrece una perspectiva fundamental para la preservación de la memoria histórica local de la Villa.

Invitamos a acceder al artículo completo y descargar el trabajo de investigación de nuestra Biblioteca Digital (pinchar).

 


jueves, 4 de junio de 2026

FOTOGRAFÍAS PARA LA HISTORIA DE NUESTRO FÚTBOL: EL PORTUGALETE F.C. EN LOS AÑOS 50


Coincidiendo con la celebración de los 18 años de andadura de este blog y la reciente publicación del número 37 de Cuadernos Portugalujos, continuamos rescatando retazos de la memoria gráfica de nuestra Villa. En esta ocasión, el hallazgo proviene de los canales de comunicación digitales, los cuales, a pesar de las lógicas dificultades que a veces nos plantean a quienes pertenecemos a generaciones previas a la informática, nos conectan de forma extraordinaria con los lectores.

En primer lugar, es de justicia obligado comenzar estas líneas con una sincera disculpa pública. Garbiñe Maruri me hizo llegar a través de la página de Facebook las fotografías que hoy ilustran esta entrada. Por un descuido en la revisión de dicha red social —ya que por costumbre me limito a atender el correo electrónico y el servicio de WhatsApp—, no alcancé a verlas en su debido momento. Vayan desde aquí mis disculpas y las hago extensivas a cualquier otra persona que en alguna ocasión nos haya remitido material por esa vía sin haber recibido respuesta. No se ha debido, en ningún caso, a una falta de consideración, sino a las limitaciones propias en el manejo de estas plataformas.

Las imágenes nos trasladan a la década de los años 50 del siglo pasado. Muestran la vida deportiva del Portugalete F.C. en una época de gran arraigo social. Al contrastar la fotografía del plantel con la bibliografía oficial de la historia del Club, constatamos que el equipo retratado en el campo de La Florida probablemente no correspondiese a la formación titular de aquella temporada, motivo por el cual no figura en los registros impresos habituales. Dado que no nos consideramos especialistas en la crónica futbolística, abrimos desde este foro una llamada a la colaboración de los historiadores locales y aficionados.

A pesar de ello, la fisonomía de los protagonistas nos depara sorpresas de interés. Entre el grupo de jóvenes deportistas de la alineación destaca nítidamente la presencia, en su etapa de juventud, de "Pegaso".

Las otras fotografías nos trasladan a un autobús con los seguidores que ya conocíamos (viaje a Laredo 1954), y a una escena de celebración tras la consecución de algún trofeo que los propios jóvenes exhiben con orgullo. La comida de hermandad tiene lugar en el comedor del Hotel, con los ventanales mostrando la silueta del Puente Colgante.

Para catalogar correctamente estas fotos necesitaríamos ayuda y agradeceremos cualquier información que permita identificar a los integrantes que aparecen tanto en el terreno de juego como en la celebración. La historia de Portugalete se construye, día a día, gracias a la memoria compartida de sus vecinos.

 

 

 

miércoles, 3 de junio de 2026

LOS TILOS DEL CAMPO DE LA IGLESIA

 


María Díaz de Haro, al fundar la Villa, mandó construir una iglesia en honor a la Virgen María. Para ello se eligió el lugar más elevado, donde se levantó un pequeño templo de fábrica sencilla y cubierta de madera. Aunque la basílica actual es posterior, se ubicó en el mismo sitio, y su muro de contención formaba parte de la propia muralla.

Esta posición elevada constituía una excelente atalaya; un punto estratégico desde donde divisar el mar y la costa más próxima. En las poblaciones costeras era de vital importancia contar con esta perspectiva para anticipar los peligros o vislumbrar las oportunidades que llegaban desde el mar. Mucho más recientemente, en 1978, con la edificación de la biblioteca adosada al murallón del Campo de la Iglesia, se creó el mirador que hoy disfrutamos.

Es precisamente en este espacio, frente a la portada lateral de la basílica, donde se sitúan estos tilos. Todos ellos son ejemplares magníficos, aunque uno destaca especialmente por su porte y gran magnitud.

En esta época del año, además de observar sus hojas grandes, aromáticas y con su característica forma de corazón, podemos disfrutar de sus flores. Son muy aromáticas, sumamente visitadas por las abejas y bien conocidas por sus propiedades medicinales y tranquilizantes.

En cualquier caso, no hace falta preparar una infusión de tila para relajarse: basta con detenerse un instante junto a ellos, escuchar el sutil murmullo de sus hojas y percibir su aroma.

Joseba Martínez

martes, 2 de junio de 2026

LOS URIBARRI DE REPELEGA

 




Al confeccionar el ultimo ejemplar de CUADERNOS PORTUGALUJOS, referente a los años de posguerra, y querer dedicar una página a la vida escolar, nos encontramos que a parte de fotos de las monjas del Carmen y Santa Ana, Agustinos y menesianos, no teníamos del colegio Trueba (a Zubeldia ya le habíamos dedicado un numero especial) siendo Maite Uribarri la que nos facilitó las dos fotos escolares que recogemos sobre estas líneas, la primera de las cuales aparece en la nueva publicación.

José Luis Garaizabal, que fue quien recurrió a ella por la amistad que tiene y que siempre mantuvo con la familia, nos ofrece su trayectoria familiar.

 La saga comenzó con la llegada a Portugalete del deustoarra Pablo Uribarri Basañez, cuando era un chaval. Aquí conoció a Beatriz Elgezabal que también de chavala había venido a la villa desde Sopuerta (desgraciadamente no hemos podido conseguir su fotografía). Pablo enviudó y contrajo nuevo matrimonio con la turolense Florencia Santamaría que, se había criado en Lekeitio, Algorta y Lejona.

El matrimonio se embarcó en la cooperativa Villanueva ejerciendo él de fundador-trabajador y llegando a ser su presidente en el momento de la inauguración en 1926.

Del primer matrimonio nacieron dos hijos, Pablo, en Lejona en 1922 y Bea, que nació en la calle del Medio. Pablo se quedó viudo de Tere Jauregi, hija de otro cooperativista-obrero de Villanueva, cuando nuestra amiga Maite solo contaba con 9 meses de edad, siendo criada, como una amatxu, por su amama Florencia.

En la nueva casa de Villanueva nº 9 nacieron los tres hermanos menores: Pedro Mari, Juantxu y Magdalena “Madita”.

Estos dos últimos son quienes aparecen en las fotos escolares en torno a 1950. Mada, que aún vive, aparece junto a la maestra y en el pupitre junto a su hermano Juantxu.

Habría para escribir muchas líneas sobre esta familia, con la que tuve el placer de compartir amistad con los tres chicos y como no, con mi buena amiga Maite desde nuestros años mozos y he de decir, que siempre está dispuesta a atender nuestras consultas y a colaborar con sus recuerdos o fotografías. Lo dejaremos para otra ocasión el extendernos sobre esta familia portugaluja y “de Repelega de toda la vida”.


lunes, 1 de junio de 2026

TELE7 LOS CUADERNOS PORTUGALUJOS CUMPLEN 20 AÑOS RECOPILANDO LA HISTORIA DE PORTUGALETE

 


ESTE BLOG CUMPLE 18 AÑOS

  


Este blog nació el 1 de junio de 2008, hace 18 años, así que hoy empieza su mayoría de edad.

Con este motivo hemos tenido la curiosidad de pedir a través de los paneles de Blogger o Google Analytics, una opinión sobre el mismo.

El resumen muestra una audiencia que busca identidad y mantiene un vínculo emocional y de nostalgia, por lo que las entradas más exitosas son las que hablan de personas locales de toda la vida con nombres y apellidos.

Su rango de edad es amplio pero maduro, con un núcleo muy fiel de lectores de mediana y avanzada edad que vivieron o heredaron directamente esas historias del siglo XX. Sin embargo, la reciente apertura hacia nuevas redes indica que ese público se está diversificando hacia generaciones más jóvenes (hijos y nietos) interesadas en recuperar las raíces familiares.

En cuanto a su procedencia, y tomando el mes de mayo último, en torno al 70%, 2.352 usuarios, figuran de España, ósea de casa, “un público muy fiel, que entran, se quedan y leen varias páginas o pasan tiempo navegando por el blog”. La gran sorpresa es que hay 647 usuarios activos en EEUU, un 16%, la segunda comunidad más grande del blog, respondiendo claramente a la diáspora o personas que mantienen vivo el vínculo familiar con Portugalete desde el continente americano.

En cuanto a qué es lo que más interesa, el análisis de los últimos 12 meses, que acumulan la cifra de 750.000 visualizaciones en ese período, marca un patrón clarísimo de lo que apasiona a la audiencia:

El tema de la identidad urbana, el cambio de la historia local arrasa.

La nostalgia de temas de la intrahistoria y la vida social genera un enganche emocional brutal.

Fascina la transformación urbanística y el paisaje perdido de la villa viendo cómo era su entorno natural antes de la industrialización o los muelles actuales.

En cuanto al comportamiento en Redes vs. Blog, este último sigue siendo la gran biblioteca y el "cuartel general". Es donde acuden los lectores más tradicionales que buscan la cita diaria, la lectura reposada y que valoran el rigor documental.

Instagram y Facebook representan el consumo rápido y visual, donde pueden poner su comentario o like, y que resulta idóneo para captar la atención a través de las fotografías, sirviendo de "escaparate" o anzuelo para redirigir hacia el artículo completo del blog.

El resumen final, respaldado por las mas de 100.000 visitas del pasado mes de mayo, es que más de 3.300 personas activas al mes interactuando constantemente, con un volumen anual espectacular, demuestra que “el mareómetro” tiene una comunidad sanísima.

 Alcanzamos los 18 años con mayor ilusión que el primer día, con el archivo fotográfico y documental en constante mejora, y con el firme compromiso de seguir rescatando del olvido las páginas de nuestra historia.

Gracias a todos —a los de aquí y a los que nos leéis desde la distancia— por hacer posible esta aventura colectiva. ¡A por los próximos años!

domingo, 31 de mayo de 2026

RECOGIDO DE LA PRENSA: EL NUEVO ‘CUADERNO PORTUGALUJO’ REMEMORA LA VILLA DE LOS AÑOS 40 Y 50

 


Del periódico enportugalete.com del 29 de mayo y con la firma de Raquel España:

La alcaldesa de Portugalete, Marijose Blanco, junto con la Concejala de Cultura, Estíbaliz Freije, y Rubén Las Hayas han presentado este viernes el número 37 de la publicación ‘Cuadernos Portugalujos’. Un nuevo ejemplar que ofrece una visión gráfica de Portugalete en las décadas de los 40 y 50 del siglo XX. Las imágenes recogidas en este número acercan al contexto urbanístico, social y político que se vivía en la Villa durante aquellos años.

Esta colección, que nació en 2006, genera mucha expectación entre los vecinos, ya que la mayoría reconoce lugares e incluso personas en estas fotografías antiguas.

En esta ocasión las imágenes muestran la reconstrucción de edificios tras la guerra, las modificaciones urbanas de lugares emblemáticos como El Cristo o la calle Coscojales, o la urbanización de la avenida Carlos VII, La Florida, la calle Bailén, etc.

Además, se puede ver la transformación en aspectos de la vida social como las fiestas, y el deporte con la inauguración del campo de la Florida o el nacimiento de la Deportiva Náutica tras desaparecer la playa y construir las piscinas.

En este ejemplar, también puede recordarse en las imágenes recogidas el contexto político y religioso que se vivía en esos años.

Los ‘Cuadernos Portugalujos’ se han convertido con el paso de los años en una publicación que recupera, conserva y difunde la memoria gráfica de Portugalete y además también sirve para conectar distintas generaciones que pueden comprender la transformación del municipio gracias a la recopilación de estas imágenes.

El Ayuntamiento ha editado 3.000 ejemplares impresos en papel que se distribuirán en el Centro Cultural Santa y en la Biblioteca Municipal.

Además, todos los detalles de este número, junto con explicaciones gráficas, se darán a conocer en la charla que Rubén Las Hayas, autor de la publicación, ofrecerá el 1 de junio en el Centro Cultural Santa Clara a la 7 de la tarde con motivo de la presentación de esta edición y el día 2 de junio en el Centro Social San Roque con una charla y proyección de imágenes para las personas mayores del centro, donde también habrá algunos ejemplares para su reparto.

“Esperamos que esta publicación despierte recuerdos entrañables entre todas las personas que accedan a él, y que también sirva para conectar a los vecinos de Portugalete con las raíces históricas que nuestro municipio tiene reforzando así nuestra identidad”, señalaron las responsables municipales en la presentación.

El cuaderno en formato digital estará también disponible, como es habitual en la web municipal de Portugalete.

 

sábado, 30 de mayo de 2026

EL PATIO ESCOLAR DE ZUBELDIA CUANDO LA TEJAVANA ERA COSO TAURINO


 La memoria urbana de Portugalete custodia rincones que han transformado por completo su función con el paso del tiempo, albergando vivencias infantiles actuales sobre los mismos escenarios donde antaño se congregaba la masa social de la Villa.

Las dos fotos superiores, hacia 1950, me lo trajeron a la memoria en la rueda de prensa anunciando el nº 37 de CUADERNOS PORTUGALUJOS que se presenta mañana en Santa Clara, y que nos permiten asomarnos a una estampa hoy desaparecida: las populares vaquillas celebradas en la emblemática Tejavana.

Para las generaciones actuales de escolares que corren y juegan a diario en el patio del Colegio Maestro Zubeldia, resultará sorprendente descubrir que ese mismo espacio, décadas atrás, se transformaba provisionalmente en un concurrido coso taurino. La primera de las fotografías capturada desde la arena muestra el edificio escolar erigiéndose de fondo, flanqueado por unos tendidos de madera improvisados que soportaban el peso de cientos de portugalujos entregados al festejo popular.

La segunda instantánea ofrece una perspectiva arqueológica y social igualmente valiosa del mismo festejo, orientando la mirada hacia las estructuras auxiliares de la lidia. Los toriles se habilitaron con presteza bajo el antiguo lavadero viejo, una edificación cuya fisonomía todavía evocarán con nitidez aquellos alumnos veteranos que llegaron a conocerla en un mejor estado de conservación antes de su desaparición definitiva.

Estas celebraciones en la Tejavana, con su mezcla de arquitectura civil, instalaciones de uso cotidiano como el lavadero y graderíos de fortuna, personifican un modelo de ocio popular y comunitario que ha quedado extinguido en la Villa. La recuperación y colorización de estos documentos gráficos no solo enriquece el catálogo visual de nuestra historia local, sino que sirve de puente generacional para que los más jóvenes comprendan la evolución del suelo que hoy pisan y estudian.

 

viernes, 29 de mayo de 2026

CUADERNOS PORTUGALUJOS CUMPLE 20 AÑOS

 


En diciembre de 1995 —hace ya tres décadas— la Fundación El Abra comenzó la publicación de la Colección El Mareómetro, una serie de libros que alcanzó los 24 ejemplares. Poco después, en 2006, vio la luz el primer número de una nueva etapa: CUADERNOS PORTUGALUJOS.

En su presentación inicial señalábamos que, avalados por la excelente acogida y el respaldo de más de 700 suscriptores, queríamos dar un nuevo impulso a la divulgación local. El objetivo era rescatar y sacar a la luz valioso material histórico que habíamos acumulado a lo largo de los años y que, por su formato, difícilmente encajaba en los libros tradicionales. Concebimos esta publicación como un complemento gratuito de la Colección, con una tirada de 3.000 ejemplares, financiada mediante la búsqueda de patrocinadores para cada número.

Con mayor o menor fortuna en la captación de ayudas —donde el Ayuntamiento de Portugalete fue siempre el principal apoyo—, la Fundación El Abra cerró su andadura habiendo editado 32 números de la revista, además de 6 monográficos bajo el título de TEMAS JARRILLEROS.

A partir de ese momento, y por petición expresa del alcalde, Mikel Torres, el Consistorio asumió la continuidad del proyecto, encargándose de su publicación y distribución. Desde entonces, mantengo la responsabilidad de su dirección y confección, respetando escrupulosamente el formato de texto bilingüe. Gracias a este compromiso institucional, CUADERNOS PORTUGALUJOS / PORTUGALETEKO KOADERNOAK alcanza hoy su número 37.

Como ya adelantamos, este ejemplar que se presentará y empezará a distribuir el lunes día 1 de junio está dedicado, a través de fotografías de la posguerra de las décadas de los 40 y 50, a ofrecer una crónica gráfica y rigurosa de lo que representaron aquellos años en nuestra historia local.

Quiero dedicar de manera muy especial este número a todas las personas nacidas en aquellas décadas, y en la anterior, que hoy disfrutan rememorando con nostalgia y cariño los años de su infancia y juventud.

jueves, 28 de mayo de 2026

EL PASO DE LA ÚLTIMA CENA DE ORDUÑA Y SU HISTORIA LIGADA A LA VILLA

 





Como anunciamos el próximo ejemplar de Cuadernos Portugalujos, que se presentará el próximo lunes día 1 de junio en el centro cultural Santa Clara, recogerá en más de un centenar de fotografías la vida en la villa en las dos primeras décadas de posguerra, los años 40 y 50 del siglo pasado.

Al margen de una primera parte dedicada al aspecto urbanístico de aquellos años en que los espacios verdes fueron codiciados por los constructores, la vida social es reflejada en imágenes del deporte, las fiestas, el comercio, vida social y sobre todo la actividad política y religiosa impuesta por el pensamiento del nacional catolicismo del régimen de la dictadura.

Dentro de la vida religiosa con sus grandes celebraciones y procesiones por las calles, recogemos aquí dos de las que aparecen en dicho trabajo la procesión de El Encuentro en el centro de la calle del Medio el viernes Santo y el paso de los Azotes.

Lo hacemos aprovechando la aportación que nos hace Txerra Cobos, de una fotografía del paso de la Última Cena que se conserva en Orduña, y que desconocíamos, un conjunto escultórico estrechamente ligado al patrimonio histórico de nuestras procesiones.

Completamos la entrada con otra fotografía digitalmente restaurada que nos aportó en su día Josemari Ruiz que capta la procesión del Viernes Santo, el 24 de marzo de 1967, en los últimos años de esta tradición local, con el citado paso de la última cena doblando la calle General Castaños hacia la iglesia.

Recordemos que la Semana Santa portugaluja contaba con una arraigada costumbre que comenzaba el Domingo de Ramos con la procesión de la "Borriquilla" desde el Ojillo, antesala de las procesiones del jueves y viernes santo, con los diversos los pasos del Cristo, la Dolorosa, los azotes o esta de la última cena.

La organización de estos desfiles corría a cargo de la Cofradía de la Vera Cruz, con tradición desde el siglo XVI. Refundada el 2 de enero de 1943 como la Cofradía de la Santa Escuela del Cristo del Amparo bajo la tutela de Ángel Chopitea, la entidad impulsó la creación y conservación de los pasos, guardados en los bajos de la casa parroquial.

Sin embargo, el año 1967 marcó el fin de esta época debido a dos factores determinantes como fue el cambio pastoral y la pérdida de espacio, con la demolición de la antigua Casa Parroquial en el Campo de la Iglesia, lugar de almacenaje, que obligó a dispersar las imágenes en sótanos y lonjas particulares.

Como atestigua la documentación actual de la Santa Escuela de Cristo de Orduña, el paso de la Última Cena que hoy se contempla en dicha localidad es, precisamente, una donación realizada por la Santa Escuela del Cristo del Amparo de Portugalete en la década de los años 60, tras la pérdida de su sede original.

miércoles, 27 de mayo de 2026

PLAZA DE LA RANCHERÍA EN 1940

 


Decíamos en las entradas anteriores que el próximo lunes día 1 de junio se presentará en el centro cultural Santa Clara, un nuevo ejemplar de Cuadernos Portugalujos, dedicado a mostrar gráficamente, mediante más de un centenar de fotografías, el paisaje urbano y humano de la Villa durante la posguerra, en las dos primeras décadas de la dictadura, años 40 y 50 del siglo pasado.

Y que como queríamos despertar la curiosidad de los jóvenes para descubrir la ubicación de las mismas, no poníamos texto y solamente la fecha, aunque en algunos casos el empeño resultaba difícil por lo que sí poníamos su nombre, como fue en este caso: Plaza de la Ranchería.

La calle Coscojales subía desde la Plaza hasta finalizar uniéndose con la calle del Medio en la Plazuela del Cristo.

En su ultima parte tenía un muro, seguramente restos de la antigua muralla de la villa, que lo separaba de la plaza de la Ranchería, la cual se unía con la plaza del Cristo a través de un estrecho pasaje entre dos edificios, siendo el de la derecha el “cuartelón”, desde donde antiguamente suministraban el rancho a los soldados allí acuartelados.

El proyecto urbanístico llevado a cabo en 1943 consistió en tirar las dos casas y construir una única (la existente actualmente) así como recrecer la calle de Coscojales hasta alcanzar el nivel con la plaza de la Ranche, lo que obligó a construir unas escaleras de subida. La terraza del actual bar Allende recuerda el nivel de la calle de entonces.

Para ilustrar mejor esta explicación hemos colocado junto a la foto que aparece en el Cuaderno, un dibujo que recoge la entrada de la “Ranche”.

La explicación de este cambio para las actuales generaciones, al igual que ocurre con el comienzo de la calle y su entronque con la Plaza, no deja de ser fácil.

martes, 26 de mayo de 2026

LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA DE LA CALLE SOTERA DE LA MIER (2)

 



Al repasar el material de nuestra publicación anterior, redescubrimos imágenes que ayudan a comprender la evolución de la entrada a la Villa por Azeta, popularmente recordada como la curva del Matadero.

La primera imagen combina dos postales de los primeros años del siglo XX. En ella destaca la ausencia de la subestación eléctrica, construida posteriormente en 1926.

La restauración mediante Inteligencia Artificial permite apreciar con nitidez el paisaje del primer plano que es el que nos interesa. Sin embargo, conviene recordar que la tecnología recrea detalles difuminados del fondo que no siempre son históricamente fieles.

El elemento que llama la atención y nuestro interés es el imponente muro tras la curva, levantado a mediados del siglo XIX durante la apertura de la carretera desde el Cristo hasta Burceña y del que quizás algún investigador nos puede aportar noticias.

La segunda fotografía muestra el entorno tras la construcción del grupo Miramar a mediados del siglo pasado, una estampa urbana que permanece en la memoria de las generaciones veteranas de la Villa.