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domingo, 12 de julio de 2026

CUANDO EL MUELLE DE HIERRO ERA ZONA DE BAÑOS: ESCALERAS DE CHICOS Y ESCALERAS DE CHICAS (2)  








Estas dos escaleras que hemos visto en la entrada anterior estaban destinadas a cada sexo y un guardia municipal, que no conocí, al que apodaban “Tin-tán” controlaba desde el muelle con su traje blanco y casco del mismo color que nadie pasase de una zona a la otra. Su silbo sonaba con cada infracción.

Conocemos la existencia de tres bandos de diferentes alcaldes (1935, 1936 y 1941) en los que se muestra la moral de la época:“no se consentirá en modo alguno que se utilice para bañarse el Muelle de Hierro, en ninguno de sus dos paseos (arriba y abajo), ni permanecer ni transitar por ellos vestido con traje de baño”, “ni el uso de prendas de baño que no cubran el cuerpo de forma decorosa, ni llevarlos recogidos a la cintura, a pretexto de baños de sol, por medida no solo de moral sino de buen gusto”, incurriendo en delito de “gamberrismo”. (E. Retuerto-1935). “No se consentirá a nadie que se bañe desde el Muelle o sus escalas. Se habilitará para el baño la playa, el dique y el último espigón del Muelle de Hierro”, “los mayores de 12 años, en la playa, deberán usar, para vestirse o desnudarse, las casetas de baño, a no ser que vayan vestidos desde sus domicilios y cubiertos de un albornoz”. (C. Busteros - 1936). Valeriano Martín recordaba en 1941 las citadas prohibiciones y recomendaciones. Lo más gordo era que incurrirían en “gamberrismo”, quienes “circulen por los paseos públicos sin chaqueta o vestidos de forma inadecuada para la población”.

Los portugalujos fueron poco a poco sorteando estas prohibiciones o las autoridades fueron relajando su puritanismo.

En las fotografías superiores, en los años 40, de Mertxe Adán la vemos sobre las rocas junto a sus amigas de cuadrilla: Josefina Olano, Cipri Solaetxe (mostrando la pantorrilla), Amali R. Madariaga, Ortiz, Emili ... Como dato curioso, me apunta Mertxe, que en fiestas se solían bañar por la noche, previa inspección de que no hubiese parejas “amorosas” en el paseo inferior, en las cercanías de la escalera. Luego era ella el volver con el “trajebaño” mojado.

El bote de la imagen era portugalujo, pero no recuerda la propietaria.

Cómo las “escaleras de las chicas” no tenían “solárium”, salvo las rocas y la pasarela, éstas se desplazaban también hasta el faro para poner las toallas en los adoquines del paseo, bajando a bañarse a la planchada que rodeaba el morro, fundamentalmente en la parte que daba a Santurtzi.  

La creciente contaminación de la Ría nos fue expulsando de estos lugares de baño, en los que habíamos aprendido a nadar, fundamentalmente del “dique”, ya que entre la sangre y tripas del matadero, el petróleo de los desguaces de la Benedicta, el lavado de mineral y la contaminación industrial y humana, el baño allí se había convertido en una tortura, pero principalmente nos desplazamos al ir en cuadrilla muchos de los miembros del Elai Alai.

Pero bueno, el paso a la Punta era como un rito de mayoría de edad. Si te bañabas allí… ya eras un hombre.

Seguiremos mañana recordando estas “batallitas”…



José Luis Garaizabal

sábado, 11 de julio de 2026

CUANDO EL MUELLE DE HIERRO ERA ZONA DE BAÑOS: ESCALERAS DE CHICOS Y ESCALERAS DE CHICAS (3)






Seguimos hoy recordando los baños de la Punta en las escaleras de los chicos y de las chicas, que recogemos en estas fotos. La de los hombres de 950, y de unos años antes las de mujeres, con
Mertxe Adán a la derecha sobre las rocas con un traje de baño blanco hecho de un vestido que se le inflaba en el agua según nos confiesa. 

Aquellos baños veraniegos, separados por sexos, dejaban bien a las claras lo brutos que éramos siempre que acudíamos en busca de las chicas para “dejarnos ver”.

Recordando con Juanjo del Horno “Trole”, Josetxu Fdez. Larrondo, Paco Martín, Javitxa Martínez, Josemi Palacios, Javi López Isla y otros bañistas de distintas épocas, todos coincidimos en la relación amistosa y la protección, que a pesar de la distancia (110 m), les proporcionábamos. ¡Hay amores que matan!

De vez en cuando, los chicos hacíamos un “safari acuático” en fila india desde nuestras escaleras hasta las de las chicas, la mayoría de las veces con el “trajebaño” tipo Meyba en la cabeza. Ya no estaba “Tin-tán” con su silbo. Al son de ¡Obenuno!, íbamos nadando y una vez allí, o bien las invitábamos a bañarse con un “de aquí para abajo, todas al agua” o las salpicábamos con técnica depurada. ¡Vaya forma de ligar!

Según otro informante, había otra excursión en forma de “entierro”. Primero iban los monaguillos, luego el cadáver, flotando haciendo el muerto entre cuatro porteadores y luego toda la gente llorando pero al “motrollón”. Si venía el “chiva” a la escalera y preguntaba de quién era determinada ropa, para coger al culpable, entonces cualquiera de los que no había ido al “entierro” decía que era suya. Mientras tanto la procesión, ya disuelta, nadaba hasta la rampa de Santurtzi, donde se esperaba pacientemente a que pasara la tormenta para regresar en pequeños grupos.

Otro de los numeritos era hacer en pelotas “la pluma y el tintero”. Os podéis imaginar  que era la pluma y que el tintero. Cuando las chavalas se iban al morro, los “safaris” tenían el recorrido más largo, pero merecía la pena.

Pero, en las escaleras de los chicos la cosa ya era otro cantar. “Trole” ejercía de capo y junto a otros veteranos (“Tinín”, los Madariaga, Cobos…) que habían sufrido en su día con los de la generación anterior, nos hacían mil perrerías. La más famosa era “el paseíllo”, que consistía en coger entre cuatro por las muñecas y tobillos a la víctima elegida y desde las escaleras lanzarle al agua con el consiguiente espaldarazo o tripada. A veces, un empujón a los abusones les hacía caer junto a su víctima. A los de Sestao se les distinguía enseguida por su extraña forma de nadar de costado “a lo chica” y solían ser los “elegidos”. Qué decir de los “txunbos” que los finolis llamaban aguadillas o las guerras con fango desde el agua. Aquel fango debía tener propiedades dermatológicas, porque de vez en cuando nos embadurnábamos el cuerpo con él y colgándonos del suelo de los pasos “hacíamos el higo”, descolgándonos por el cansancio al grito de ¡estooooymaduuuuuuro!. Desde ese mismo lugar, nos lanzábamos al agua realizando numeritos, como “la carpa”. ¡Y no nos ha pasado nada!. Las chicas desde sus escaleras presenciaban de reojo los saltos y gansadas.

Otra costumbre que tuvo arraigo en diferentes épocas, fue el ir con unas monedas en el bolsillo oculto que tenían los Meybas, hasta Santurtzi (400 m) o hasta la playa de Las Arenas (700 m), para una vez allí, tomarnos un blanquito reparador. Alguno tenía allí la novia y animaba a realizar la travesía. Previamente habíamos calculado la corriente y el punto desde el que salir para poder doblar sin problemas la Mojijonera.

Me han contado, como una vez en Las Arenas, una cuadrilla se vio sorprendida por una galerna y debieron volver andando hasta el Puente y pasar la Ría. Cómo el espectáculo llamaba la atención, a uno de ellos se le ocurrió decir en voz alta: ¡Ya os decía yo que dejar la ropa al cuidado de aquella vieja no me parecía seguro y mira como hemos acabado! .La cosa acabó con una caminata desde el Puente hasta la Punta y además con galerna.

Las escaleras y las rocas estaban plagadas de zapateros, escaramujos, mojijones y ostrones, y con uno de ellos me corté el pie días antes de tener que bailar en Vitoria (1966). Tuve que ir a la pata coja y sangrando, hasta el consultorio de Felipe Llorca, encima del Metro, para que me hiciera un zurcido en frío. ¡Qué daño!.

De vez en cuando, los invadidos éramos los chicos, pero por las chavalas de Santurtzi que solían venir en bote desde su puerto. La mayoría de las veces (seguro que les gustaba) balanceábamos el bote entre sus gritos de pánico. ¡Nunca les pasó nada!.

Entre los habituales había muy buenos nadadores que formaban parte o pasaron a engrosar las filas de la Deportiva Náutica de Portugalete. La piscina municipal que se había abierto en 1959, con agua salada de la ría, fue restando efectivos poco a poco a las cuadrillas de la Punta y al final fuimos pasando por el aro. “Trole” seguía haciendo de las suyas desde el trampolín, admirando a propios y extraños con su famoso y temerario “avión”.

Cuando el tiempo no invitaba al baño, el recurso para pasarlo bien era coger los kiskillerosque había en casi todas las casas y una vez pasados por el mercado a por carnada, dedicábamos la mañana o la tarde, según la marea, a karramarros o kiskillas, sin olvidar a los “velludos” (eskarrak) de los que se contaban historias truculentas, como la de aquel al que un velludo le había cortado el dedo de un mordisco. Había que pescarlas en la plataforma del morro en los agujeros que tenían los bloques, con una varilla con un gancho en la punta. ¡Cómo costaba sacarlas!.

Bueno, estas son algunas batallitas que os mencionaba. ¡Espero que os hayan traído buenos recuerdos  y lo hayáis disfrutado!.

JOSE LUIS GARAIZABAL




miércoles, 28 de enero de 2026

EL PUENTE VIZCAYA Y EL MUELLE DE HIERRO. INTERVENIR EN EL PATRIMONIO DE LA RÍA

  


El trabajo con este título de Joaquín Cárcamo Martínez, que se puede consultar en internet, nos invita a reflexionar sobre la historia y, sobre todo, la conservación del Puente Colgante y del Muelle de Churruca, dos monumentos que definen el paisaje de Portugalete y Getxo. Nuestra ría no se entiende sin sus estructuras de hierro, testigos mudos de una era de vanguardia técnica y ambición comercial.

El Puente Vizcaya, el "Puente Colgante", un icono mundial concebido por Alberto de Palacio y construido entre 1887 y 1893, fue el primer puente transbordador del mundo y su diseño, en colaboración con el ingeniero francés Ferdinand Arnodin, introdujo innovaciones como los cables de doble torsión y el concepto de piezas sustituibles.

A lo largo de su historia, ha superado tres hitos críticos como fueron la reconstrucción tras la Guerra Civil, en 1937, tras la voladura de sus cables que provocó la caída de la viga, reconstruida posteriormente por José Juan-Aracil con una celosía Warren más rígida, el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad, en 2006, por la UNESCO siendo el primer monumento industrial de España en su lista de patrimonio mundial y el cambio de color, en 2010, abandonando su tradicional "luto" negro por el actual color "Vena Hematites Roja de Somorrostro".

En cuanto al Muelle de Hierro, representó la victoria sobre la barra, un obstáculo letal para la navegación. Evaristo de Churruca, nombrado director del puerto en 1877, ideó un dique que encauzara las mareas para que la propia fuerza del agua limpiara la arena, representando su construcción una proeza técnica: Estructura Mitchell, pues utilizó pilotes de rosca de hierro dulce, permitiendo avanzar la obra desde tierra mediante una máquina de vapor volada e integridad en riesgo, pues a pesar de ser una de las escasas supervivencias de esta tipología en el mundo, ha sufrido intervenciones polémicas, como la reciente sustitución de la histórica barandilla de Churruca por una de acero inoxidable de diseño moderno.

Cárcamo hace una llamada a su conservación, subrayando la importancia de que estas intervenciones respeten la esencia histórica de los monumentos. El Puente Vizcaya y el Muelle de Churruca no son solo infraestructuras, son el legado de ingenieros que supieron unir ciencia y arte para abrir nuestra ría al mundo.

viernes, 5 de diciembre de 2025

APUNTES DE LA HISTORIA DEL MUELLE DE HIERRO (2)

 


Completando la entrada de ayer, traemos dos fotografías ya publicadas en otras ocasiones. La primera nos muestra el primer tramo del espigón, con la llegada del tendido eléctrico a la altura exterior del suelo del muelle para uso del Sporting, y las escaleras hoy desaparecidas.

En la conocida foto inferior del año 1950, con “las escaleras de los chicos” a tope, vemos el segundo tramo exterior con se completó el primitivo espigón con unas escaleras más cómodas para el embarque y desembarque de las embarcaciones.

Desconocemos el momento de esta nueva obra y los motivos que llevaron a su realización.

lunes, 1 de diciembre de 2025

APUNTES DE LA HISTORIA DEL MUELLE DE HIERRO

 




Dentro de nuestra historia local siempre quedan pequeñas anécdotas o detalles que no figuran en los trabajos generales que se publican y que acaban olvidándose.

Hoy traigo aquí uno de ellos sobre el Muelle de Hierro, que nos recuerda a los mayores el embarcadero de “las escaleras de los chicos”. Cuando Churruca lo construyó no diseñó ninguno espigón que saliera de la curva en arco que proyectó.

Sin embargo, al instalarse al entrar en el siglo XX al final de este la balsa flotante del Sporting, se construyó un pequeño espigón con escaleras para acceder al él (así como para surtirle de energía eléctrica) como vemos en la foto superior, cuya longitud se duplicaría en el futuro con otras escaleras que han llegado a nuestros días.

La foto inferior corresponde a una postal, sellada en 1908, con el rey Alfonso XIII subiendo al Sporting y el citado espigón detrás que nos queda pendiente de descubrir en que año se construyó.

Esa foto nos muestra otro detalle, como es que el muelle en su tramo final, antes de llegar a su zona maciza, no disponía de paso inferior a la ría como se realizó posteriormente. ¿Nuevamente nos preguntamos, cuando y para qué se modificó esta parte del muelle?


miércoles, 22 de octubre de 2025

CUANDO EL MUELLE DE HIERRO TENIA UN SUELO DE MADERA

 


Siguiendo con las fotos que nos ha aportado Manu Orbe, de la Fundación Popular de Estudios Vascos, recogemos hoy la correspondiente al Muelle de Hierro, que completamos con otras dos de nuestro archivo ya conocidas.

Nos muestran con todo detalle el suelo original cubierto de tablones de madera entre los raíles metálicos utilizados por las vagonetas utilizadas para la construcción de dicho muelle, que algún día debería obtener el título, al igual que el Puente Colgante, de Patrimonio de la Humanidad, pues si este solemniza el paisaje fluvial, con el dominio trasversal de la ría, el muelle representa la victoria sobre la corriente fluvial, su dominio longitudinal.

Pocos puertos en el mundo poseen dos estructuras de tanta importancia histórica y trascendencia tecnológica.

El suelo de madera fue hormigonado en los años 1933-34.

domingo, 21 de septiembre de 2025

FOTOGRAFÍAS DE LOS FONDOS DE LA FUNDACIÓN POPULAR DE ESTUDIOS VASCOS: GERARDO GUTIERREZ DE LA MONJA



Tras las fotos de la familia Real de Asua de las que hemos dado referencia la semana pasada o la de los García-Borreguero, que nos dan un aporte importante al paisaje urbano de nuestra Villa de hace un siglo, hemos contactado con otra institución preocupada en rescatar del olvido nuestro pasado más reciente y ponerlo a disposición de los historiadores, como es la
Fundación Popular de Estudios Vascos, de reciente creación.
Vamos a llegar a un acuerdo de colaboración que nos permitirá dar a conocer nosotros también aquellas fotografías que consideremos relevantes para nuestra historia local. Como muestra presentamos las dos superiores dentro del citado fondo, que fueron obtenidas por Gerardo Gutiérrez de la Monja, agente de aduanas bilbaíno en los años finales del XIX y primeros años del XX. Sus veranos entre nosotros los captó en variedad de fotografías estereoscópicas que ahora podemos dar a conocer.
Si en las fotos que ofrecimos de Real de Asua, aparecía personas elegantemente vestidas, como serían los veraneantes de la burguesía bilbaina, en las dos que ofrecemos hoy aparecen niños portugalujos con sus ropas diarias, blusas y boina, portando su caña de pescar y su redeño.
Por si alguno no acaba de situar a los chavales sobre la roca, ponemos la foto inferior de la playa con la Peñota a la izquierda y que es donde estaría subidos.  Al fondo la balsa flotante del Sporting y a la derecha el muelle de hierro. 
Estas fotos nos las muestran en su web dentro del apartado de fondos y concretamente los reseñados del citado Gerardo Gutierrez de la Monja, que contienen fotos del Abra, o de la playa de Portugalete. 
http://www.fpev.es/index.php/gerardo-gutierrez-de-la-monja

Publicado el 7 de octubre 2013
Restuaradas las fotos y coloreadas
por medio de sistemas informaticos (IA)

jueves, 16 de enero de 2025

LA TORRE DEL PILOTO MAYOR Y LA TORRE DE SEÑALES DEL MORRO DEL MUELLE DE HIERRO HACE 130 AÑOS

 


Según la Memoria de Churruca, las obras del Muelle de Hierro se remataron en los ejercicios 1889 y 90, en que se terminaron las obras accesorias como eran el parapeto y la caseta torreón de señales que en el verano del 90 estaba a falta de algunos detalles.

Con su finalización el piloto mayor pasaría al final del Muelle desde donde mejor dirigir las entradas de los buques.

Sin embargo tardaron mas de lo previsto por lo que decía, en EL NERVION de fecha 22 de noviembre de 1894, un marino en una carta abierta al periódico, preguntando:

 ¿Para qué sirve la nueva torre de señales?

Unos dicen que para adorno, otros para recreo en el verano, para servir cafés o refrescos o algún puesto de cañas de pescar y poderlo alquilar para dejar allí sus aparejos.

Si tan bonita y segura torre se ha construido para que los señores pilotos mayores trasladen a ella las banderas y faroles y desde allí hagan las señales que hoy hacen desde la que siguen ocupando, será que no han recibido órdenes de trasladarse a la nueva.

Ena ocurrir algún cataclismo, o lo que es lo mismo hasta que dos buques tengan una embestida en la misma barra y quede interceptada la entrada y salida de nuestro puerto.

Digo esto porque en la marea del lunes 19 a la mañana, estuvo a punto de ocurrir un choque entre los vapores español Cabo Trafalgar que salía y el inglés Intrepid que entraba; pero gracias a la serenidad y gran pericia del práctico lemán don Ramón Urizar, que practicaba el primero se pudo evitar el abordaje.

Todo sucedió de la siguiente manera, por estar en servicio la vieja torre de señales.

Después de haber sacado de su atolladero el vapor inglés Klyde, que había naufragado o embarrancado en la marea anterior, dio el piloto mayor de guardia entrada al vapor español Ibarra nº 4 (con la marea subiendo); una hora después dio salida (después de la hora reglamentaria) al Cabo Trafalgar, que se encontró a la altura de la punta del nuevo muelle con el Intrepid que venía para adentro y a muy corta distancia de su proa, en momento tan critico que no podía virar ni al NE ni al SO; por lo que se creía inevitable un choque por la causa expresada y la mucha mar que reinaba.

Pero el práctico Sr. Urizar hizo una maniobra dificilísima y peligrosa para el Cabo Trafalgar y metió el vapor por encima del banco y tocando y arrastrando el vapor pudo de este modo evitar la embestida.

El inglés Intrepid no es culpable (a nuestro entender) de lo ocurrido pues con seguridad no vio que en la torre se señales habían arriado la bandera roja y largado la blanca y como vio que el Ibarra nº 4 había entrado se venía tras el hasta que se encontró con el otro que salía.

Si se hubiesen hecho las señales con las banderas desde la otra torre de señales, no hubiera ocurrido esto y si pronto no se trasladan allí los pilotos mayores quizás en otra ocasión no se puedan evitar las desgracias.

¿Cuándo se ordenará, por quien corresponda, que los pilotos mayores hagan las señales a la entrada y salida de los buques desde la nueva torre de señales?

Esta es la pregunta que se hacen todos los marinos….

La foto que ilustra esta entrada corresponde a una postal de Rommler & Jonas, Dresde, de los primeros años del siglo XX.

 

domingo, 13 de octubre de 2024

PORTUGALETE AÑOS 50


 Hoy presentamos una foto procedente de los archivos de la Autoridad Portuaria de Bilbao, que nos ha surgido entre las fotos del Muelle de Hierro.
Nos resulta curiosa pues no lo recordábamos exactamente y es posible que alguno nos aclare su función. El que dirige este blog tendrá quizás alguna cosa buena, pero esta no es precisamente la memoria.

Para ayudar y completar el recuerdo presentamos otra segunda foto con una vista desde Las Arenas, procedente del archivo de Cheché García-Borreguero.
Publicado el 5 de noviembre 2013




domingo, 22 de septiembre de 2024

PORTUGALETE EN 1902


 
     Esta foto, de sobra conocida, el recibimiento al duque de Connaught, hermano del rey de Inglaterra, que venía a la coronación de Alfonso XIII, es de LUX, fechada el 14 de mayo de 1902.
     Nos muestra a la derecha la playa, con el chalet de Mazas sobre el acantilado, con los palacios de El Salto y El Saltillo, con el fuerte militar de Campanzar en lo alto.
     Tras la playa, el balneario y detrás la iglesia parroquial, ya que no se había construido el palacio de Chávarri.

     La muchedumbre abarrota el muelle y las rocas de su escollera, con la torre del piloto al fondo, y los botes y remolcadores llenando la ría.

martes, 3 de septiembre de 2024

NAVEGANDO POR LA RED: LA TORRE DE SEÑALES DE LA PUNTA

  


Navegando por el blog de Karla Llanos, MEMORIAS DE GETXO encontramos entre las entradas dedicadas a Aconteceres del último cuarto del siglo XIX, noticias en los periódicos El Noticiero Bilbaíno y El Nervión del 27 y 30 de septiembre de 1896 correspondientes a la recién construida torre de señales de la Punta del Muelle de Hierro:

Durante aquellos días de temporal, la prensa seguía informando de algunas novedades marítimas, esta vez lo hacía sobre señales de auxilio para embarcaciones: “...Según noticias que a nosotros han llegado, la comandancia de Marina y capitanía de nuestro puerto, piensan establecer en breve, una nueva señal, consistente en bolas negras izadas en asta de la bandera de la nueva torre exterior del muelle metálico de Portugalete.

Cuando se halle izada una bola en el citado punto, significará que el puerto se halla cerrado para la salida y entrada de buques de vela y menores; y cuando se hallen izadas dos bolas significará que está cerrado para todos los buques...”

Aquella nueva ordenanza comenzó a regir desde el día 15 de octubre de 1896.

miércoles, 24 de julio de 2024

NAVEGANDO POR LA RED: RETRETES EN EL MUELLE DE HIERRO

 



Encontramos este tema en el blog de Aurelio Gutiérrez Martín de Vidales, LA VIDA PASA: 

A pesar de que en el año 1887 finalizan las obras del Muelle de Hierro, este no dispuso de agua potable, y no sería hasta el año 1922 coincidiendo con la construcción de unos retretes junto a la vieja estación de ferrocarril, cuando esto llega a ser posible.

En junio del año de 1921, Pedro Galíndez en representación de la Sociedad Real Sporting Club, traslada al Ayuntamiento de Portugalete la siguiente petición: 
    Desde la inauguración de la Casa Flotante propiedad de la Sociedad, el suministro de agua para los diferentes servicios es de aljibes o depósitos, cuya instalación aparte de ser molesta no es muy higiénica.
    Una vez consultada a la Junta de Obras del Puerto, (administradora del Muelle de Hierro), se ve la posibilidad del suministro de agua potable por parte del Ayuntamiento.
    La Junta de Obras del Puerto se responsabiliza de llevar la canalización del agua desde el punto que el Ayuntamiento lo indicase. Pero con la condición de que la Corporación debía suministrar el agua gratuitamente al retrete instalado frente a nuestro embarcadero, así como poner un grifo en el local del final del Muelle.
Por ello, Pedro Galíndez, solicita la concesión con arreglo a las tarifas vigentes de servicio de aguas, el suministro para los servicios de la Casa Flotante y así solicita que por tratarse de unos servicios públicos que interesan al pueblo, conceda gratuitamente el agua necesaria para el urinario público del embarcadero y para un solo grifo que se instalará en la torre del final del Muelle.
  Sea como fuera y como se desarrollaron internamente las negociaciones y acuerdos, en el año 1922 al Muelle de Hierro llegó el agua potable, y fue colocado el grifo solicitado al final de lo que hoy es el faro, y a su vez desde el Ayuntamiento en abril de ese año, se aprueba la construcción de unos retretes públicos a cada lado del edificio fielato o arbitrio junto a la estación del ferrocarril.


domingo, 2 de junio de 2024

FOTOGRAFÍAS DE LOS FONDOS REAL DE ASUA: EL MUELLE DE HIERRO (1)



 Dada la gran acogida que están teniendo las imágenes del Portugalete de hace un siglo que recogió la cámara de E. Ramón Real de Asua, en las fotos cedidas por su nieto Juan Real de Asua Arteche, vamos a seguir mostrando algunas de las que hemos incluido en nuestro próximo libro de la Colección El Mareómetro, que hace el nº 20 y verá la luz en noviembre.
      Estas fotos refuerzan una idea que en la última reunión del Consejo Editorial de la Colección decidimos resaltar: 
     El Muelle de Hierro construido para otros fines, pronto se incorporó a la vida urbana, convirtiéndose en un lugar lúcido y de paseo para los portugalujos.
         Hoy nos centramos en su paseo inferior, actualmente cerrado al público y solo usado por los pescadores de caña. Según se puede apreciar en las imágenes superiores, grupos de jóvenes, chicos y chicas, lo utilizaban como lugar de ocio, utilizando para sentarse los lugares que también utilizaban entonces los pescadores. Hasta en las rocas, vemos a un grupo que igualmente nos llama la atención porque iban elegantemente vestidos, además de los bravos nadadores que utilizando sus recatados trajes de baños a rayas se atrevía a lanzarse al centro de la ría.
          También hemos elegido algunas de las fotos del paseo inferior con sus cruces de arrostramiento al igual que ha quedado tras su última restauración y que servía perfectamente de paseo.
Realmente constituyen un inapreciable mosaico de la utilización que se hacía en aquellos años y la forma de vestir de los veraneantes y nuestras clases acomodadas, que son las que recoge la cámara.

Publicada el 2 de octubre 2013



domingo, 14 de enero de 2024

EL MUELLE DE HIERRO DECLARADO BIEN DE INTERÉS CULTURAL

Publicado el 17 de octubre 2012

La semana pasada el Muelle de Hierro, coincidiendo con su 125 aniversario fue reconocido oficialmente en un Real Decreto con la consideración de Bien de Interés Cultural.

En dicho decreto se destaca que esta obra de ingeniería “ha presentado a lo largo de su historia importantes valores de orden científico, técnico y económico, además de cumplir una significativa función social y cultural como lugar de paseo y punto de encuentro de los habitantes de la zona”.

Como portugalujos no podemos menos de sentirnos orgullosos y desear que sea el primer paso para que en un futuro alcance como su cercano Puente Colgante la consideración de Patrimonio de la Humanidad. 

Tras la jornada del día 9 en Santa Clara con tres conferenciantes tratando distintos temas de esta obra, uno de ellos Joaquín Cárcamo, arquitecto técnico, vicepresidente en COAATBI y miembro de la Junta de Gobierno en la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública, que dedicó su disertación a Churruca y el dique muelle de Portugalete: La construcción racional de la navegabilidad en el puerto fluvial, se ha puesto en contacto con nosotros para ofrecernos diverso material gráfico que ofreció en su ponencia.

Uno de ellos es el que hoy presentamos. La portada del periódico ABC del 16 de diciembre de 1908, con el naufragio de un vapor que arrastrado por el temporal fue empotrado en el muelle de hierro.

La foto nos muestra dicho vapor Triunfo embarrancado en la zona interior, en la playa donde hoy está el edificio de las piscinas, viéndose el reloj del mareómetro por encima de él.

Conocíamos esta portada pues se puede consultar en la hemeroteca digital de dicho periódico, pero no tiene la nitidez suficiente como nos lo envía ahora y que además ya que dispone de dicho ejemplar nos lo regala para nuestros archivos.

Nuestro agradecimiento.



 

lunes, 11 de diciembre de 2023

FOTOGRAFIA DE THOMAS DEL MUELLE DE HIERRO EN LA PRIMERA DECADA DEL SIGLO XX

  


A través del messenger de facebook recibimos hace tiempo un mensaje que teníamos traspapelado enviado por Javier Bravo, con una serie de fotografías del Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya.

Dentro del apartado dedicado a Fototipia Thomas nos señala la existencia de siete negativos y nos muestra esta foto que tiene su interés por corresponder al Muelle de Hierro en los primeros años del siglo XX.

La Fototipia Thomas constituyó una de las líneas de producción y negocio de la conocida como Casa Thomas, fundada en 1882 por el impresor Joseph Thomas i Bigas (1852, Barcelona – 1910, Berna). Inició la edición de tarjetas postales ilustradas con fotografías y a partir de 1905, publica sus propias colecciones de diferentes puntos de la geografía española, cuyas fotografías encarga a los fotógrafos locales, como podría ser nuestro caso.


domingo, 15 de octubre de 2023

EL MUELLE DE HIERRO EN EL VERANO DE 1908




Desde Madrid recibimos noticias de Eduardo Ardanza Marqués, quien nos envía esta foto del archivo “Ardanza Goytia” del Muelle de Hierro.
Es una foto con un gran encanto que refleja el ambiente social del “verano de 1908”, con sus vestidos de época y sus sombrillas. Aparece Eduardo Careaga, de pajarita y sombrero, todo un referente en la historia del Real Sporting Club, del que creo recordar que fue presidente participando en numerosas regatas de vela, a su derecha María Ybarra, a su izquierda Gabriela Arellano D`Aries (tía bisabuela de Eduardo, y cuñada de Cecilio de Goytia), Luz Ybarra, Maria Luisa Ybarra y el joven Luciano Zubiría.
Agradecemos su aportación .
Publicado el 26 de octubre de 2010

lunes, 19 de marzo de 2018

EL MUELLE DE HIERRO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX EN LAS FOTOGRAFIAS DE HAUSER Y MENET (2)




El detalle del Muelle de Hierro correspondiente a una foto de Hauser y Menet que nos ha facilitado José Antonio Soto y que corresponde a la primera década del siglo XX, nos sirve para recordar el motivo que Churruca alegaba para darle la curvatura que tiene:

Para acabar con la barra de arena  y abrir a través de ella un cauce permanente, era preciso favorecer esa natural tendencia de la corriente, prolongando para tal objeto el muelle, hasta pasar los bancos de la barra, según una línea ligeramente curca que volviera su concavidad hacia el cauce.

Con el gran radio de la curva que convenía adoptar para no dificultar la entrada de los buques, la canal quedaría más protegida de las mareas del N.O. lo cual no solo era conveniente para los buques sino también para la conservación de la profundidad del cauce.

Recomendamos para los interesados ver en la Biblioteca Digital Portugaluja, el libro de la Colección El Mareómetro, La Ría y el fin de la barra de Portugalete, de Evaristo de Churruca. 

Igualmente es interesante la página del blog de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial sobre este tema con el título de Cinco años de una actuación desacertada.












lunes, 15 de mayo de 2017

CUANDO EL MUELLE DE HIERRO ERA ZONA DE BAÑOS: ESCALERAS DE CHICOS Y ESCALERAS DE CHICAS (1)




Al figurar entre los fondos que nos ha facilitado la familia Garitaonandia-Adán, una serie de fotografías inéditas de las escaleras de las chicas, me he animado a refrescar recuerdos de aquellos baños veraniegos en la Punta. Y digo la Punta, porque nosotros siempre la hemos llamado así, ya que el carácter “de hierro” lo había perdido tras el hormigonado, realizado en 1933-34, de la plataforma superior y de las columnas de hierro que permitieron su construcción.

Empezamos hoy repasando nuestro archivo fotográfico, en el que vemos que en un principio no existía ninguna de las dos escaleras en las que se han bañado miles de portugalujos y vecinos de los pueblos limítrofes. La primera que se construyó fue “la de los chicos”, también conocida como “el Sporting”, dado que la barcaza del Club permanecía fondeada junto al espigón que se construyó seguramente para dar servicio al Club. Era un espigón que abrigaba un pequeño embarcadero con una escala, al que se añadió años más tarde otro tramo con unas escaleras de hormigón que fueron nuestro territorio de baños y gansadas. Sobre él, una artística farola que desgraciadamente no fue rehabilitada de fuste en 2012, ya que le faltan las lámparas y los globos protectores.

En la foto superior, sobre la vista aérea con las dos escaleras hemos colocado dos fotos con el muelle sin “las escaleras de las chicas”.

Junto al espigón se abrió inicialmente (h. 1920) un solo paso, que pasaron a ser dos al hormigonar el muelle, facilitando la circulación de las aguas y una comunicación más corta desde o hacia el puerto de Santurtzi.

Tras el hormigonado del muelle, se creó otro embarcadero, las “escaleras de las chicas”, a las que se accedía desde la parte baja del muelle tras bajar las escaleras que construyeron por la banda de la ría. También se construyeron otras dos escaleras a ambos lados del muelle, una junto al mareómetro y otra enfrente del tercer espigón de amarre, por la parte de la antigua playa.

Estos “pasos” fueron después un buen trampolín desde el que los más osados nos lanzábamos al agua, emulando los saltos que en los años veinte realizaban los socios de Sporting desde su sede flotante, como recoge la foto de Cesar Estornés en su blog. En sus rocas se pescaban mojijones buceando, aunque se corría el riesgo de una buena cagalera.

Bajo estas líneas con una foto cedida por Marinita Pérez del año 1957. 

José Luis Garaizabal


lunes, 17 de octubre de 2016

LA REFORMA DEL MUELLE DE HIERRO DE 1934



Uno de los temas que recogerá el próximo libro de la Colección El Mareómetro, dedicado a los años 30 del siglo pasado, será la reforma del muelle de hierro, una obra que goza por un Real Decreto de la consideración de Bien de Interés Cultural.
Es de suponer que en los archivos de la antigua Junta de Obras del Puerto, propietaria de la obra, se encontrará toda la información al respecto, nosotros no contamos más que la que hemos encontrado en el Archivo Histórico Municipal de Portugalete.
Los cambios más importantes que se efectuaron, y que recogemos en nuestra selección fotográfica fechada en 1934, le hicieron perder su tablero original de madera sustituido por otro de hormigón armado y las cruces de San Andrés, que arriostraban transversal y longitudinalmente la estructura metálica, recuperadas modernamente.
En el AHMP encontramos, en el año 1933, la noticia de que cuando acabase la temporada de verano con los baños en la playa, la Junta de Obras comenzaría el hormigonado del muelle de hierro. Posteriormente el 17 de enero 1936, aprueba la devolución de fianza al contratista de las obras de hormigonado que ya se había ejecutado.

En otra noticia de 1933, nos informa de la decisión de la Junta de derribar la torre del faro original del final del morro del muelle y la solicitud de un vecino, Benito Arregui, para que el municipio se oponga al derribo para “que se pueda utilizar en aprovechamiento de vecinos y forasteros”. Sobre esto no disponemos de ningún documento gráfico que a no dudar tiene que existir.


lunes, 8 de agosto de 2016

ANECDOTAS EN NUESTRA HISTORIA: EL SALVAMENTO CON CAÑA DEL TORRERO



Investigando en nuestro pasado nos encontramos con curiosas anécdotas que creemos que pueden ser de interés.
Los protagonistas de esta que recogemos hoy son el torrero portugalujo y una mojojonera barakaldesa y la fecha, octubre de 1930.
El torrero era el encargado del servicio de la desaparecida torre de señales que había en la punta del Muelle de Hierro, y que a la sazón era José Corrales.
Eran las 7 de la mañana cuando éste oyó voces pidiendo auxilio y al asomarse vio flotando cerca de los bloques, a una mujer de unos 65 años que estaba a punto de ahogarse.
Rápidamente se proveyó de una caña de pescar, que lanzó a la náufraga, la cual pudo asirse a la cuerda y de este modo fue llevada a tierra.
Como el torrero no tenía ropa seca la mujer se marchó rápida a su casa.
Se trataba de una de las mojojoneras que se dedicaba a coger mojojones entre los bloques que están al pie de la Punta y que tras un resbalón acabó en el agua.

La noticia acaba recordando, que lo curioso del caso es que, ni aun viéndose en peligro, la mujer abandonó la cesta que contenía los mojojones y con ella cayó al agua y con ella volvió a tierra firme.