martes, 16 de julio de 2024

CASILDA DE ITURRIZAR Y URQUIJO (1818-1900). ENPORTUGALETE.COM

 

Esta bilbaína recibió la naturaleza portugaluja al entonar sus vecinos una canción popular que empezaba reconociendo: Tenemos en Portugalete, gente de mucha moneda, don Félix Chávarri, Carranza, la viuda de Epalza y doña Sotera.

Su marido, el capitalista Tomás José de Epalza, construyó una mansión en el Muelle Nuevo con capilla en honor del santo de su nombre, el agustino Santo Tomas de Villanueva, cuya primera piedra la puso en 1871 no pudiendo verla acabada. Tras divorciarse se había casado a los 61 años con nuestra protagonista, hija del cochero de la familia, de 33 años, todo un escándalo en aquella época, no teniendo descendencia.

En esta residencia de Portugalete con amplios jardines unidos a su vivienda por un puente metálico por encima de la calle Mª Díaz de Haro, recibió y organizó fiestas a personajes de la época como fue el rey Alfonso XII. Empleó una parte de su fortuna en obras de asistencia educativa o benéfico social, por lo que en Bilbao le dedicaron una calle y un monumento en el parque.

En su testamento se dice: "que en su huerta o terrenos que están contiguos a su jardín de Portugalete se construya un edificio para escuela de niños y que la enseñanza sea gratuita para todos los pobres y también para los obreros". Además, dejaba otras cantidades al Hospital y a la Iglesia parroquial.

La Corporación en 1900, tras su muerte, dejó constancia de su agradecimiento dando a la calle Nueva, su nombre y en 2024 su figura se añadió a los nuevos gigantes que acompañan a los cabezudos.

Constituida en 1902 la fundación Escuelas de Dña. Casilda de Iturrizar, dichas escuelas regentadas por los padres Agustinos dieron un gran servicio al pueblo durante años. En 1973 la Fundación permitió construir el complejo de Zubi Alde con pistas de patinaje sobre hielo, piscinas, aparcamientos subterráneos, etc.

 


lunes, 15 de julio de 2024

ACTUAL UBICACIÓN DEL ARROYO EL SALTO

 


Nuestro desaparecido arroyo recibía dos nombres: el de Peñota, por una roca o peña que a muy poca distancia (más o menos junto al palacio Oriol) se adentraba unos metros en el mar, y el de El Salto (cuya primera referencia que he encontrado es de 1558), por la corta caída o cascada –apenas 12 metros- que hacía el riachuelo en su desembocadura en la playa. 

Este último nombre fue el que más preponderancia tuvo, tomándolo los adyacentes palacios El Salto y El Saltillo, así como la playa que se extendía a sus pies. Existen muchas citas documentales de este arroyuelo, que tuvo su protagonismo a partir de 1886, cuando hizo de “frontera” entre Portugalete y Santurce. En el n.º 5 de la Colección El Mareómetro, titulado José M.ª de Areilza. Recuerdos de Portugalete, Areilza nos relata sus recuerdos de infancia (recordemos que nació en 1909, así que sus recuerdos tienen que referirse a la década de 1910-1920). Pues bien, hablando del palacio El Salto dice en la p. 14 que este tenía «un huerto bien regado por un riachuelo que, con las lluvias de la primavera, se convertía en cascada al caer desde el acantilado a la playa próxima (…). No existía ya el reguero saltarín, pues había sido encauzado por tuberías»

Efectivamente, otros autores nos cuentan que el pequeño arroyo ya sólo llevaba aguas residuales, por cuyo mal olor pareció conveniente soterrarlo. Si observamos la fotografía que en septiembre de 1896 realizó Juan Antonio Cortés, vemos que entre los palacios de El Salto y El Saltillo desciende una tubería, que sin duda es la que canalizaba nuestro añorado riachuelo. 

Comparando esta imagen con la actual que ofrecemos, podemos situar dicha tubería en una imaginaria línea recta que uniría el acceso alto al palacio El Salto, sobre el acantilado, con el acceso bajo a nivel del parque. Y podemos suponer igualmente que antes de ser canalizado, era en este punto por donde caía el riachuelo en forma de cascada que desembocaba en la playa, y de esta al mar. Aquí, pues, está el origen del topónimo El Salto. 

Aitor González Gato

domingo, 14 de julio de 2024

FOTO EN LA ENTRADA DEL ANTIGUO GARAJE ITURRALDE


Fue Josetxu Pérez quien nos envió un recuerdo de los talleres de la calle Correos. Hoy es Ana Fernández quien nos envía esta foto relativa al personal del garaje de Iturralde, quien nos ha prometido investigar su fecha y los nombres.
Dicho garaje que estaba situado en los bajos de la primera casa de Carlos VII esquina con General Castaños, junto al surtidor de gasolina, pertenecía en los años de la foto (suponemos que el los 60) a los hermanos Martínez de Osaba, que tenían la concesión de autobuses de Gallarta y Sestao.
Por uno de los anuncios que reproducimos sacado del programa de fiestas de 1945, también alquilaban coches y camiones. De los que nos han reconocido hasta ahora están, a la izquierda de pie José Martínez de Osaba y a la derecha agachados Iñaki Martínez de Osaba y en el centro Enrique Sarasqueta. De pie a la derecha Julián Toral, con el cigarro en la mano Doroteo Rodero, ….

Publicado el 4 de marzo de 2012


sábado, 13 de julio de 2024

LAS VISTAS DEL CAMPO DE LA IGLESIA EN 1909




Muchos de los visitantes que llegan a Portugalete se paran frente a la entrada de la Basílica para contemplar las vistas que desde allí se ofrece.
Para los portugalujos es algo ya consustancial y cuando después de largos años fuera de su pueblo, algunos vuelven, como es el caso que tenemos entre manos con las memorias de Leonor Tejada Conde-Pelayo, no es extraño que la definan como “una maravillosa vista del Abra, aunque incompleta”.
E. Ramón Real de Asúa, uno de aquellos bilbaínos que veraneaban en Portugalete ya a finales del siglo XIX, también se vio fascinado por este paisaje y nos dejó estas dos fotografía que aquí recogemos.
A pesar de que hoy tenemos el mamotreto del edificio de la Biblioteca Municipal, parece a primera vista que nada ha cambiado, aunque a la derecha veamos que los Altos Hornos estaban todavía rellenando los terrenos de las antiguas marismas y los cargaderos de mineral estaban en plena actividad.

El muelle que separa la dársena de la ría estaba perfectamente iluminado pues en aquellos años el tráfico era enorme y a su comienzo se distingue un edificio cuyas ruinas actuales nos hicieron pensar en algunos momentos en los antiguos criaderos de ostras.

Publicado el 18 de julio 2014

viernes, 12 de julio de 2024

PEGATINAS JARRILLERAS

 


Aunque en nuestros fondos digitales aparecen algunas pegatinas, no son muchas las que tenemos, así que cuando nos han solicitado la correspondiente al DESASTRE, hemos tenido que recurrir a Txomin Hermosilla que nos la ha facilitado.

Con este motivo a dicha pegatina le hemos añadido las de las bandas de cartón del DERRIBO y de EL REBALON que ofrecemos en esta entrada del blog.

jueves, 11 de julio de 2024

LA FUNDACION EL ABRA (1993-2023) EN EL PROGRAMA DE FIESTAS 2024

  


El programa de fiestas, que ya ha visto la luz, recoge una referencia a la fundación El Abra, y a su actividad durante tres décadas: 

El pasado año dio por finalizada su singladura la Fundación el Abra que a lo largo de tres décadas ha centralizado la actividad cultural en torno al conocimiento de la historia de la Villa a través de la recopilación de textos históricos y fondos fotográficos de la misma.

Nació por iniciativa de Txomin Bereciartua, entonces párroco de Santa María, con Paco Ruiz y Rubén Las Hayas de presidente. Se trataba de recopilar la historia portugaluja, que se encontraba dispersa en publicaciones diversas de investigación tanto libros, revistas, artículos de prensa, folletos de cualquier tipo, así como su patrimonio grafico en litografías, cartografías, fotografías o determinados documentos históricos. Además, recogería todos los trabajos que los investigadores iban dando a la luz.

El medio fundamental que se creó fue una colección de libros, una verdadera enciclopedia portugaluja que, bajo el nombre de Colección el Mareómetro, llegó a editar 24 libros y una treintena de revistas como suplementos para temas cortos y para recoger los fondos fotográficos que iban apareciendo, que llevaron el título de Cuadernos Portugalujos o Temas Jarrilleros. El proyecto tuvo un gran apoyo popular pues dicha Colección contó con mas de 700 suscriptores fijos que garantizaban su financiación, siendo solamente los Cuadernos, los que se publicaron con apoyo publicitario comercial o municipal.

Para dicha Colección el Mareómetro, se estableció un Consejo Editorial de gente portugaluja, amante y conocedora de nuestra historia, en la que tuvo especial presencia el Archivero Municipal Roberto Hernández Gallejones.

En torno a esta actividad editorial se desarrollaron conferencias, proyecciones de fotografías, o mesas redondas en lo que se denominaron Encuentros Portugalujos del Hotel, con una gran asistencia de “gente del mareómetro” que garantizaban su éxito total. En ellos se organizaron también homenajes a conocidos personajes portugalujos, premios a las mejores aportaciones de fotografías antiguas, o la concesión de los premios Jarrillero o Jarrillera del año.

Toda esta actividad hizo que el conocimiento de nuestra historia local diera un gran salto en estas tres décadas y la Fundación se fuera dotando de unos importantes fondos fotográficos digitalizados, cedidos por numerosas personas que los tenían en sus álbumes familiares, o que están dispersos por los más diversos Archivos locales, nacionales o internaciones, y que han ilustrado profusamente todas sus publicaciones.

Han mantenido también en Internet un blog diario, EL MAREOMETRO, abierto a todo tipo de aportaciones tanto históricas como fotográficas, conteniendo una Biblioteca Digital Portugaluja, recogiendo en formato pdf unos cuantos cientos de trabajos de investigación histórica, libros, y artículos diversos, que han ido viendo la luz en estas últimas décadas.

Todos estos fondos citados pasarán a formar parte del patrimonio municipal, que mantendrá en RIALIA un Archivo Digital que podrá ser consultado por todos los interesados en el tema.

Dada la gran aceptación de los Cuadernos Portugalujos, el Ayuntamiento ha decidido seguir editándolos, contando para ello con la colaboración de quien ha sido su director, Rubén Las Hayas.

miércoles, 10 de julio de 2024

COMERCIOS CON SOLERA: DOCAMPO EN EL OJILLO

  


Poder hablar de un comercio que lleve en la Villa más de medio siglo siempre es agradable, sobre todo si lo es del Ojillo y además si su fundador procedía de la zona minera, La Arboleda, Ortuella o Gallarta, como fue también el caso de mi familia.

Nuestro protagonista fue Andrés Docampo que llegó a Gallarta tras la guerra como Administrador de Correos de la zona, y que también vendía allí joyas, cadenas y medallas (sobre todo, en aquella época, escapularios de la Virgen del Carmen, de Begoña o del Sagrado Corazón), quien decidió pedir una excedencia y probar suerte en la Villa en 1959. Antes lo habían hecho otros amigos como fueron Gabriel Lashayas, en 1953, con su almacén de mercería, Severino, el popular SEVE, con su tienda de golosinas en 1957 o posteriormente, en 1964, los hermanos Ortega con su establecimiento EMIVALE en Carlos VII.

El que fuera luego capellán de la Siervas de María, entonces párroco de Ortuella, Andrés Alava, le advirtió sobre la situación que había elegido: Hombre, si está en las afueras de Portugalete! Pero su olfato comercial le llevaba a la zona de expansión comercial cuando el Casco Viejo tenía sus días contados.

Andrés Docampo y su esposa Carmen Huete inauguraron el local JOYERIA DOCAMPO en el nº 8 del Ojillo, edificio recién construido, el 12 de octubre de 1959 y como se merecía el evento, con un coctel y la presencia del recordado párroco de Gallarta, D. Cesáreo, bendiciendo los locales y el querido Severino amenizando el acto con alguna de sus canciones.

Su implantación fue todo un éxito cubriendo las necesidades de una ampla clientela en cuanto a joyas, relojes y platería, o cuando hizo falta, objetos para el hogar (vajillas, cristalerías, cubiertos, lámparas). Incluso abrieron en el nº 18 otra tienda MUEBLES DOCAMPO para la venta de mobiliario.

En 1971 tomó el relevo la segunda generación, María Ángeles Docampo, con la colaboración de su esposo Manuel Ramos Landa, quien nos facilita toda esta información, y en la actualidad, 65 años después, sigue en el mismo lugar, la tercera generación con Silvia Ramos Docampo al frente y manteniendo una excelente imagen de modernidad y servicio acorde con los actuales tiempos del siglo XXI que vivimos.